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Gravamen al boleto aéreo reaviva debate sobre competitividad turística

La propuesta de cobrar US$10 adicionales por pasaje suma al menos un nuevo cargo a una estructura que ya incluye más de once tasas e impuestos

SANTO DOMINGO. – La propuesta del Gobierno de aplicar un cargo adicional de US$10 a los boletos aéreos, incluida en el paquete de medidas fiscales denominado Plan Anti-Crisis, encendió las alarmas del sector aeronáutico.

La Asociación Dominicana de Líneas Aéreas (ADLA) advirtió que la medida, diseñada para mitigar el impacto del alza internacional del petróleo y los costos de transporte de carga, podría afectar la competitividad del país como destino turístico y como plataforma de conectividad regional.

Un boleto, once gravámenes

Para entender el alcance de la propuesta, hay que examinar la arquitectura fiscal que ya soporta cada pasaje aéreo en República Dominicana.

Según datos de la Junta de Aviación Civil (JAC), un boleto internacional incorpora actualmente al menos once tasas e impuestos.

La tasa aeronáutica establecida en el artículo 284 de la Ley 491-06 de Aviación Civil distribuye los cargos entre múltiples instituciones del Estado:

  • El Ministerio de Turismo recibe US$7 por pasajero (divididos entre promoción de imagen y el Comité Ejecutor de Infraestructuras de Zonas Turísticas, Ceiztur)
  • El Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) cobra US$5.50.
  • El Cuerpo Especializado de Seguridad de la Aviación Civil (Cesac) percibe US$1.50
  • La Fuerza Aérea Dominicana, US$1.00
  • La Junta de Aviación Civil (JAC), US$0.50
  • El impuesto de salida de US$20 por pasajero —dividido en US$10 de entrada y US$10 de salida.
  • El ITBIS del 18% sobre la tarifa
  • La tarjeta de turismo de US$10 para pasajeros no residentes
  • El cargo por uso de infraestructura aeroportuaria de Aerodom, y tasas de control fitosanitario

El resultado: los impuestos dominicanos representan entre el 20% y el 40% del valor total de un boleto, según el destino.

En la ruta Santo Domingo-Nueva York, por ejemplo, la carga impositiva equivale al 40% del precio del pasaje, el doble del promedio regional del 20%, según estimaciones del Observatorio de Políticas Dominicanas (OPD).

En una ruta como Santo Domingo-Bogotá, los impuestos dominicanos superan los US$108 sobre una tarifa base de US$104, de acuerdo con datos publicados la prensa en 2022.

Cronología del comodín

La acumulación de cargas fiscales sobre el boleto aéreo no es nueva. La estructura actual es el resultado de décadas de decretos y leyes que fueron añadiendo cargos a los pasajes sin eliminar los anteriores.

La Ley 199 de 1966 creó la tarjeta de turismo para el ingreso de extranjeros al territorio nacional. Cinco décadas después, el Decreto 430-17 del 4 de diciembre de 2017 convirtió ese pago, US$10, en un cargo incorporado directamente al precio del boleto aéreo y marítimo.

Al año siguiente, la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) emitió la Norma General 08-2018 para regular los procedimientos de reembolso de ese cargo a los ciudadanos dominicanos que habían sido cobrados de manera incorrecta.

En 2022, la Junta de Aviación Civil eliminó ese cargo para dominicanos y residentes extranjeros mediante la Resolución 217-2022, aunque manteniéndolo para los turistas extranjeros.

El Decreto 99-14 fue otra pieza en ese rompecabezas: estableció la distribución específica de los fondos recaudados por el impuesto de salida entre el Ministerio de Turismo, el Ceiztur, el IDAC, el Cesac, la Fuerza Aérea y la JAC.

Otros decretos, como el 225-07, igualaron las tasas aeronáuticas cobradas a vuelos regulares y chárter.

La Ley 491-06 de diciembre de 2006, que creó el IDAC como organismo técnico regulador y la JAC como fiscalizador, también consolidó el marco legal de las tasas por el uso del espacio aéreo.

Ese año, además, el país obtuvo la Categoría I de la Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos (FAA), abriendo sus aeronaves al mercado internacional.

El nuevo gravamen de US$10 propuesto en 2026 sería, en ese contexto, otro eslabón en una cadena que el sector lleva años señalando como excesiva.

La voz del sector

El presidente de ADLA, Omar Chahín, reconoció el contexto internacional que motivó la propuesta del Gobierno, pero advirtió sobre sus efectos colaterales. «Cuando se encarece el acceso al país, el impacto no recae únicamente sobre las líneas aéreas. También afecta al pasajero, al sector turístico, al comercio y, en general, a toda la cadena de valor vinculada a la conectividad aérea», señaló en comunicado emitido el pasado 12 de junio de 2026.

Chahín propuso la creación de una mesa técnica con el Gobierno, las autoridades aeronáuticas, el sector turístico y los operadores aeroportuarios para evaluar alternativas que contribuyan a la estabilidad fiscal sin comprometer el transporte aéreo.

Entre las alternativas planteadas por ADLA figura una revisión integral de la estructura de costos de la actividad aérea, incluyendo el precio del combustible de aviación (avtur) y las tasas aeroportuarias.

Lo que muestran los índices

Y hay números que respaldan la preocupación del gremio. Según datos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) citados por la articulista Eliana E. Gómez en Hoy Digital el 12 de junio de 2026, República Dominicana recaudó aproximadamente US$285 millones en impuestos específicos al transporte aéreo durante 2024, un promedio de US$29.5 por pasajero. Con el nuevo gravamen, ese promedio superaría los US$39 por pasajero.

El Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES) ubicó al país en la posición 16 de 20 naciones evaluadas en el pilar de impuestos y tasas del Índice de Competitividad del Transporte Aéreo en América Latina y el Caribe.

En los subcomponentes de otros impuestos y tasas, el país cae al puesto 17; en impuestos sobre la venta de boletos, al 18. En costos operativos totales, que incluyen combustible, sobrevuelo y manejo en tierra, la posición es aún peor: 17 de 20.

La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) ha establecido en sus políticas (doc. 8632) que los impuestos recaudados sobre los pasajes aéreos deben destinarse exclusivamente al mantenimiento y mejora del sistema de aviación civil, no a otras responsabilidades del Estado.

El IDAC ocupa, año tras año, el tercer o cuarto lugar entre los mayores recaudadores del Estado dominicano, superado únicamente por la DGII y la Dirección General de Aduanas (DGA).

El costo de volar en perspectiva regional

La República Dominicana mantiene una de las tarifas de uso aeroportuario más bajas de América Latina, solo Brasil y Belice la superan, según el mismo índice elaborado por ALTA y Amadeus.

Sin embargo, al sumar el resto de impuestos y cargos, el país se coloca entre las tres naciones de peor desempeño en materia de costos totales, junto a Argentina y Jamaica, según datos publicados en julio de 2025 por el portal de turismo Arecoa.

El costo de manejo de aeronaves también es un factor: el promedio en aeropuertos dominicanos ronda los US$2,000 por operación, frente a US$774 en Ciudad de Guatemala, por ejemplo.

La propuesta y el Congreso

El nuevo cargo de US$10 por boleto fue incluido en el denominado Plan Anti-Crisis presentado por el ministro de Hacienda, Magín Díaz, el 11 de junio de 2026. La medida deberá ser evaluada por el Congreso Nacional como parte del proceso legislativo correspondiente.

Mientras el debate se abre en el Parlamento, el sector aeronáutico busca que la discusión trascienda el ámbito tributario y se enmarque dentro de una visión de desarrollo de la aviación civil y la competitividad turística.

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Solangel Valdez
Solangel Valdez
Periodista, fotógrafa y relacionista. Aspirante a escritora, leedora, cocinadora y andariega.
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