SANTO DOMINGO.- Este viernes falleció Ramón Alburquerque, una de las figuras más singulares de la política dominicana contemporánea, tras enfrentar problemas de salud. Ingeniero químico de formación y político por convicción, su trayectoria combinó rigor técnico, pensamiento crítico y una presencia constante en los grandes debates del Estado dominicano durante más de cuatro décadas.
Nacido el 5 de junio de 1949 en la provincia Monte Plata, Ramón Alburquerque Ramírez fue un dirigente polemista, legislador ilustre, funcionario del gobierno y figura incómoda incluso dentro de sus propias filas. Su carrera estuvo marcada por la defensa de ideas, aun cuando eso implicara confrontaciones políticas.
Formación académica y perfil técnico
Ramón Alburquerque inició sus estudios en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y luego se graduó como ingeniero químico en la Universidad de Kansas, en Estados Unidos, con una mención en computadoras. Posteriormente amplió su formación en planificación y desarrollo económico en la Universidad McGill, en Canadá, y cursó estudios de administración pública y derecho administrativo en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM).
Su preparación incluyó entrenamientos especializados en Suiza en refinación y comercialización de oro y metales preciosos, así como estudios en Noruega sobre recursos naturales y cambio climático. También completó formación académica en Francia, en la Sorbona. Este recorrido académico le permitió desenvolverse con solvencia tanto en la gestión pública como en el debate técnico. Además del español, dominaba el inglés y el francés.
Del Poder Ejecutivo al Congreso Nacional
A los 33 años fue designado ministro de Economía, Planificación y Desarrollo durante el gobierno de Salvador Jorge Blanco, luego de haber coordinado técnicamente su campaña presidencial. En ese período participó en negociaciones con el Fondo Monetario Internacional y encabezó instituciones estratégicas como la Refinería Dominicana de Petróleo (Refidomsa) y la Comisión Nacional Técnica Forestal (Conatef).
Desde esas posiciones impulsó políticas vinculadas a recursos naturales y conservación ambiental, participando en procesos que derivaron en la creación y fortalecimiento de áreas protegidas como Jaragua, Valle Nuevo y la Sierra de Bahoruco.
Sin embargo, su mayor huella quedó en el Congreso Nacional. Fue senador por Monte Plata durante cuatro períodos consecutivos y presidió el Senado en tres ocasiones. En el ámbito legislativo fue autor o coautor principal de decenas de leyes estructurales, entre ellas la Ley de Seguridad Social, la Ley de Hidrocarburos, la Ley General de Electricidad y la primera Ley de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
“¡Entren to’!”: un episodio que marcó una época
El 25 de enero de 1999, siendo presidente del Senado, protagonizó uno de los momentos más recordados de la política dominicana reciente. Al intentar ingresar a la sede de la Liga Municipal Dominicana junto a otros senadores, fue impedido por la Policía Nacional. El forcejeo institucional y la frase “¡Entren to’, coño!” quedaron grabados en la memoria colectiva como símbolo de confrontación directa frente al poder.
Últimos años y legado
En los años recientes se mantuvo activo en el debate público a través del programa “Los Sabios en la Z” y volvió a intentar una candidatura presidencial con miras al período 2024–2028, bajo el lema que lo acompañó desde 1999. Participó en la fundación del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y no evitó la confrontación interna, incluso frente al liderazgo establecido.
Ramón Alburquerque falleció a los 76 años dejando un legado marcado por la coherencia intelectual, la producción legislativa y una forma de hacer política que apostó más al debate que a la comodidad. La enfermedad que llevó a su muerte fue un quebranto de salud crítivo que lo obligó a tener atenciones médicas especializadas para tratar de revertir los efectos de la enfermedad.
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