SANTO DOMINGO.- Su abuela, ya fallecida, pronosticó su éxito, cuando él apenas era un niño. “Tú vas a ser grande. Te acordarás de mí. Tu imaginación es algo fuera de serie”, son palabras que Samuel Losada rememora con un dejo de nostalgia. Pero también reviven el compromiso de saber que creció en un entorno familiar donde la prédica constante era que el mejor camino es seguir hacia adelante como buen guerrero, haciendo las cosas de la manera correcta.
Lograr metas en su travesía empresarial no ha sido casual. “Ser perseverante, no amedrentarme con cualquier tropezón, seguir adelante”, es la receta que comparte con El Inmobiliario el COO de la desarrolladora Cruise On Land.
Durante su formación en un colegio católico, aprendió que la disciplina es un norte que lleva a buen puerto y, aunque se debatió entre la Administración y la Arquitectura, estudió ésta última inspirado por su padre, a quien observaba dibujar planos con marcada pasión.
Nacido en una familia clase media, con mucha visión hacia la expansión, sus talentos lo impulsaron a ser el primer empresario que introdujo en su natal Colombia el estampado en concreto, cuando apenas contaba con 27 años.
La sucursal del cielo
Este barranquillero aterrizó hace 24 años en la República Dominicana, para realizar trabajos en un gran desarrollo inmobiliario de la capital dominicana.
Su empresa estaba en la cúspide, pero el clima dominicano le reveló que había arribado a la “sucursal del cielo”, tras descubrir, además, que aquí las oportunidades abundaban porque “faltaba todo por hacer” y para remate la amabilidad de su gente lo sedujo por completo.
Viajó a Colombia a casarse y desembarcó nuevamente en Quisqueya La Bella para sumar nuevos capítulos a la historia caribeña.
Una vida productiva
Al realizar la pasantía en su último año de carrera, Samuel Losada descubrió que le gustaba más la terminación que la estructura de una obra. “Veía la instalación de los pisos, de las cornisas”.
Relata que empezó a fabricar moldes rudimentarios hasta que decidió viajar a España, en 1996, a perfeccionar su técnica. “Yo fui la persona, a mis 27 años, que traje el estampado en concreto a Colombia. Nadie lo había traído en todo el país”, comenta.
En su viaje por Europa observó las láminas de yeso para techos, idea que decidió importar para su ciudad. “Pero se demoraban 5 y 6 días para secarse y me preguntaba cómo podría lograrlo más rápido. Un día me invitan a una fábrica de ladrillos y vi cómo los secaban con unos hornos y dije, voy a secar esto con unos hornos. Y fundé la fábrica de yeso con horno, secaba las láminas en 4 y 6 horas y prácticamente arropé el mercado de Barranquilla”, expone.
Un legado a la gratitud
Tras acumular una vasta experiencia entre proyectos de viviendas y negocios exitosos en la construcción en el país, en el año 2014 formaliza una sociedad con Luis Wolfgang Castillo, bajo la firma Cruise On Land, un mega desarrollo urbano que se levanta en La Otra Banda, en Higüey, provincia La Altagracia.
Esta iniciativa proyecta un parque temático de más de 100 amenidades, más de 4 mil viviendas y la construcción del World Trade Center Punta Cana.
En su amplio recorrido por el país, Samuel ha estado acompañado de su esposa e hijo, de quienes dice, representan el motor de su vida.
A la tierra que lo enamoró y le ha dado tantos buenos y prósperos momentos, Samuel Losada quiere devolverle un poco.
“Me gustaría que el país entero esté lleno de parques de diversiones. ¿Como es posible que Orlando tenga a Disney en una tierra que no era óptima? Que en un desierto Las Vegas tenga todo ese crecimiento y dominicana que es la sucursal del cielo, no esté llena de parques de diversiones?
Artículo publicado originalmente en la edición 14 de El Inmobiliario impreso (marzo-mayo2026).
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