Afirman que las demoras en las autorizaciones elevan los costos financieros, alteran la programación de las obras y obligan a reorganizar los trabajos cuando las lluvias impiden cumplir con las fechas previstas
SANTO DOMINGO.- Un grupo de ingenieros denunció dificultades para obtener permisos de vaciados de concreto en el Distrito Nacional, debido a los plazos y requisitos exigidos por el Ayuntamiento del Distrito Nacional (ADN) y el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant). Según afirmaron, esta situación provoca retrasos y gastos adicionales en los proyectos de construcción.
Los profesionales explicaron que el procedimiento requiere tramitar dos autorizaciones por separado. Sin embargo, el Intrant no expide su permiso hasta recibir la aprobación del cabildo, lo que genera inconvenientes cuando el documento municipal llega con poco tiempo de anticipación.
En ese contexto, el empresario Jochymin Pérez, de JPerez Constructores y quien además es miembro directivo de la Asociación Dominicana de Constructores y Promotores de Viviendas, Acoprovi, indicó que no ha experimentado personalmente estos contratiempos, aunque aseguró que varios de sus colegas han presentado quejas por los obstáculos que enfrentan.
“Yo no estoy en vaciado ahora mismo, por eso no tengo complicación, pero sí sabes que pertenezco a la directiva de la Asociación de Constructores y Promotores de Viviendas y también pertenezco a una comisión que existe para tratar temas de asociados, y este sí ha sido un tema muy recurrente en las denuncias que ponen los asociados”, expresó.
De acuerdo con los testimonios, la autorización del Ayuntamiento debe solicitarse mediante un formulario con al menos 48 horas de anticipación y no tiene costo. No obstante, la institución puede remitir el documento aprobado hasta un día antes de la operación, lo que reduce el margen disponible para completar el segundo trámite.
Una vez recibida esa aprobación, los responsables de las obras deben depositar otra solicitud ante el Intrant y pagar RD$500 por concepto del servicio. En ese sentido, los ingenieros cuestionaron que el organismo de tránsito exija gestionar el documento con 10 días de antelación, pese a que su emisión depende de la autorización municipal.
Al respecto, Pérez señaló que existe una diferencia entre los plazos establecidos por ambas entidades y consideró que los procesos no están debidamente coordinados.
“Si allí me dicen que son dos días antes, y el otro me dice que son 10 días antes, ¿cómo se logra eso?”, manifestó.
Denuncian paralización temporal de permisos
A los inconvenientes con los tiempos de respuesta y los requisitos se suma la denuncia de un profesional del sector construcción que prefirió mantener su identidad en el anonimato. Este aseguró que durante una semana no se habían expedido permisos para vaciados de concreto en el Distrito Nacional.
Según relató, al acudir al Intrant le informaron que las solicitudes estaban en el despacho del nuevo director y que, por el momento, no se estaban emitiendo las autorizaciones.
Asimismo, atribuyó las demoras a cambios internos de personal y señaló que, de acuerdo con la información que recibió, desde la noche del domingo se estaban procesando alrededor de 70 solicitudes, con la previsión de darles salida durante el pasado lunes.
El profesional también contó que, ante la falta de aprobación del Intrant para un vaciado programado, personal de la institución se presentó en la obra y permitió que las labores continuaran luego de que se mostraran las constancias de los trámites realizados.
De acuerdo con su versión, esta posibilidad se estaría aplicando a quienes aún no han recibido el documento del organismo de tránsito, siempre que puedan presentar la autorización del Ayuntamiento del Distrito Nacional, la solicitud depositada ante esa entidad y el comprobante de pago correspondiente.
De confirmarse, esta medida representaría una alternativa para mantener en marcha algunas operaciones mientras se completan las gestiones pendientes. Sin embargo, el alcance y las condiciones de este procedimiento deben ser confirmados por las autoridades competentes.
Retrasos que aumentan los costos de construcción
Más allá de las dificultades administrativas, los denunciantes advirtieron que las demoras tienen consecuencias económicas para el sector, especialmente porque muchos proyectos se ejecutan mediante préstamos interinos, cuyos costos financieros continúan acumulándose incluso cuando las labores deben detenerse.
Al referirse a este impacto, Pérez sostuvo que las esperas representan gastos considerables para los responsables de las edificaciones.
“Recuerda que nosotros trabajamos con préstamos interinos, y un solo día de costo financiero son cientos de miles de pesos”, afirmó.
A esto se suma la logística que requiere cada vaciado de concreto, que involucra camiones hormigoneros, equipos, personal y una coordinación previa para transportar y colocar el material en el lugar de la obra.
“Cuando hay una logística armada para un vaciado, involucra algo mayor, es una industria que está en proceso en una zona alejada, y se traslada al lugar donde se coloca”, explicó.
Por esa razón, el dirigente consideró que las trabas burocráticas afectan la eficiencia de las operaciones y pueden traducirse en desembolsos adicionales para los constructores.
Las lluvias obligan a reprogramar los vaciados
Otro factor que complica la planificación son los cambios de fecha ocasionados por las condiciones meteorológicas. Cuando las precipitaciones impiden realizar un vaciado en el día previsto, los responsables de la obra pueden verse obligados a gestionar nuevamente la autorización para ejecutar los trabajos en otra jornada.
Según las informaciones compartidas por los denunciantes, esta situación representa una dificultad adicional, ya que tendrían que repetir el trámite ante el Intrant y esperar otra vez por la aprobación, con una antelación de hasta 10 días, según indicaron.
En consecuencia, los ingenieros sostienen que esta exigencia limita la capacidad de respuesta de las empresas constructoras, puesto que el clima puede cambiar en poco tiempo y obligar a modificar la planificación logística.
Además, señalaron que, ante la espera que supondría reiniciar el proceso, algunos trabajadores optan por realizar el vaciado al día siguiente sin solicitar una nueva autorización, de acuerdo con los reportes que han recibido.
Critican restricciones de horario
Los profesionales también criticaron las limitaciones de horarios para realizar los vaciados de concreto, que, según explicaron, solo se permiten entre las 8:00 de la mañana y las 5:00 de la tarde.
A su juicio, la aplicación de esta disposición añade presión a las operaciones, pues, de acuerdo con sus testimonios, agentes de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) se presentan poco antes de las 5:00 de la tarde para advertir que los trabajos deben concluir a esa hora.
Esta situación, indicaron, dificulta el desarrollo de las labores, sobre todo cuando se producen demoras al iniciar las operaciones o surgen imprevistos durante la colocación del concreto.
Cuestionan aplicación de resolución municipal
Por otra parte, Pérez cuestionó la interpretación de la resolución 6307 del Ayuntamiento, que, según explicó, estaría siendo utilizada como fundamento para exigir permisos a los camiones hormigoneros que realizan vaciados de concreto, debido a que estas operaciones involucran el uso de la vía pública.
Para ilustrar su cuestionamiento, comparó esta exigencia con las descargas de mercancías que realizan los camiones distribuidores en supermercados y colmados. En ese sentido, preguntó por qué se aplican requisitos distintos a las operaciones de transporte y descarga de concreto.
“Un camión de Coca-Cola va a descargar en un supermercado o a un colmado, ocupa la vía, ¿verdad que sí? Pero no se le pide un permiso a ellos. Al hormigonero que va a descargar concreto le están pidiendo, imponiendo el permiso”, expresó.
A partir de esta comparación, el dirigente consideró que los procedimientos vigentes presentan deficiencias administrativas que deben revisarse para garantizar un servicio más eficiente.
“Me están poniendo una traba donde el Estado me está penalizando por su ineficacia”, sostuvo al referirse a la diferencia entre los plazos requeridos para obtener las autorizaciones.
Piden revisar los procedimientos
Ante este panorama, los ingenieros consideran necesario que el Ayuntamiento y el Intrant revisen los mecanismos de tramitación, armonicen los plazos de emisión y establezcan alternativas que permitan responder a los cambios de programación provocados por las lluvias y otros imprevistos.
A su entender, la falta de coordinación entre ambas instituciones termina trasladando a los constructores las consecuencias de las demoras burocráticas, con repercusiones en los costos y en el avance de los proyectos en el Distrito Nacional.
Finalmente, aunque aclaró que no ha enfrentado personalmente estos inconvenientes, Pérez reiteró que conoce las quejas de varios colegas que sí han tenido dificultades para obtener los permisos necesarios para los vaciados de concreto.
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