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Asegura negocio se ha «prostituido», con gente sin ningún criterio para ejercerlo.

SANTO DOMINGO.- Francisco Irizarry, pionero en la administración de propiedades de renta corta en el país, sugiere que dentro de la regularización que proyecta el Gobierno dominicano aplicar a los alquileres de renta corta, incluya una licencia para las propiedades destinadas para esos menesteres.

“Ojalá y se pudiera llegar incluso a tener una licencia para poder tener unidades de renta corta, eso pudiera ayudar muchísimo más a que los huéspedes cuando llegan puedan sentirse confiados”, expuso el CEO de YellowKey Rentals, entidad que lleva 7 años ofreciendo servicios de renta de corta estancia en el país.

Consideró que debe ser una tarea asumida por el Ministerio de Turismo porque ayudaría a regular el mercado, para que cuando el huésped reserve pueda contar con esa numeración, como se ha establecido en países como España.

“Si un huésped ve que hay 200 unidades con una licencia y hay 100 sin licencia, especialmente el extranjero optará por aquellas que tienen esa certificación”, declaró a El Inmobiliario el asesor inmobiliario.

Irizarry opinó que tanto las empresas como las personas individuales dedicadas a dicho negocio para poder tener una propiedad de renta corta deben cumplir unos requisitos y que por ello se ha formado la Asociación Dominicana de Rentas Cortas (Adoreco), para agrupar a quienes se dedican a esa modalidad y requerirles unos lineamientos, donde el inmueble cumpla con el mínimo de los protocolos establecidos por la organización.

YellowKey Rentals cuenta con más de 100 propiedades en el Distrito Nacional, y una carpeta de más de 20 mil huéspedes recibidos en las unidades que opera. Posee algunos inmuebles en los polos turísticos del Este, aunque ha enfocado su trabajo en la capital dominicana.

Aplaude regularización

Para Irizarry la regularización de la renta corta en el país contribuirá al fortalecimiento de las propuestas. “Va a ayudar a limpiar y a que lo que se quede es lo que se tiene que ofrecer”, tras sostener que el mercado se ha “prostituido”, porque está siendo usado por mucha gente para ganar dinero en forma eventual, pero sin los criterios necesarios para ofrecer un servicio de calidad.

“Como dijo el ministro David Collado a ellos lo que les interesa regular es la seguridad y la salubridad, o sea, asegurarse de que los huéspedes lleguen a lo que están rentando y cuenten con el mínimo estandarizado de limpieza, seguridad,  lo que quieren es minimizar los riesgos porque cualquier cosa que afecte a un turista puede afectar la imagen completa del país”, subrayó Irizarry.

Dijo que está cien por ciento de acuerdo con que tiene que haber una regularización de todo el mercado. “En cuanto a lo impositivo entendemos que es un acuerdo que tiene que llegar la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) directamente con Airbnb y ellos pasarán los lineamientos”.

Reiteró que como empresa no se oponen a ningún tipo de regularización porque eso ayudará a sanear el mercado y que habrán algunas empresas y particulares que saldrán del negocio porque no están haciendo las cosas correctamente además, ayudará a que retornen los precios normales, que han disminuido ante la sobre oferta existente.

“Hay personas que se meten al negocio como en todo, simplemente para pagar el préstamo, es decir, no lo ven como una mentalidad de negocio, sino para resolver un mes las deudas y eso afecta a todo el que está en el negocio seriamente y a los propietarios que han hecho una inversión contando con un buen retorno”.

Desorden

Sobre los casos ventilados por personas que se mudan y tienen que abandonar el inmueble por los escándalos generados por los alquileres de corta estancia, subraya que en el caso de su marca, el prerrequisito  es que si el edificio no tiene más de un 50% de unidades destinadas a Airbnb no lo integra a su propuesta.

Explica que cuando en una comunidad residencial se renta un solo apartamento representa un dolor de cabeza para los condomines y resulta incómodo para los huéspedes y que en la actualidad hay muchos proyectos construidos exclusivamente para eso.

Igual aclara que tiene casos de personas que han comprado en condohoteles y después quieren cambiar las reglas de juego.

Cero competencia

Para el experimentado asesor inmobiliario el negocio de la renta corta no representa competencia para los hoteles porque se trata de dos mercados totalmente distintos. “El huésped que viene a un Airbnb es porque busca algo distinto a lo que ofrece un hotel, busca privacidad, tener una cocina, un área de lavado, viene por turismo médico, por consultoría, por turismo deportivo”.

Añade que el hotel se paga por habitación, la renta corta por apartamento. “Nosotros le damos de comer a todo el que está en los alrededores del apartamento, porque el huésped tiene que salir al supermercado, al restaurant, entonces la economía se dinamiza. Son dos mercados diferentes”, insiste.

Subraya que los hoteles poseen mucho más ventajas fiscales que los administradores de propiedades de renta corta. “Una propiedad de Airbnb paga IPI, ITBIS de todo, y de nosotros se alimentan las tiendas, el boom que ha traído en la construcción, los contratistas, es un mercado que ha ayudado a la economía en tiempos de crisis”, planteó.

Dijo que solo el Distrito Nacional dispone de más de 6 mil unidades habitacionales dispuestas para renta de corta estancia, mientras la ocupación alcanza actualmente el orden del 48%, dada las múltiples ofertas y u conjunto de variables que según explica, fueron arrastradas por la pandemia y factores mundiales actuales. En el caso de su empresa registra una ocupación de un 70%.