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Negocios que cierran, otros que abren: el pulso del comercio en la Ciudad Colonial

Los datos del censo de Gallup revelan una economía en permanente transformación, más que una historia de decadencia comercial; casi tres de cada diez negocios de la Ciudad Colonial abrieron entre 2018 y 2022, que aun siendo menos que en 2015, fueron el grupo más numeroso de todo el tejido empresarial

SANTO DOMINGO. – Durante años se ha dicho que la Ciudad Colonial pierde comercios, que los negocios cierran y las prolongadas obras han vaciado sus calles. Sin embargo, el último censo comercial disponible confirma parte de esa percepción, pero también revela un fenómeno mucho más complejo, aunque discreto.

Mientras el número de establecimientos activos disminuía respecto a mediciones anteriores, una nueva generación de emprendedores ocupaba los espacios disponibles en el Centro Histórico de Santo Domingo.

El resultado no es una economía inmóvil ni una zona que deja de producir actividad comercial, sino un tejido empresarial que cambia de propietarios, de actividades y, en muchos casos, de vocación económica.

El Censo de Establecimientos Comerciales de la Ciudad Colonial, levantado por Gallup República Dominicana para el Ministerio de Turismo entre septiembre de 2022 y enero de 2023, identificó 1,442 establecimientos activos.

Comparado con el primer censo comercial realizado por el sociólogo Víctor Ruiz en febrero de 2015, representa 252 establecimientos activos menos. Sin embargo, esa diferencia no equivale a 252 cierres definitivos: entre ambos levantamientos también nacieron cientos de negocios nuevos.

La mejor prueba de ese dinamismo aparece cuando se analiza el cuadro de la edad de las empresas.

El propio censo muestra que 29% de los negocios activos abrió entre 2018 y 2022, la proporción más alta entre todos los grupos de antigüedad empresarial presentes en la Ciudad Colonial. Ningún otro período concentra una cantidad semejante de establecimientos.

En otras palabras, casi tres de cada diez negocios que operaban cuando los encuestadores recorrieron el centro histórico no existían cinco años antes y ese dato cambia la lectura habitual sobre la economía de la Ciudad Colonial.

No se trata únicamente de un territorio donde desaparecen establecimientos, también es un espacio que continúa atrayendo inversión privada, llegan nuevos emprendedores y actividades económicas, incluso en un período marcado por la pandemia de COVID-19, la recuperación económica y el inicio de las grandes intervenciones urbanas financiadas por el Banco Interamericano de Desarrollo.

Cambian las caras

El relevo generacional se observa en el tipo de negocios que ganan espacio, como los restaurantes, bares y cafeterías, que se consolidaron como la actividad económica con mayor presencia dentro de la Ciudad Colonial en el periodo de realización del censo.

Entre las mediciones anteriores y el levantamiento de 2022 incrementaron su participación, al igual que los establecimientos de alojamiento temporal y algunos servicios profesionales vinculados al turismo. En contraste, actividades tradicionales, como ciertos comercios minoristas, talleres especializados y negocios artesanales, redujeron su presencia.

Porque no todos los cierres fueron sustituidos por negocios iguales, el tejido comercial de la Ciudad Colonial se ha ido reconfigurando. La zona mantiene su función económica, pero cambia gradualmente el tipo de empresas que la ocupan y los servicios que ofrece tanto a residentes como a visitantes.

Ver más allá de la cifra neta

La diferencia de 252 establecimientos respecto a 2015 puede transmitir la idea de una pérdida continua de actividad económica, sin embargo, el propio censo demuestra que esa interpretación resulta incompleta.

Si casi una tercera parte de los negocios abrió entre 2018 y 2022, necesariamente hubo un importante movimiento de entrada y salida de empresas durante ese mismo período.

Los datos no permiten identificar cuáles establecimientos cerraron ni seguir individualmente la trayectoria de cada empresa entre un censo y otro. Tampoco permiten determinar cuántos de los negocios abiertos reemplazaron a otros que desaparecieron, pero sí documentan una elevada rotación empresarial.

Y esa dinámica se parece más a un proceso permanente de sustitución que a un vaciamiento del tejido comercial.

La fotografía que usa el BID

La importancia del censo trasciende el retrato estadístico del comercio, al analizar el Project Monitoring Report DR-L1084 First period Jan-Jun 2025, elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo, que adopta precisamente ese levantamiento como línea base para medir uno de los objetivos centrales del Programa Integral de Desarrollo Turístico y Urbano de la Ciudad Colonial.

Dentro del componente “Desarrollo de las economías locales”, el BID fija como indicador el número de empleos existentes en la Ciudad Colonial y toma como punto de partida los 8,859 registrados por el censo de 2022, con una meta de alcanzar 9,401 empleos al cierre del programa en 2026.

Es decir, el censo deja de ser únicamente una imagen del pasado para convertirse en el instrumento con el que el organismo financiador evaluará si la revitalización económica logró o no sus objetivos.

Y la lectura conjunta de ambos documentos permite observar otro aspecto: mientras el censo evidencia que continúan apareciendo nuevos negocios, el BID mantiene como meta fortalecer la economía local mediante asistencia técnica, financiamiento y capacitación.

El informe de monitoreo contempla asistir 120 microempresas, financiar 20 mediante un fondo concursable, implementar una estrategia de desarrollo económico local y desarrollar programas de capacitación técnica para residentes.

Esas metas parten del supuesto de que la Ciudad Colonial continúa siendo un territorio donde vale la pena invertir, emprender y generar empleo.

La historia que falta contar

Paradójicamente, el último censo disponible no permite saber qué ocurrió después.

Las obras principales del Programa Integral de Desarrollo Turístico y Urbano continuaron ejecutándose durante 2023, 2024 y 2025, mientras el BID siguió publicando informes de monitoreo sobre el avance físico y financiero del proyecto. Pero ninguno de esos documentos incorpora un nuevo censo empresarial comparable al levantado entre septiembre de 2022 y enero de 2023.

Eso significa que hoy no existe información pública que permita responder una pregunta fundamental: si el intenso recambio empresarial observado hasta 2022 se aceleró, se estabilizó o cambió de dirección conforme avanzaban las obras de revitalización.

Por ahora, la última fotografía disponible muestra una Ciudad Colonial muy distinta de la que suele describirse en el debate público: muestra una economía que no es inmóvil, en la que no solo desaparecen negocios.

Según los datos del censo, al menos hasta finales de 2022, la Ciudad Colonial era un territorio donde cientos de establecimientos dejaban de existir mientras otros ocupaban su lugar, donde casi tres de cada diez empresas eran de creación reciente y donde la transformación económica ocurría con mucha mayor velocidad de lo que sugieren los balances netos entre un censo y otro.

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Solangel Valdez
Solangel Valdez
Periodista, fotógrafa y relacionista. Aspirante a escritora, leedora, cocinadora y andariega.
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