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Por Ana María Ramos

El Inmobiliario

SANTO DOMINGO.- El auge del desarrollo inmobiliario en República Dominicana ha devenido en el renacimiento de algunos modelos de construcción. Las de uso mixto, han resurgido colocándose en la moda urbana actual, en sintonía con las nuevas corrientes de la sostenibilidad, además de ofrecer múltiples ventajas para las comunidades y ciudades, al mezclar en un mismo espacio diversos servicios.

Su diseño ofrece beneficios desde un mejor uso de suelo, interacción con sus habitantes, seguridad, descongestionamiento en la ciudad, además de aportar al desarrollo económico del país por el derrame de inversión que involucra.

En República Dominicana la existencia de esta modalidad se remonta a la fundación misma de la ciudad, en cuyas casas, para entonces de dos niveles, utilizaban el primero para la instalación de comercios.

“Los edificios de uso mixto tienen muchos años de vigencia en nuestra isla, sobre todo en las arterias comerciales principales, hablamos de las avenidas Duarte y Mella y calle El Conde, en estas áreas urbanas del centro de la ciudad, dichas edificaciones han formado parte importante del tejido urbano”, responde el arquitecto Roberto Rijo, de Roberto Rijo Arquitectos + Asociados, quien acumula una vasta experiencia en este modelo de obras en Santo Domingo y Punta Cana.

Apunta que aunque nunca desapareció del todo, actualmente se están revalorando los aspectos esenciales del mismo y retomando “la ciudad de los 15 minutos que es el nuevo nombre que le estamos dando a la ciudad tradicional de toda la vida”.

Los usos mixtos más usados en el país son el comercial-habitacional, comenta el profesional, quien refiere que las ventajas tienen que ver con un mejor uso del suelo construido, mayor eficiencia de la infraestructura de servicios, resaltando que el beneficio principal responde a la interacción comunitaria que la concentración demográfica produce y que por ende son áreas más productivas económicamente hablando.

Para Annerys Meléndez, vicepresidenta de Promoción y Construcción de Melcon Constructora, aunque las ciudades del país tienen buen ritmo de desarrollo de estas tipologías, principalmente el Distrito Nacional, éste sigue siendo un mercado relativamente nuevo y para su completo desarrollo, aún se adolece de normativas urbanas e incentivos desde el Estado que faciliten y promuevan las mejores prácticas y tendencias.

Agrega la también actual presidenta de la Asociación de Constructores y Promotores de la Vivienda (Acoprovi) que pese a que este tipo de construcciones han existido desde siempre en ocupaciones limitadas (comercios-viviendas, de pocos niveles), fue hace menos de 10 años cuando empezó un auge importante de las mismas.

De su lado, el arquitecto Rijo considera que el país ha estado rezagado en la reconfiguración de los edificios de usos mixtos y en la puesta en valor de los existentes. Reconoce, no obstante, que en los últimos tiempos se evidencia una tendencia favorable a los mismos, señalando que “ya veremos si llegan a considerarse de nuevo como parte natural del tejido urbano”.

Arquitecto Roberto Rijo. (Fuente externa).

Define el edificio mixto como aquel que combina dos o más usos distintos, como residencial, comercial, oficinas o incluso industrial, funciones que pueden estar segregadas por áreas o pisos, aunque no siempre hay una intención de que las mismas interactúen o produzcan sinergia. “El objetivo y estrategia del mismo muchas veces tiene que ver con las reglamentaciones de planificación y uno de sus principales enfoques es el uso eficiente del espacio y la infraestructura”, apunta.

Meléndez añade al menú de combinaciones mixtas vivienda con comercio en niveles bajos (restaurantes, pequeñas tiendas), ocupación hotelera y para vivienda de renta corta.

Para la ejecutiva de Melcon, la construcción de este modelo de edificaciones tiene una gran participación en el desarrollo y crecimiento de la economía, porque mueve amplios sectores, con gran derrame de su inversión. “Del mismo modo, en el aspecto social, promueve ciudades con mejor calidad de vida, en consecuencia, aumenta el bienestar social, así como el aumento de la seguridad ciudadana”.

Imngenieria Annerys Meléndez. (Fuente externa).

Para quienes opten por esta alternativa, destaca, pueden recibir propiedades con mejores servicios y amenidades, del mismo modo los comercios colaboran con el mantenimiento de las instalaciones de los edificios, por lo que se promueve un mayor cuidado de áreas comunes, garantizando mantener el valor de la inversión en el tiempo.

Asegura que el uso mixto es además, una tendencia mundial que toma en cuenta la sostenibilidad de la ciudad, que proviene de la necesidad de los habitantes de poder disponer de servicios y entretenimiento cercano, así como de la disminución de los costos de la vivienda y mantenimiento de instalaciones.

Santiago

En Santiago de los Caballeros, las construcciones de uso mixto se remontan a finales del siglo XIX. Entre los años de 1890-1930 se erigieron edificaciones de dos niveles para uso comercial y el segundo nivel para uso residencial levantado en madera con balcón hacia la calle.

Sandy Rodríguez, CEO de Constructora Gizeh, explica que en los años 70 empieza la expansión y crecimiento urbano de la Ciudad Corazón, pero no se continúan las edificaciones de uso mixto, hasta su renacimiento en los últimos años con dos ambiciosos proyectos en carpeta: Santiago Center que tiene entre sus atractivos hotel, área comercial, supermercados, entre otros y Square Santiago con hotel, área comercial y residencia de larga estancia.

Ingeniero Sandy Rodríguez. (Fuente externa).

Las ventajas que observa el ingeniero Rodríguez en este modelo es que repercute en una mejor calidad de vida (menor tiempo en tránsito y/o menor cantidad de desplazamientos), vivir en un entorno seguro, dinámico y en comunidad; además de que puedes habitar, trabajar y acceder a lo necesario con el mínimo traslado.

Añade su contribución a la sostenibilidad del ecosistema y la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos que habitan en ella.

Aunque precisa que a futuro es la tendencia, observa en República Dominicana debilidades al respecto. “Lo primero es la conciencia de todos los sectores e instituciones involucrados para aportar y promover este tipo de proyectos como una forma de hacer mejores ciudades. En lugares como Santiago deberíamos darle prioridad a este tipo de desarrollos”, resalta.

Publicado originalmente en la 6ta edición de El Inmobiliario impreso.