“El turismo dominicano no puede ser solo una industria generadora de divisas; debe ser agente de cambio social y cultural. Se necesita reordenar prioridades, voluntad política para invertir en educación y visión para adaptar el modelo a retos como la equidad social, crisis climática y desarrollo inclusivo«.
SANTO DOMINGO. – En su artículo «Cuando crecer no es suficiente: turismo y sostenibilidad», publicado a propósito de celebrarse el Día Mundial de Turismo, la experta y exviceministra Magaly Toribio lanzó una crítica contundente al modelo de crecimiento de la industria en el país.
Toribio advierte que, aunque el país celebra cifras récord de visitantes, es imperativo cuestionar el impacto social, ambiental y cultural de este auge. “¿Estamos construyendo un destino sostenible o continuamos en la zona de confort del libre crecimiento?”, se pregunta Toribio.
En los últimos 10 años el Ministerio de Turismo (Mitur) ha mantenido una postura enfocada en el crecimiento cuantitativo del sector y en 2016, Magaly Toribio, entonces viceministra, declaró que el objetivo era recibir 10 millones de turistas para 2022, una meta que entonces reflejaba una estrategia centrada en la expansión numérica, sin una mención explícita a la sostenibilidad.
Magaly Toribio, en su columna, publicada en Acento.com.do, plantea una crítica al modelo turístico tradicional de la República Dominicana, centrado en el «todo incluido» y la masificación, que hoy considera insostenible tanto ambiental como socialmente, destacando la necesidad de transitar hacia un turismo que integre a las comunidades locales, promueva la conservación ambiental y ofrezca experiencias auténticas a los visitantes.
Toribio subraya que, aunque el país ha experimentado un crecimiento en la llegada de turistas, este modelo ha generado impactos negativos, como la sobrecarga de recursos naturales y la exclusión de las comunidades en los beneficios del turismo.
“Sí, cada año traemos más turistas y ampliamos la oferta hotelera con prestigiosas cadenas internacionales. Pero: ¿Ha mejorado la vida de las comunidades locales? ¿Nuestros jóvenes están preparados para incorporarse dignamente al mercado laboral turístico? ¿Estamos construyendo un modelo sostenible o solo un crecimiento vulnerable y dependiente?” se pregunta la experta.
Por otro lado, el ministro de Turismo, David Collado, ha enfatizado en diversas ocasiones la importancia de un turismo sostenible. En una intervención reciente, afirmó que República Dominicana trabaja junto con el sector privado para convertir al país en un destino líder en turismo sostenible, promoviendo prácticas amigables con el medio ambiente y el desarrollo de comunidades locales.
Sin embargo, su enfoque ha sido más hacia la promoción de destinos como Miches, posicionándolos como ejemplos de turismo sostenible con infraestructura de alta calidad. En este sentido, la visión de Toribio podría interpretarse como una llamada de atención para que las políticas gubernamentales no solo se centren en la infraestructura, sino también en la inclusión de las comunidades y la protección del medio ambiente.
En cuanto a la Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (Asonahores), su presidente, Juan Bancalari, ha destacado el crecimiento integral del turismo, resaltando la calidad de los nuevos hoteles y el aumento del gasto de los turistas.
Esto sugiere un énfasis en la expansión del sector desde una perspectiva empresarial y aunque Asonahores ha reconocido la importancia de la sostenibilidad, como se evidenció en la firma de un memorando de entendimiento con el PNUD para promover un turismo inclusivo y sostenible, la implementación efectiva de estas iniciativas en la práctica aún está en evaluación.
En resumen, mientras que Toribio aboga por un modelo de turismo que priorice la sostenibilidad y la inclusión de las comunidades locales, las autoridades gubernamentales y las asociaciones empresariales parecen enfocarse en el crecimiento del sector desde una perspectiva de infraestructura y calidad.
La crítica de Toribio invita a una reflexión más profunda sobre cómo equilibrar el desarrollo turístico con la responsabilidad social y ambiental.


