Caen las unidades vendidas y se reduce la oferta asequible, mientras el precio promedio del metro cuadrado alcanza los RD$109,38
SANTO DOMINGO.- El mercado inmobiliario de la región metropolitana está cambiando de ritmo, según se desprende del Registro de Oferta de Edificaciones (ROE 2025-2), y no se trata de una caída abrupta, sino de un ajuste que se refleja en dos movimientos simultáneos: se venden menos viviendas, pero a precios más altos.
El ROE 2025-2 muestra una reducción en la cantidad y el área de unidades vendidas, separadas o reservadas, y al mismo tiempo crecen aquellas que no están destinadas a la venta.
Las obras destinadas a uso propio o alquiler pasaron de 4,569 a 5,076 proyectos entre el ROE 2025-1 y el ROE 2025-2, un incremento de 11.1% que elevó su participación de 78.9% a 87.6% del total. En contraste, las destinadas a la venta se mantienen prácticamente estables, en torno al 12%, mientras el uso mixto tiene una presencia marginal.
El aumento de las unidades no comercializables, destinadas a uso propio o alquiler, indica un cambio en la lógica del mercado, en la que parte de la oferta deja de circular en la compraventa y se orienta a generar renta, reduciendo la rotación del inventario y ralentizando el ciclo de ventas.
Se trata de un patrón que ya se observaba en el ROE 2025-1, pero que en esta medición se hace más evidente.
Uno de los cambios más relevantes es la caída en la oferta de viviendas con precios iguales o inferiores a RD$3,000,000, mientras en paralelo, aumenta la participación de unidades en rangos medios y altos, lo que desplaza el mercado hacia segmentos con mayor capacidad de compra.
Este comportamiento confirma la tendencia: menor acceso para compradores de bajos ingresos y mayor concentración en segmentos medios y altos.
Los precios siguen al alza
Mientras tanto el precio promedio del metro cuadrado de apartamentos alcanza RD$109,381. Más allá del promedio, los valores más elevados se concentran en zonas específicas del Distrito Nacional, lo que refuerza la segmentación territorial del mercado hacia áreas centrales con precios más altos, dejando a las periferias con menor valor relativo.
Este incremento de precios ya se observaba en el ROE 2025-1, pero ahora se consolida en un contexto de menor dinamismo en ventas.
En comparación con el ROE 2025-1, el mercado no cambia de dirección, sino de intensidad, con la profundización de tres tendencias:
1- Menor volumen de unidades vendidas.
2- Mayor peso de unidades fuera del mercado y
3- Incremento sostenido de los precios, dando como resultado un mercado menos dinámico en cantidad, pero más exigente en valor.
Y hay que recordar que este comportamiento está directamente influenciado por las elevadas tasas de interés, las condiciones de préstamos restrictivas y el aumento de los precios de la materia prima.
Estos factores afectan tanto la oferta como la demanda, toda vez que limitan la capacidad de compra de los hogares, encarecen el desarrollo de proyectos y reducen la velocidad de comercialización.
El efecto dominó da lugar a un mercado más selectivo, con menos compradores efectivos, más restricciones de acceso y mayor segmentación por nivel de ingreso.
El nuevo equilibrio
El mercado inmobiliario no se detiene, pero sí redefine su equilibrio. El reto actual no es solo construir, sino vender en un contexto más limitado, ajustar el producto al segmento correcto y sostener precios en un entorno más exigente.
Más que una caída, lo que muestran los datos es una transición hacia un mercado más lento en rotación, con precios más altos y de acceso más restringido, una tendencia que ya venía desde el ROE 2025-1 y que en esta medición se consolida.
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