SANTO DOMINGO. – El Polo Turístico La Romana-Bayahibe, que actualmente cuenta con unas 6,000 habitaciones hoteleras distribuidas en una franja costera que abarca las provincias de San Pedro de Macorís, La Romana y La Altagracia, proyecta un crecimiento de entre 10% y 15% anual durante los próximos tres años, impulsado por nuevos terrenos con acceso a playa que se están incorporando al inventario del destino.
Así lo anunció Andrés Fernández, presidente de la Asociación de Hoteles La Romana-Bayahibe (AHRB), durante la presentación de la agenda estratégica 2026 del organismo ante los periodistas de Turismo.
Fernández precisó que cuando se habla del «destino La Romana» se hace referencia al Polo Turístico Romana-Bayahibe en su conjunto: la franja costero-marina que transcurre entre el río Soco y el río Yuma.
«Estamos muy esperanzados con el futuro porque creemos que tenemos todos los elementos para crecer, sobre todo con sostenibilidad y haciendo que el valor que aporta el turismo repercuta en las comunidades», afirmó el directivo.
Para Fernández, ese es precisamente el criterio que define si el crecimiento es o no legítimo: «Si las personas y las comunidades que están en el destino no se ven beneficiadas, ese crecimiento sería injusto».
El plan estratégico 2026 de la AHRB se estructura en cinco ejes: consolidación del destino como referente confiable y seguro, diversificación a través del turismo deportivo, ordenamiento y resiliencia ambiental, desarrollo del talento local y promoción focalizada en mercados de corta y media distancia, con Estados Unidos como principal mercado emisor.
El desafío de la educación
En materia de talento humano, Fernández identificó uno de los mayores retos del sector: la industria turística dominicana está creciendo a un ritmo que supera la capacidad actual de formar profesionales.
Desde hace ocho años, la AHRB opera el programa “Formando a los líderes del futuro del turismo”, mediante el cual los hoteles del destino apadrinan y financian los estudios de estudiantes meritorios de La Romana.
Las áreas prioritarias son actividades turísticas y hoteleras, con especial énfasis en alimentos y bebidas, un segmento que, según Fernández, se ha convertido en factor diferenciador clave ahora que las playas y las habitaciones de calidad ya no distinguen a un hotel de otro.
Sobre el contexto geopolítico, Fernández descartó que el conflicto en Oriente Medio haya afectado las llegadas al destino hasta el momento, pero advirtió que si la situación se prolonga podría encarecer los paquetes turísticos, especialmente los de larga distancia.
En ese escenario, valoró como «muy acertada» la estrategia del Ministerio de Turismo de reforzar la promoción en mercados de corta y media distancia como Estados Unidos, Canadá, Centroamérica y Latinoamérica.
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