Sostuvo que la reformulación del Presupuesto General del Estado deberá incorporar las recaudaciones generadas por la Ley 30-26 y redistribuir recursos hacia instituciones y proyectos con capacidad de ejecución durante lo que resta del año
SANTO DOMINGO.– El presupuesto reformulado que el Gobierno prevé presentar en las próximas semanas representa una oportunidad para acelerar la inversión pública y convertirla en uno de los principales motores del crecimiento económico durante el segundo semestre del año, afirmó el economista Alejandro Arredondo.
El especialista consideró que la propuesta debe enfocarse en fortalecer el gasto de capital mediante la ejecución de proyectos de infraestructura que impulsen la construcción, mejoren la productividad y generen un efecto multiplicador sobre otros sectores de la economía.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante un análisis publicado en su canal de YouTube, donde analizó el comportamiento de la ejecución presupuestaria y las perspectivas económicas del país.
La construcción puede impulsar la economía
Arredondo explicó que la construcción continúa siendo una de las actividades con mayor capacidad para dinamizar la economía dominicana, debido a su impacto sobre el empleo y su estrecha relación con industrias como la producción de materiales, el comercio, el transporte y los servicios.
En ese sentido, recordó que el sector representa alrededor del 14.5 % del Producto Interno Bruto (PIB), por lo que entiende que destinar mayores recursos a obras públicas permitiría fortalecer el crecimiento económico y beneficiar a cientos de actividades vinculadas.
«La construcción impacta al ferretero, al pequeño comercio, al vendedor de alimentos, al transporte y a numerosos suplidores que dependen del desarrollo de las obras», explicó.
Asimismo, valoró el avance de proyectos de infraestructura como la Autopista del Ámbar, al considerar que este tipo de inversiones contribuye a dinamizar las economías locales y mejorar la conectividad entre provincias.
Presupuesto llega con desafíos en la ejecución
El economista sostuvo que la reformulación del Presupuesto General del Estado deberá incorporar las recaudaciones generadas por la Ley 30-26 y redistribuir recursos hacia instituciones y proyectos con capacidad de ejecución durante lo que resta del año.
A su juicio, este proceso permitirá fortalecer la inversión pública luego de un primer semestre marcado por una ejecución inferior a la esperada.
Explicó que, conforme a los datos oficiales de la Dirección General de Presupuesto (Digepres), el gasto de capital apenas alcanza alrededor de un 41 % de ejecución, cuando para esta etapa del año debería aproximarse al 50 %, lo que evidencia un retraso en la materialización de proyectos de infraestructura.
«Las instituciones que no pudieron ejecutar su presupuesto deberán redistribuir esos recursos hacia inversiones que impulsen el desarrollo», señaló.
Más inversión en infraestructura y menos recursos sin ejecutar
Arredondo planteó que los recursos incorporados mediante el mismo deberían orientarse a proyectos capaces de elevar la productividad nacional, entre ellos la rehabilitación de caminos vecinales, obras viales, infraestructura agrícola y construcciones estratégicas para el desarrollo de las comunidades.
Indicó que acelerar la ejecución de estas inversiones no solo mejora la infraestructura del país, sino que también fortalece la generación de empleos, incrementa la actividad económica y crea condiciones para atraer inversión privada.
El especialista sostuvo que una mayor inversión pública permitiría aprovechar el dinamismo que actualmente muestran sectores como la construcción y el turismo, los cuales han contribuido al crecimiento de la economía durante los primeros meses del año.
La ejecución será la verdadera prueba
Aunque valoró que la economía dominicana mantiene un comportamiento positivo en términos macroeconómicos, Arredondo advirtió que el desempeño del segundo semestre dependerá de la capacidad del Estado para transformar el presupuesto aprobado en obras ejecutadas.
En ese sentido, afirmó que el presupuesto será determinante para acelerar proyectos que permanecen rezagados y reforzar el papel de la construcción como uno de los principales motores del crecimiento nacional.
«El presupuesto representa una promesa; la ejecución representa el desarrollo», concluyó el economista.
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