SANTO DOMINGO.- La construcción en República Dominicana atraviesa una etapa de crecimiento moderado, modernización visible y alta relevancia económica. Según datos del Banco Central de la República Dominicana, el sector representa alrededor del 13.1 % del PIB, con un valor agregado que supera los US$16,000 millones. Sin embargo, detrás de ese peso económico hay una realidad menos visible: construir hoy es más costoso, y no solo por el precio de los materiales.
Más allá del acero, el cemento o el dólar, existen factores técnicos y legales que están impactando directamente el costo por metro cuadrado.
El peso de la reglamentación técnica
El marco normativo del sector parte de la Ley 687-82, que establece el sistema de reglamentación de ingeniería, arquitectura y ramas afines. Esta legislación define los reglamentos técnicos como normas obligatorias basadas en ciencia, tecnología y experiencia consolidada.
En términos prácticos, esto implica que cada proyecto debe cumplir estándares estructurales, eléctricos, sanitarios, ambientales y de seguridad cada vez más rigurosos.
A esto se suma la Ley 160-21, que otorga al Ministerio de la Vivienda, Hábitat y Edificaciones (MIVHED) la responsabilidad de emitir reglamentaciones técnicas y establecer los criterios para otorgar licencias de construcción.
La actualización constante de estos reglamentos, necesaria para elevar la calidad y seguridad de las edificaciones, obliga a los desarrolladores a invertir más en:
- Estudios de suelo especializados.
- Cálculos estructurales avanzados.
- Sistemas contra incendios más complejos.
- Supervisión técnica por disciplinas.
- Ensayos y certificaciones documentadas.
Cada uno de estos elementos representa una mejora en seguridad y sostenibilidad, pero también incrementa el presupuesto inicial del proyecto.
Licencias, tiempos y costos financieros
Otro factor determinante es el tiempo.
El proceso de obtención de licencias, permisos municipales, aprobaciones técnicas y revisiones documentales puede extender el cronograma de inicio de obra. Cuando los plazos se alargan, aumentan los costos financieros: intereses bancarios, compromisos con inversionistas y gastos administrativos continúan acumulándose aun cuando el proyecto no ha iniciado su ejecución física.
En un contexto donde el acceso al crédito se ha vuelto más restrictivo, esta variable pesa aún más en la estructura final de costos.
Formalidad vs. informalidad
El sector construcción, que durante la última década mostró crecimientos superiores al 8 % anual en varios períodos, enfrenta ahora una etapa de desaceleración influenciada por el aumento de costos y un entorno internacional más complejo.
Sin embargo, el desafío no es solo económico.
La exigencia de mayor rigor técnico busca corregir debilidades históricas: informalidad, falta de supervisión especializada y deficiencias en documentación de procesos. La transición hacia un modelo más estructurado implica mayores controles y evidencia técnica en cada etapa del proyecto.
Para los desarrolladores formales, esto significa asumir costos adicionales que, aunque elevan la calidad y reducen riesgos legales futuros, impactan el precio final de venta.
Impacto directo en el comprador
Todo incremento en diseño, permisos, supervisión y financiamiento termina reflejándose en el valor de mercado de las unidades residenciales o comerciales.
En polos como Santo Domingo, Santiago y Punta Cana, donde la modernización urbana es evidente, el precio por metro cuadrado incorpora no solo ubicación y terminaciones, sino también el costo del cumplimiento normativo.
La construcción dominicana no enfrenta una crisis estructural, sino un proceso de ajuste. El país ha demostrado capacidad de resiliencia y expansión urbana, pero el reto actual es equilibrar calidad, seguridad y viabilidad económica.
Encender el debate sobre estos factores es clave para entender que el encarecimiento de la construcción no responde a una sola variable. Es el resultado de una combinación de regulación técnica más estricta, procesos administrativos más complejos, mayores costos financieros y un mercado que exige estándares cada vez más altos.
Lecturas recomendadas:
- Sector construcción inicia el año con crecimiento de 7.6 % interanual; economía creció 3.5
- Mejorar eficiencia en la permisología: una tarea prioritaria para impulsar el desarrollo sostenible del país, afirma empresario de la construcción
- Gobierno impulsa más de 5,000 viviendas nuevas, afirma Luis Abinader en su discurso ante la Asamblea Nacional




