Los resultados muestran una fuerte orientación hacia proyectos nuevos de gran superficie, acompañados por sistemas constructivos convencionales.
SANTO DOMINGO.- Las edificaciones completamente nuevas concentran el 92 % del área total de construcción de las obras activas en la Región Metropolitana, pese a representar el 57.7 % de los proyectos registrados, según datos del Registro de Oferta de Edificaciones (ROE 2026-1) de la Oficina Nacional de Estadística (ONE).
Aunque las ampliaciones alcanzan el 41.9 % de las obras activas, apenas aportan el 7.4 % del área total de construcción. Esta diferencia evidencia que este tipo de intervención suele desarrollarse sobre superficies menores en comparación con los proyectos completamente nuevos.
Las remodelaciones, en cambio, tienen una incidencia reducida, con 0.4 % de las obras y 0.6 % del área construida.
La relación entre ambos indicadores permite observar que la actividad edificatoria no solo depende de la cantidad de proyectos, sino también de la magnitud de las superficies involucradas.
Amenidades todavía tienen presencia limitada
El levantamiento estadístico también examina las facilidades que tienen o tendrán las edificaciones. De acuerdo con los resultados, 69.3 % de las obras no dispone ni contempla incorporar las amenidades evaluadas, mientras que un 18.3 % carece de información en este aspecto.
Entre los proyectos que sí contemplan estos servicios, el lobby o recepción encabeza la lista, con un 8.3 %, seguido por las áreas sociales, con 7.7 %.
El gimnasio figura con 6.1 %, mientras que el gas común alcanza 5.9 % y las piscinas 5.4 %. La categoría “otros” suma 5.2 %, en tanto que los espacios destinados a la carga de vehículos eléctricos registran 1.8 %.
Estos datos sugieren que las amenidades aún forman parte de una porción relativamente reducida de los desarrollos inmobiliarios analizados.
Mampostería y hormigón armado dominan los sistemas constructivos
En cuanto al método empleado para levantar las estructuras, la mampostería confinada con pórticos ocupa el primer lugar, con 73.2 % de las obras activas.
Le siguen la mampostería estructural o armada, con 15.9 %, y las estructuras de pórticos con panderetas de bloques, con 7.2 %. En conjunto, estas tres alternativas reúnen el 96.3 % de los proyectos.
Los sistemas restantes tienen una participación mucho menor. La estructura metálica representa 1.1 %, el vaciado monolítico de hormigón armado mediante formaletas alcanza 0.8 % y otros métodos apenas llegan a 0.1 %. Además, un 1.7 % de las obras no presenta información.
La distribución refleja una clara preferencia por soluciones tradicionales sustentadas en mampostería y hormigón armado.
El concreto armado predomina en los entrepisos
Las soluciones utilizadas para los entrepisos también muestran una marcada inclinación hacia el concreto. La losa de concreto armado aparece en el 73.2 % de las obras, mientras que la losa aligerada con bovedillas de foam representa 20.2 %.
Ambas alternativas reúnen el 93.4 % de los proyectos, mientras que la combinación de losa de concreto armado y losa aligerada con bovedillas de foam supone 1.1 %, la misma proporción correspondiente a las losas metálicas.
La categoría “otro” tiene una incidencia de apenas 0.1 %.
Losas de concreto también lideran como solución de techo
Para las cubiertas, la tendencia es similar. La losa de concreto armado constituye el principal tipo de techo, con 72.7 % de las obras activas, seguida por la losa aligerada con bovedillas de foam, con 19.2 %.
Entre ambas concentran 91.9 % de los proyectos, mientras que la combinación de ambas soluciones alcanza 1.4 %. Por otro lado, las losas metálicas representan 0.9 % y otros tipos de techo apenas 0.3 %.
Predominan las soluciones constructivas tradicionales
Los resultados muestran una fuerte orientación hacia proyectos nuevos de gran superficie, acompañados por sistemas constructivos convencionales. El concreto armado y la mampostería sobresalen tanto en los sistemas estructurales como en las soluciones para entrepisos y cubiertas, mientras que las amenidades y las alternativas constructivas menos tradicionales todavía presentan una participación reducido.
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