SANTO DOMINGO.- Durante las vacaciones acompañaba su padre a supervisar las obras que desarrollaba como contratista eléctrico. Estar en contacto con aquellos proyectos, observar los planos y lo que significaba en su mundo de niño despertó en Mario Bonilla Rodríguez el interés y el amor por la industria de la construcción.
El nuevo presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de Viviendas del Cibao (Aprocovici) comenta que creció en una familia humilde, en la que nunca faltó el amor, comida en la mesa y una sólida educación que lo ha llevado a dirigir su propia firma Bonilla & Asociados, fundada hace 16 años, dedicada a la construcción, ejecución y supervisión de obras civiles y eléctricas.
Aunque su carrera de Ingeniería Civil, cursada en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), la inició influenciado por su entorno familiar, al pasar los años descubrió que definitivamente era su vocación y donde quería estar y proyectar su futuro. Su padre, Mario F. Bonilla, es ingeniero electromecánico y formó parte de la generación de profesionales que trabajó durante el boom turístico en la década de 1990 en Puerto Plata, Sosua y Cabarete, con la construcción de hoteles y desarrollo de urbanizaciones.
Bonilla Rodríguez incursionó en el mundo laboral formal antes de graduarse, como inspector de obra en la empresa de supervisión Transvialsa, durante la construcción de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), recinto Santiago. Nacido en Altos de Virella (INVI), Santiago de los Caballeros, ha sustentado su camino al éxito en cuatro pilares: disciplina, pasión, paciencia y perseverancia.
¿Por qué gremialista?
El empresario que lidera los constructores del Cibao, casado y padre de una hija, cree en las instituciones y entiende que la forma más fácil de progresar es trabajar juntos para hacer el sector que representa cada día más fuerte. “Y al lograr esto, pues tendremos un país más fuerte y por ende bienestar para nuestras empresas, nuestras familias y nuestra gente”, relata.
Considera que a través de la asociación se puede fortalecer al sector, pues al unir voluntades en la misma dirección se alcanzan de manera más fácil y solida los objetivos, creando oportunidades de negocios, aportando de manera más contundente al progreso del país.
Cambiar el papel que desempeña la asociación en el desarrollo de Santiago y en el resto de la región del Cibao, pasando de ser un gremio sectorial a una institución que participa en la construcción del futuro y dejar una institución más fuerte en su estructura ejecutiva, es parte de las huellas que desea plasmar a su paso.
Desafíos en la construcción
Bonilla Rodríguez observa el panorama del sector construcción complicado, con muchos desafíos, una época donde debe primar la prudencia, la sensatez y la reinvención para seguir vigente.
Un reto que resalta es la asequibilidad de la vivienda, donde su sector deberá buscar alternativas para ofrecer a los clientes viviendas dignas a un precio asequible, añadiendo los costos y productividad de la construcción, donde ya no será sostenible responder a cada incremento de costos simplemente aumentando el precio por metro cuadrado.
Agrega los financiamientos y las tasas de interés. “El suelo urbano, ya no basta con preguntarnos cuánto cuesta construir, sino que tendremos que preguntarnos hacia donde debe crecer la ciudad”, tras señalar que igual es importante la infraestructura que acompaña el desarrollo inmobiliario como agua, saneamiento, transito, energía, drenaje, residuos; además permisologia y seguridad jurídica, resiliencia, cambio climático, inteligencia artificial, sostenibilidad y capital humano.


