La desinversión podría devolver al mercado privado más de 10,000 viviendas actualmente destinadas al alquiler
SANTO DOMINGO.- Durante más de una década, grandes fondos internacionales como Blackstone o Cerberus desempeñaron un papel determinante en el mercado residencial español. Compraron edificios completos, profesionalizaron la gestión del alquiler y ayudaron a ampliar la oferta disponible tras la crisis financiera de 2008.
Sin embargo, ese ciclo parece estar cambiando.
De acuerdo con un análisis publicado por el diario económico español elEconomista, varios de los principales inversionistas institucionales han iniciado un proceso de desinversión que podría devolver al mercado privado más de 10,000 viviendas actualmente destinadas al alquiler.
Uno de los movimientos más relevantes fue la venta de Fidere, una de las mayores plataformas de alquiler residencial de España, cuya cartera de alrededor de 5,300 viviendas pasó de Blackstone al gestor canadiense Brookfield en una operación valorada en unos 1,050 millones de euros.
A este proceso se suma la decisión de Cerberus de poner en venta una cartera cercana a las 3,300 viviendas agrupadas en la socimi Macc, una transacción que, según el medio especializado, está siendo gestionada por Deutsche Bank.
Un mercado que entra en una nueva etapa
Según explica el medio, el incremento de los precios de la vivienda, la reducción de las rentabilidades y los cambios regulatorios han modificado el escenario para este tipo de inversionistas.
En muchos casos, las viviendas podrían terminar siendo comercializadas individualmente a compradores particulares una vez concluyan los contratos de arrendamiento vigentes, en lugar de permanecer dentro del parque de alquiler administrado por grandes operadores.
La publicación señala que esta tendencia coincide con un contexto de escasez de oferta en el mercado español. Datos citados del Observatorio del Alquiler proyectan que el número de viviendas disponibles continuará reduciéndose durante 2026, después de varios años consecutivos de contracción.
Más que una venta de activos
La salida de estos fondos también abre el debate sobre el papel que ha jugado el capital institucional en el desarrollo del mercado residencial.
Durante los últimos años, estas firmas impulsaron proyectos de vivienda destinados exclusivamente al alquiler y contribuyeron a profesionalizar un segmento históricamente muy atomizado. No obstante, la incertidumbre regulatoria, el aumento de los costos de construcción y el encarecimiento del financiamiento han llevado a muchos inversionistas a replantear sus estrategias.
Conforme a lo establecido en el análisis del Economista, diversos proyectos de vivienda construidos para alquiler (build to rent) han sido cancelados, aplazados o reconvertidos para su venta directa, reflejando un cambio en las condiciones que durante años hicieron de España uno de los destinos favoritos para el capital inmobiliario internacional.
Aunque el alquiler continúa siendo considerado un activo atractivo a largo plazo, el propio medio recoge que, para buena parte de los operadores financieros, «las reglas del juego han cambiado».
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