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Por Gissel Taveras

elinmobiliariodo@gmail.com

SANTO DOMINGO.-El mayor reto para Indhira Desangles en el mundo de los bienes raíces comercial, corporativo-industrial fue lograr destacar profesionalmente como mujer en un sector generalmente liderado por hombres. 

“Contrario a lo que ocurre en el sector inmobiliario residencial, el cual está invadido por mujeres, las que venden, desde asistentes, vendedoras gerentes o dueñas de empresas, el sector de la venta de naves o locales comerciales está acaparado por hombres”, expresa. 

Sin embargo, esto no ha sido una barrera para Desangles, quien es una de las más prestigiosas y destacadas expertas en esta área. 

A través de su empresa Desangles Properties, Indhira ha logrado contribuir y ayudar a cumplir el sueño de sus clientes de encontrar el espacio ideal para su empresa o negocio. 

Indhira Desangles. (Fuente externa).

Como cuenta a El Inmobiliario, para lograr el éxito primero tuvo que prepararse y estudiar mucho, además ganar experiencia en otras áreas para encajar en su labor perfecta: realtor corporativo. 

¿Pero qué es un realtor corporativo? 

Indhira señala que un realtor corporativo es el agente dedicado exclusivamente para la venta y alquiler de bienes raíces comerciales, corporativos e industriales. 

“En lo corporativo tú puedes encontrar edificios o naves grandes, locales pequeños o medianos, así como terrenos de diversos tamaños”, indica. 

Inicios 

Indhira empieza en el sector inmobiliario en el 2002 con una oportunidad que le llegó para trabajar en Cap Cana, allí duró 12 años, como agente inmobiliaria de bienes raíces turísticos de alto lujo. 

“Mis clientes y target, todo lo que yo hacía era buscar y tratar con clientes internacionales de Europa, básicamente de España en su mayoría, y de Estados Unidos”, indica Desangles. 

Su trabajo era atraer clientes, prospectos que estuvieran en el alto lujo de casas en la playa, dentro del campo de golf de la Marina, de tenis y de todo lo que tuviera que ver con el proyecto de Cap Cana. 

Con nostalgia, Indhira recuerda que se especializó en esa área por muchos años y conoció gente muy querida. 

“Fue un trabajo muy chulo, muy lindo, conocí mucha gente querida, eran en los mejores momentos del sector inmobiliario, donde Cap Cana, era la visionaria, la más intrépida como desarrollador turístico residencial de lujo en el país, por todas las cosas que hicieron, desde construcción,  desarrollo, plan de venta de mercadeo, relaciones públicas y posicionamiento del país”, revela. 

Señala que, si bien es cierto que Casa de Campo, estaba por muchos años en el mercado, siendo un proyecto de alto nivel, Cap Cana agregó mucho valor a este sector y siempre hay un antes y un después de cómo empezó a comercializarse los bienes raíces en República Dominicana, gracias a esas empresas y a todas las que fueron parte desde el inicio de Cap Cana. 

Una pausa 

Luego de concluir su trabajo en Cap Cana, Indhira decidió tomarse una pausa de los bienes raíces para cumplir con otro rol muy retador e importante en la vida de toda mujer: ser madre. 

“No hacía nada en ese tiempo verdaderamente, pero me seguían llamando muchos inversionistas con los cuales trabajé por años, y mira que tú tienes, yo estoy vendiendo esto, buscando lo otro…”, expresa. 

Regreso a lo grande 

Luego de un tiempo decide regresar al sector inmobiliario en el 2015, pero esta vez desde su propio proyecto: Desangles Properties. 

Y como si fuera que la estaban esperando, cuando empieza a especializarse en el sector corporativo-industrial, le llega un primer cliente muy importante. 

“Bueno, en esa etapa me cae un cliente bastante grande que es un corporativo para un alquiler de una propiedad y empiece a trabajar nuevamente, duré como ocho o nueve meses, entendiendo el mercado, lo que buscaban con una representación de ese cliente”, explica. 

Realizando ese trabajo se dio cuenta que no era la típica venta de un apartamento, ni la casa, ni la villa, sino que había que especializarse, ya que le apasionaba bastante. 

Entonces Indhira pensó en tomar las riendas para no ser una agente más y no hacer de todo, sino una especialización. 

“Me hice parte de la Asociación de Agentes y Empresas Inmobiliarias (AEI) y ahí en uno de los diplomados, pues entendí que todos los agentes no podemos ser de todo, de que básicamente había que especializarse”, agrega. 

Desangles no quería conformarse con lo que había aprendido, sino que quería buscar a alguien especializado en el sector corporativo, que le enseñara más, pero buscando no encontró a nadie. 

“No encontré porque esta especialización básicamente no existía en República Dominicana, todos los brokers, pues se especializan en turístico o residenciales, o en bajo costo, no al área comercial”, dice.

Añade que a través de los años, en el país hay muchos agentes que han hecho muchas cosas comerciales, pero no había nadie, así como especializado del que ella pudiera buscar una mentoría o una asesoría. 

“Tampoco había cursos, ni charlas, ni nada relacionado a ese tipo de industrias”. 

Sin embargo, Indhira esto no la detuvo, como parte de la AEI, se hizo realtor, con cursos de especialización para representaciones internacionales. 

Entonces así la experta se abrió paso al mundo del sector comercial-industrial, donde ya tiene trabajando desde el 2015. 

Luego se fue especializando en el mercado de Estados Unidos, por tipo de cliente, tipo de propiedad. 

“Las personas siempre tendrán la necesidad de tener una vivienda, ya sea recién graduado, porque tus padres te regalaron un apartamento o te lo compraste tú mismo, ya sea la casa porque te casaste, te divorciaste, la familia creció, o una casa para vacacionar o como inversión”. 

Expresa que todo el mundo necesita su residencia, siempre va a existir los bienes corporativos industriales, que van a suplir todas esas necesidades de residencias. 

Mensaje a los jóvenes

Para los jóvenes que desean entrar a esta área, entiende que se debe estar preparado para ser de todo un poco. 

“ Tienes que tener conceptos de tasador, de derecho de arquitecto, de ingeniero, de decorador. Básicamente tienes que ser muy creativo, muy habilidoso y siempre tener a Dios en tu corazón», aconseja.

Además, considera que hay que trabajar con conocimientos, del producto, de la empresa, a sabiendas que  no siempre vas a tener todos los clientes, ni todas las propiedades. 

“Yo entiendo que uno debe hacer un trabajo de equipo, de colegas profesionales,siempre es bueno tener a alguien con el que puedas contar”. 

Agrega que un agente representa a un cliente o una empresa y que la compra de esa propiedad probablemente representa la inversión de su vida, por eso la importancia de estar bien documentado. 

Todos los días Indhira da gracias a Dios por todo, cuando se da un negocio y cuando se cae, “yo siempre digo gracias señor, por lo que das, gracias señor por lo que quitas”. 

Vida personal 

La oriunda de Santo Domingo, es la segunda de cuatro hermanos, ascendencia de españoles y franceses, vivió en diferentes ciudades del país, debido al trabajo de su padre. 

“Estudié en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), administración de empresas, con maestría en mercadeo, ha hecho muchos diplomados de ventas de mercadeo y demás.  

Indhira está casada y tiene dos hijos, un niño de 12 y una niña de 10 años , con quienes comparte su tiempo entre su vida de agente, empresaria y madre.