SANTO DOMINGO.- Diseñar un espacio es, en esencia, una forma de interpretar vidas. En ARZ Estudio lo entienden así: cada proyecto es una responsabilidad que trasciende lo visual y se convierte en experiencia, estructura y permanencia.
La firma, liderada por la diseñadora de interiores Kamila Herrera, nació en abril de 2025, en plena era digital, y se formalizó en República Dominicana con un enfoque claro: hospitalidad, proyectos comerciales y residenciales.
El crecimiento del turismo en el país terminó de definir su nicho. No se trataba solo de abrir una empresa, sino de identificar dónde podían aportar con mayor intención y proyección.
Herrera, egresada de Valdosta State University, sostiene que el diseño debe comprenderse en profundidad antes de ejecutarse.
“En diseño de interiores sí utilizamos mucho la psicología porque hay que entender lo qué tú necesitas, lo qué tú quieres y cómo logramos llevarlo a la mesa”, precisó.
La empresa cuenta con formación alineada a los estándares del Consejo para la Acreditación del Diseño de Interiores (CIDA), en Estados Unidos, y forma parte de la Asociación Internacional de Diseño de Interiores (IIDA).
ARZ Estudio opera bajo tres modalidades (full service, design and purchasing y concept design), acompañando a sus clientes en cada etapa del proceso.
La experta subrayó que la calidad no depende únicamente del concepto, sino del equipo que lo hace posible. Arquitectos, diseñadores y técnicos forman parte de una estructura donde cada rol incide en el resultado final.
En ese engranaje, Delia Dubón, quien es gerente administrativa, desempeña un papel clave en la planificación estratégica y la supervisión de los procesos.
Dubón resaltó que la firma trabaja con una red internacional de colaboradores, integrando estándares y perspectivas globales en cada proyecto.
Más allá de lo técnico, ARZ Estudio se define desde la fe. Para Kamila, el ejercicio profesional también tiene una dimensión espiritual. “El trabajo que hacemos aquí, lo hacemos para Dios primero y después para las personas”, siendo esa una convicción que guía cada decisión.
Este artículo fue publicado originalmente en la tercera edición de la revista Mujer de Concreto.




