Un análisis de la ejecución presupuestaria mes a mes muestra que la inversión en vivienda se aceleraba, de forma sistemática, en los primeros cuatro meses de cada año electoral
SANTO DOMINGO. – Toda administración pública ejecuta su presupuesto de manera desigual a lo largo del año. Pero cuando Ciudad Alternativa, en su investigación sobre la política habitacional dominicana de 2000 a 2016, cruzó los reportes mensuales de ejecución presupuestaria de la Dirección General de Presupuesto con el calendario electoral del país, encontró un patrón que se repite con regularidad.
El ejercicio consistió en calcular qué proporción del gasto total que la sectorial vivienda ejecutaría en todo un año ya se había desembolsado al cierre de abril, es decir, en el primer cuatrimestre, el tramo previo a las elecciones de mayo.
En 2005, un año sin elecciones nacionales, ese porcentaje apenas alcanzaba 11.6%. Al año siguiente, 2006, año de elecciones legislativas y municipales, la cifra se disparó a 41%. En 2007, de nuevo sin elecciones, bajó a 30.8%. El patrón se repite con más fuerza todavía en 2010, año de elecciones legislativas y municipales.
El gasto acumulado en vivienda durante los primeros cuatro meses de ese año representó 101.8% del total que finalmente se ejecutaría en todo el ejercicio fiscal, una cifra que solo es posible porque el gobierno terminó gastando en el resto del año menos de lo que ya había gastado en el primer cuatrimestre.
En el año no electoral inmediatamente anterior, 2009, ese mismo indicador apenas llegaba a 15.8%, y en el posterior, 2011, a 33.9%. Para 2012, año de elecciones presidenciales, el patrón se sostiene una vez más: 53% del gasto anual en vivienda ya se había ejecutado al cierre de abril, frente a 33.9% en 2011 y 29.9% en 2013.
Ninguna otra sectorial de los servicios sociales, según la misma comparación, muestra un comportamiento tan marcadamente distinto entre años electorales y no electorales.
La investigación de Ciudad Alternativa complementa esta lectura con el crecimiento interanual del gasto devengado en vivienda, es decir, cuánto más o menos gastó el Estado en un año respecto al anterior.
En 2006, el monto devengado en la sectorial creció 175% respecto a 2005. En 2008, año de elecciones presidenciales, creció 148.8% respecto a 2007. En 2012, otro año de elecciones presidenciales, el crecimiento fue de 62.6% respecto al año previo.
En cambio, en tres de los cinco años no electorales del período analizado, 2007, 2009 y 2011, el gasto devengado en vivienda mostró crecimiento negativo, es decir, se contrajo respecto al año anterior.
Estos datos corresponden a la serie agregada del clasificador funcional de vivienda, la misma que en otra entrega de esta serie ya se explicó que incluye, en algunos años, gastos en obras urbanísticas y viales que no son estrictamente proyectos habitacionales.
Aun así, la coincidencia entre el ciclo de ejecución presupuestaria y el calendario electoral se repite también, según documenta la misma investigación, en dos sectoriales adicionales, agua potable y alcantarillado, y en menor medida deporte y asistencia social, lo cual sugiere un comportamiento generalizado en la programación del gasto social durante este período, no exclusivo de la vivienda.
Fuentes: Ciudad Alternativa, “Las Marcas de la Política Habitacional: Vivienda, Derechos Humanos y Fiscalidad en República Dominicana, 2000-2016” (Santo Domingo, septiembre de 2017), Capítulo II, apartado 2.5.1, con datos de la Dirección General de Presupuesto (DIGEPRES), serie 2000-2013.
Historia de la Vivienda Social en la República Dominicana 2004-2012.
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