SANTO DOMINGO.– Han pasado cerca de cinco siglos desde la muerte del cacique Enriquillo, líder de la resistencia taína frente a la colonización española, y su lugar de descanso continúa siendo uno de los grandes enigmas de la historia dominicana. Ese vacío podría comenzar a despejarse antes de que finalice este año, cuando estén listos los resultados preliminares de las pruebas de ADN realizadas a restos humanos hallados en Pueblo Viejo de Azua.
De acuerdo con un comunicado de prensa difundido durante el XXXI Congreso Internacional de Arqueología del Caribe, la arqueóloga dominicana Kathleen Martínez informó que los análisis genéticos forman parte de una investigación que busca determinar si entre las osamentas recuperadas en el antiguo asentamiento colonial se encuentran los restos del célebre cacique.
La especialista explicó que, durante las excavaciones, fueron recuperadas 35 osamentas, de las cuales siete fueron seleccionadas para estudios de ADN mitocondrial, debido a su potencial interés científico. Las muestras corresponden a individuos encontrados en el estrato de la antigua iglesia de Las Mercedes, fechado en el siglo XVI, período en el que vivió Enriquillo.
Según indicó, la investigación se encuentra en su fase final y los resultados preliminares podrían conocerse antes de concluir 2026.
La búsqueda también intenta reconstruir cómo murió Enriquillo
El proyecto no solo busca establecer la posible ubicación de los restos del líder taíno. Martínez explicó que las investigaciones incluyen estudios paleopatológicos para identificar enfermedades presentes en las osamentas, entre ellas la tuberculosis, señalada por diversas fuentes históricas como la causa de la muerte de Enriquillo.
Los análisis son realizados en laboratorios especializados de Estados Unidos y España, ya que actualmente la República Dominicana no cuenta con instalaciones para desarrollar este tipo de estudios genéticos de alta complejidad.
De confirmarse una correspondencia entre los resultados científicos y la evidencia arqueológica e histórica, la investigación aportaría nuevos elementos para comprender uno de los capítulos más emblemáticos de la resistencia indígena en la isla.
Un hallazgo que trasciende la figura del cacique
Más allá de la posible identificación de Enriquillo, la arqueóloga destacó que los trabajos desarrollados en Pueblo Viejo de Azua ofrecen información valiosa sobre los primeros años de la colonización española y las prácticas funerarias utilizadas durante esa época.
Asimismo, valoró que la República Dominicana sea sede del XXXI Congreso Internacional de Arqueología del Caribe, encuentro que reúne en Santo Domingo a investigadores de 23 países para presentar algunos de los descubrimientos científicos más recientes relacionados con el patrimonio arqueológico de la región.
«Es un evento de muy alto nivel, donde hemos visto ponencias sobre los importantísimos trabajos que se desarrollan tanto en el país como en toda el área del Caribe. Que este evento se realice en la República Dominicana ayuda a que la atención se dirija hacia nuestros yacimientos arqueológicos y a valorar nuestra historia y nuestra cultura», expresó Martínez.
«Los resultados podrían ser de gran trascendencia»
El arqueólogo e historiador Manuel García Arévalo calificó la investigación como uno de los trabajos científicos más relevantes presentados durante el congreso y destacó el rigor metodológico empleado en las excavaciones.
A su juicio, los hallazgos permitirán comprender mejor no solo la figura histórica de Enriquillo, sino también los patrones de enterramiento utilizados durante las primeras décadas de la colonización.
«La metodología y la forma tan profesional en que se han realizado estas excavaciones no nos dejan duda de que revelarán datos de mucha trascendencia, no sólo para comprender mejor la figura de Enriquillo, sino también los patrones de enterramiento utilizados durante la etapa temprana de la colonización», afirmó.
El investigador también resaltó el valor académico del simposio dedicado a la herencia afrodescendiente en la República Dominicana, al considerar que fortalece el conocimiento sobre la diversidad cultural y arqueológica del Caribe.
Un encuentro para mirar el pasado con herramientas del presente
El XXXI Congreso Internacional de Arqueología del Caribe continúa desarrollándose en el Museo de las Telecomunicaciones del Indotel, en la Ciudad Colonial, con un programa de conferencias, simposios e investigaciones sobre arqueología, patrimonio e historia regional.
Su presidente, Adolfo López, invitó a investigadores, estudiantes y público interesado a participar en las jornadas académicas, que reúnen a especialistas de distintas partes del mundo para compartir avances científicos sobre el pasado del Caribe.
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