Apenas el 1.2% de las obras activas registradas por la Oficina Nacional de Estadística en la Región Metropolitana, concentran casi la mitad del área que se construye hoy en el Gran Santo Domingo
SANTO DOMINGO. El sector construcción fue, otra vez, el más dinámico de la economía dominicana durante el primer semestre de 2026, según las cifras del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), recogidas en su comunicado sobre el desempeño de junio.
En esa publicación la actividad de la construcción registró “una expansión interanual de 14.9%, explicando aproximadamente el 30% del crecimiento del Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE)” de ese mes, luego de crecer 6.7% en abril y 11.1% en mayo.
El propio Banco Central atribuyó ese repunte al “aumento en la ejecución de proyectos de inversión privada y el mayor dinamismo de la inversión pública”, además de un crédito destinado a la construcción que creció 22.6% interanual, equivalente a más de RD$34,000 millones adicionales respecto al año anterior.
Esa lectura agregada, sin embargo, esconde una realidad distinta cuando se mira obra por obra en el Registro de Oferta de Edificaciones (ROE) 2026-1, que la ONE levanta de forma censal en la Región Metropolitana, y que muestra que el volumen físico de la construcción activa está altamente concentrado en un número reducido de proyectos, mientras que la inmensa mayoría de las obras registradas son de escala pequeña y aportan poco al metraje total.
De acuerdo con el informe, las edificaciones de entre 100 y 200 metros cuadrados representan el 51.0% de las 6,682 obras activas registradas en la región, pero concentran apenas el 5.0% del área construida. Sumadas a las obras de entre 201 y 500 metros cuadrados, ambas categorías agrupan el 79.3% de los proyectos, pero solo el 11.0% del metraje total, según el propio documento.
En el extremo opuesto, la ONE encontró que “los proyectos superiores a 5,000 metros cuadrados representan únicamente el 4.7% de las obras, pero reúnen el 71.8% del metraje total”. Y dentro de ese grupo, la concentración es todavía más extrema: las obras de más de 15,000 metros cuadrados, 80 proyectos, de un total de 6,622 con tamaño reportado, constituyen apenas el 1.2% del total, pero acumulan el 49.2% de toda el área construida activa de la Región Metropolitana.
En otras palabras: menos de cien proyectos concentran cerca de la mitad de todo lo que se está construyendo hoy en el Gran Santo Domingo.
“Estos resultados muestran que la actividad constructiva de la Región Metropolitana se caracteriza por una amplia cantidad de obras pequeñas, mientras que el volumen de construcción se encuentra altamente concentrado en un reducido número de proyectos de gran escala”, concluye la ONE en el propio informe ROE 2026-1.
¿Quién empuja?
El informe también ofrece una explicación directa sobre el origen de ese crecimiento del área construida: el Estado dominicano. Al analizar el mapa de metros cuadrados por municipio, la ONE señala que, “aunque se redujo la cantidad de obras, este incremento en el área se debe al registro de grandes obras del Estado destinada a la construcción de vivienda de bajo costo y a la entrada de obras en plano, siendo las del Gobierno Dominicano obras de gran tamaño”.
Esa observación coincide con la propia explicación que el Banco Central dio para el repunte de junio, cuando citó el “mayor dinamismo de la inversión pública” entre los motores del sector, y tiene un correlato verificable en los proyectos que el Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones (MIVHED) tiene en ejecución en la Región Metropolitana.
Según la descripción oficial de proyectos 2026 publicada por el propio ministerio, uno de los desarrollos habitacionales de mayor escala del período es el de la comunidad de Hato Nuevo, en el sector Manoguayabo, municipio Santo Domingo Oeste: 2,240 apartamentos, 1,800 de tres habitaciones y 440 de dos, con una inversión de RD$619,626,359, iniciado en enero de 2026.
En el sector Los Ríos, en el Distrito Nacional, el ministerio reporta otro proyecto de 80 apartamentos por RD$80,000,000, y en Santo Domingo Este, un programa de mejoramiento de ocho solares que benefició a 1,856 familias, con una inversión de RD$15,920,921.
El entonces ministro de Vivienda, Hábitat y Edificaciones, Víctor “Ito” Bisonó, resumió el ritmo de entregas del año en declaraciones recogidas por El Inmobiliario: “Este año hemos entregado cerca de 900 apartamentos y tenemos unos 4,000 más en agenda. Solo el próximo 8 de agosto estaremos entregando alrededor de 170 apartamentos en Hato del Yaque”, dijo el funcionario, quien además atribuyó el ritmo de entregas al funcionamiento de “el plan y toda la estructura del fideicomiso” que financia los proyectos estatales.
El contraste entre el discurso de un sector en auge generalizado y la evidencia de una construcción concentrada en unos pocos proyectos, muchos de ellos estatales, revela qué tan repartido está realmente el crecimiento que reportan las cifras macroeconómicas.
Mientras el área construida se dispara por el peso de las grandes obras, la ONE advierte, en el mismo informe, que la mitad de todas las obras pequeñas del país, las de 100 a 200 metros cuadrados, que son la mayoría, están paralizadas: un patrón que, leído junto a los datos de concentración, sugiere dos velocidades muy distintas dentro del mismo sector.
Lecturas recomendadas:



