El artículo 15 de la Constitución declara ríos, lagos, lagunas, playas y costas nacionales bienes de dominio público. La Ley 64-00 sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales los define como inalienables, imprescriptibles e inembargables, ordena al Estado garantizar su protección y la Ley 305-68 añade una franja de 60 metros desde la línea de pleamar donde toda construcción está prohibida salvo autorización expresa
SANTO DOMINGO. – El ministro de Turismo, David Collado, dijo sentirse avergonzado por el incidente ocurrido la semana pasada en Juan Dolio, cuando un ciudadano fue impedido de colocar silla y sombrilla en la playa, y dijo en las redes sociales del Ministerio que “Las playas son del pueblo”.
El afectado, que resultó ser Mariano Lantigua, líder y voz de Aljadaqui, la banda de pop rock dominicana, documentó el episodio en un video publicado en Instagram, del cual varios medios digitales se hicieron eco y en la misma el afectado relata que rentó una propiedad en la zona y que, pese a tener acceso a la playa, el personal de seguridad le impidió instalar una silla y una sombrilla, limitando esa posibilidad a quienes son socios de un club o instalación contigua.
El músico denunció además una práctica que, según él, se repite en otras costas turísticas del país, incluida Dominicus: bloquear el acceso a ciertos tramos de playa bajo el argumento de que están reservados como «paso de botes», una designación que, afirma, se usa para restringir el baño de quienes no se hospedan en el hotel adyacente.
«Ese tema de Juan Dolio con el integrante de Aljadaqui nos avergüenza, eso no puede suceder», afirmó Collado en un video transmitido en sus redes sociales, quien calificó lo sucedido como algo que «merece una posición muy clara» por parte del ministerio.
El funcionario insistió en que su gestión «cree firmemente en el libre acceso a las playas, respetando siempre a la propiedad privada, como dice la ley».
Collado enmarcó su respuesta dentro de un balance de obras de recuperación de espacios costeros como Guayacán I y II, Macao, Galeras, Los Patos, Los Quemaítos, Haina, y próximamente Boca Chica, y aseguró que «las playas son para todos los dominicanos y para los turistas también».
«Las playas son del pueblo y son de la gente, siempre con orden, organización, para seguir cuidando el turismo», dijo, en referencia a la meta de doce millones de turistas para 2026.
Un derecho de todos
El respaldo del ministro no crea derecho, sino que confirma el acceso libre a las playas que ya está garantizado por el artículo 15 de la Constitución, el cual declara ríos, lagos, lagunas, playas y costas nacionales bienes de dominio público.
La Ley 64-00 sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales, en sus artículos 145 al 147, los define además como inalienables, imprescriptibles e inembargables, ordena al Estado garantizar su protección y la Ley 305-68 añade una franja de 60 metros desde la línea de pleamar donde toda construcción está prohibida salvo autorización expresa.
En diciembre de 2023, el Tribunal Constitucional lo ratificó en la sentencia TC/0751/23: ningún propietario puede obstaculizar el acceso a una playa.
La denuncia de Lantigua sugiere que el problema no es solo de vigilantes aislados, sino de mecanismos, como la etiqueta de «paso de botes», diseñados para sortear esa norma sin violarla abiertamente.




