SANTO DOMINGO.- El incremento del precio de los combustibles en Portugal dejó de ser únicamente un problema para los conductores y se convirtió en un debate nacional sobre el papel del Estado en el mercado energético. Tras superar esta semana la barrera de los dos euros por litro, el Gobierno analiza si debe intervenir los márgenes de comercialización, mientras las empresas petroleras sostienen que la volatilidad internacional explica el encarecimiento y rechazan controles sobre los precios.
De acuerdo con EFE, desde el lunes el precio medio del gasóleo oscila entre 2.03 y 2.06 euros por litro, mientras que la gasolina de 95 octanos supera ligeramente los dos euros, luego de registrar aumentos de hasta nueve céntimos por litro en el diésel y entre tres y cuatro céntimos en la gasolina respecto a la semana anterior.
Según la agencia, el alza está relacionada con el incremento del precio del petróleo provocado por la tensión geopolítica en Oriente Medio, un escenario que ha intensificado la presión política sobre el Gobierno del primer ministro Luís Montenegro.
El Gobierno estudia intervenir el mercado
Ante el aumento sostenido de los precios, la ministra portuguesa de Medio Ambiente y Energía, Maria da Graça Carvalho, solicitó a la Entidad Reguladora de los Servicios Energéticos (ERSE) un análisis detallado sobre la formación de los precios de los combustibles.
Según informó Portugal News, la funcionaria busca determinar por qué las subidas internacionales del petróleo se reflejan casi de inmediato en las estaciones de servicio, mientras que las reducciones en las cotizaciones tardan más tiempo en trasladarse a los consumidores.
Como parte del estudio, la ministra también pidió al regulador evaluar la posibilidad de establecer, de manera excepcional, márgenes máximos de comercialización, siempre que las condiciones económicas previstas en la legislación lo permitan.
Galp rechaza limitar los márgenes
La propuesta encontró una respuesta inmediata de Galp, la principal petrolera portuguesa.
De acuerdo con Portugal News, el codirector ejecutivo de la empresa, João Diogo Marques da Silva, afirmó que fijar márgenes máximos para los combustibles «no parece tener sentido» en un mercado que opera bajo principios de libre competencia.
El ejecutivo aseguró que la compañía mantiene una política de transparencia respecto a la metodología utilizada para establecer los precios y reiteró que facilitará toda la información requerida por la ERSE para el análisis solicitado por el Gobierno.
Asimismo, reconoció la preocupación de los consumidores por el costo de los combustibles, aunque sostuvo que las variaciones obedecen principalmente al comportamiento de los mercados internacionales.
Petróleo, conflictos y refinerías presionan los precios
Según explicó Marques da Silva, citado por Portugal News, el aumento de los márgenes de refinación responde a una combinación de factores internacionales, entre ellos los ataques contra refinerías en Ucrania, restricciones al transporte de productos petroleros y el recrudecimiento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán.
La empresa informó que durante el primer semestre de 2026 obtuvo beneficios por 812 millones de euros, un 44 % más que en igual período del año anterior, impulsados por el aumento de la producción petrolera en Brasil y por el incremento del precio promedio del crudo Brent.
Además, señaló que los márgenes de refinación alcanzaron 15.80 dólares por barril, mientras que en el mercado al contado ya superan los 30 dólares por barril, reflejando la volatilidad del mercado energético internacional.
La oposición exige rebajar impuestos
El incremento de los combustibles también elevó la presión política.
Según EFE, el líder socialista José Luís Carneiro acusó al Ejecutivo de beneficiarse del aumento de precios mediante una mayor recaudación tributaria y reclamó una reducción del IVA aplicado a los carburantes.
El dirigente sostuvo que el Estado ha ingresado más de 1,000 millones de euros por concepto de impuestos sobre la gasolina y el gasóleo, recursos que, a su juicio, deberían utilizarse para aliviar el impacto económico sobre las familias y las empresas.
España observa el comportamiento del mercado
La subida también comienza a generar efectos fuera de Portugal.
De acuerdo con el portal especializado español Merca2, la diferencia de precios con España alcanza hasta 28 céntimos por litro en el diésel, lo que podría incentivar nuevamente el denominado «efecto frontera», con conductores portugueses cruzando hacia estaciones de servicio españolas para abastecerse a menor costo.
Analistas consultados por ese medio advierten que, si las tensiones internacionales continúan presionando el precio del petróleo, el mercado español también podría registrar nuevas alzas durante agosto.
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