La inflación interanual se moderó a 5.13% en agosto, pero el comportamiento de los precios no fue uniforme. Según el Banco Central de la República Dominicana (BCRD), mientras el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 0.38% durante el mes, los bienes y servicios no transables registraron una variación de 0.52%, más del doble de la correspondiente a los bienes transables, que fue de 0.24%
SANTO DOMINGO. – Para el mercado inmobiliario, estos datos ofrecen una lectura distinta a la de la inflación general: varios de los gastos que forman parte del presupuesto recurrente de los hogares aumentaron durante agosto, abriendo una competencia con la cuota que una familia debe asumir cuando decide financiar una vivienda.
Según el Banco Central, el grupo que registró el mayor incremento mensual fue Educación, con 2.72%. La entidad atribuyó el resultado principalmente a los aumentos en las tarifas de colegios privados para los niveles preescolar, primario y secundario, asociados al inicio del año escolar y al proceso de matriculación. El BCRD también reportó aumentos en educación universitaria, libros y transporte escolar.
El efecto sobre el presupuesto familiar es diferente al que tendría un aumento en el precio de una vivienda. La educación es un gasto que debe ser atendido de manera recurrente y que, para los hogares que lo asumen, forma parte de los compromisos que deben considerarse al evaluar cuánto ingreso queda disponible para otros pagos.
El grupo Alimentos y Bebidas No Alcohólicas registró una variación de 0.42%, según el informe del Banco Central. La institución reportó aumentos en varios productos, entre ellos papas, pollo fresco, arroz, agua purificada, hortalizas frescas, guandules verdes, refrescos y chinolas, aunque otros alimentos disminuyeron y moderaron el resultado del grupo.
De acuerdo con el BCRD, Transporte aumentó 0.26%, principalmente por los reajustes en los precios de las gasolinas regular y premium y del gasoil, así como por aumentos en los servicios de transporte en motocicleta y transporte escolar.
Las reducciones en los precios de los automóviles y en los boletos aéreos contribuyeron a moderar la variación.
Según el Banco Central, también aumentaron Muebles y Artículos para el Hogar, 0.45%, y Salud, 0.34%. En el primer caso, la entidad señaló incrementos principalmente en productos de limpieza y conservación del hogar; en el segundo, en determinados productos farmacéuticos.
Son gastos diferentes entre sí, pero tienen un punto en común para un hogar que evalúa adquirir una vivienda: forman parte de las obligaciones de consumo que se atienden con el mismo ingreso disponible.
Los datos del IPC no permiten calcular cuánto disminuye por esa vía la capacidad de una familia para asumir una hipoteca, pero sí muestran qué componentes del gasto registraron aumentos durante el período.
¿Transables y no transables?
El Banco Central utiliza esta clasificación para analizar el comportamiento de los precios. Los bienes transables son aquellos que pueden ser objeto de comercio internacional, por lo que sus precios pueden estar expuestos, entre otros factores, a las condiciones de los mercados externos y al tipo de cambio.
Los bienes y servicios no transables tienen precios determinados principalmente por las condiciones internas de la economía, debido a que no se comercializan internacionalmente de la misma manera.
Según el BCRD, en agosto los transables aumentaron 0.24%, mientras los no transables registraron una variación de 0.52%. La diferencia indica que, durante ese mes, la variación de precios fue mayor en el componente no transable del IPC.
La clasificación no significa que todos los no transables sean servicios ni que sus precios dependan exclusivamente de factores internos. Se trata de una clasificación estadística empleada por el Banco Central para analizar la evolución de los precios.
Una presión diferente sobre el presupuesto
El resultado de agosto también muestra diferencias según el nivel de ingreso y eso se verifica en los datos. Según el Banco Central, la variación mensual del IPC fue de 0.32% para el quintil de menores ingresos, 0.35% para el segundo, 0.37% para el tercero, 0.37% para el cuarto y 0.35% para el quinto.
La entidad explicó en su publicación que la menor variación del primer quintil estuvo relacionada principalmente con una menor incidencia de los grupos Educación y Restaurantes y Hoteles, mientras que en los quintiles de mayores ingresos las reducciones de los precios de automóviles y boletos aéreos contribuyeron a moderar la inflación.
El resultado es relevante para el análisis inmobiliario porque la capacidad de asumir el costo de una vivienda no depende únicamente del precio del inmueble. También intervienen los gastos que el hogar debe mantener después de adquirirlo.
Sin embargo, el informe del Banco Central no establece una relación entre las variaciones del IPC y la capacidad de endeudamiento o la demanda de viviendas.
Construcción y turismo
El informe de inflación del Banco Central no contiene un nuevo indicador de costos de construcción que permita determinar si durante agosto varió el costo de edificar una vivienda. Tampoco permite establecer una variación específica de los precios hoteleros.
Según el Banco Central, el grupo Restaurantes y Hoteles aumentó 0.39%, pero la explicación de la entidad señala que el resultado estuvo asociado principalmente a los incrementos en los precios de las comidas preparadas fuera del hogar, particularmente el plato del día. Por tanto, el dato no puede atribuirse íntegramente a los hoteles.
El informe también registra una reducción de los precios de los boletos aéreos, que el Banco Central relacionó con una disminución estacional de la demanda después del período de mayor movilidad por las vacaciones. Es un dato vinculado al comportamiento del consumo turístico, pero no constituye por sí mismo un indicador de actividad del sector.
Así, en resumen, el informe de agosto aporta al análisis inmobiliario, principalmente desde el lado del gasto de los hogares, que: la inflación general se desaceleró, pero algunos de los componentes que forman parte de sus compromisos cotidianos registraron aumentos.
Para la vivienda, la relevancia está en esa composición del gasto, no en una relación causal que el dato del IPC no demuestra.
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