SANTO DOMINGO.- Debajo del paisaje rocoso de Capadocia, famosa por sus formaciones naturales y paseos en globo, se esconde una de las estructuras más sorprendentes del mundo: una ciudad subterránea capaz de albergar a miles de personas durante meses.
Se trata de Derinkuyu, una antigua ciudad de Turquía, excavada a más de 80 metros de profundidad y compuesta por hasta 18 niveles de túneles, habitaciones y espacios de uso común. Durante siglos, este lugar funcionó como refugio para distintas civilizaciones frente a invasiones y conflictos.
De acuerdo con un reportaje de BBC, la ciudad podía albergar hasta 20,000 personas e incluía viviendas, establos, bodegas, escuelas e incluso espacios religiosos, lo que la convertía en una verdadera comunidad bajo tierra.
Uno de los aspectos más impresionantes es su sistema de ventilación y acceso al agua, diseñado para permitir la vida prolongada en condiciones subterráneas. Además, contaba con enormes puertas de piedra que podían cerrarse desde el interior para proteger a sus habitantes.
Aunque su origen exacto aún se debate, se cree que las primeras excavaciones se remontan a civilizaciones antiguas de Anatolia, y que con el tiempo fue ampliada por distintos pueblos. La ciudad fue utilizada durante miles de años hasta ser abandonada en el siglo XX.
Este complejo fue redescubierto de manera accidental en el siglo pasado, cuando un habitante encontró un pasadizo oculto mientras realizaba reparaciones en su casa.
Hoy, Derinkuyu es considerada una de las ciudades subterráneas más grandes del mundo y una muestra del ingenio humano para adaptarse y sobrevivir en condiciones extremas.
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