236 muertos. Una estructura de 50 años. Dos equipos de expertos. Y conclusiones que no podrían ser más distintas
SANTO DOMINGO. – El escenario: el 8 de abril de 2025, a las 12:44 de la madrugada, durante un concierto de Rubby Pérez, el techo de la discoteca Jet Set Club colapsó sobre cientos de personas en el centro de Santo Domingo. La tragedia, la mayor en la historia reciente de República Dominicana, dejó 236 muertos y más de 180 heridos.
Dos investigaciones forenses independientes examinaron las mismas ruinas y las mismas vigas de concreto. Una fue encargada por la Fiscalía; la otra, ordenada por el juez de instrucción a petición de la familia propietaria del local, los hermanos Antonio y Maribel Espaillat.
Ambos documentos presentan conclusiones radicalmente diferentes, sobre por qué cayó el techo.
Quiénes son los investigadores
Peritaje de la Fiscalía, informe preliminar, 11 de junio de 2025
Elaborado por los ingenieros Leonardo de Jesús Reyes Madera (sismorresistente, Universidad Central de Venezuela), Eduardo A. Fierro (BFP Engineers) y Máximo José Corominas (patólogo, Instituto Eduardo Torroja). Mandato del Auto Núm. 00000027 del Ministerio Público. Coordinado con la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE).
Peritaje de la defensa, depositado el 14 de mayo de 2026
Supervisado por Gabriel Carrera (Wiss Janney Elstner Associates), José Manuel Lockhart (Structures & Inspections Engineering), Alfonso Ibarreta Ph.D. (Exponent) y Michael Murphy (Greenberg Traurig). Equipo de más de 25 ingenieros, químicos, metalúrgicos y científicos de materiales.
La tesis de la Fiscalía: el techo colapsó por sobrepeso
Para el equipo de la Fiscalía, la causa del colapso es clara y tiene un nombre técnico: falla por flexión inducida por sobrecarga.
El edificio original, construido en 1973 como el Cine El Portal, tenía un techo de vigas postensadas de 15.85 metros de longitud. Sobre ese techo fueron acumulándose cuatro capas de mortero de nivelación («finos») hasta sumar 37.5 centímetros de espesor, además de cuatro tinacos de agua, seis equipos de climatización y siete casetas de aluzinc, dice el documento.
La carga total estimada fue de 2.822 toneladas por metro lineal sobre las vigas más comprometidas, las ubicadas en los ejes H y J, para una capacidad nominal de 1.627 tonf/m. La relación demanda/capacidad resultante: 121%. En términos simples: “el techo llevaba años cargando más de lo que podía soportar”.
Adicionalmente, los peritos identificaron que una columna había sido demolida previamente en la zona del escenario y sustituida por un perfil metálico de refuerzo informal no autorizado. También señalaron que los muros de mampostería del sector este habían sido removidos, eliminando el confinamiento lateral de las columnas.
Los ensayos de laboratorio (36 núcleos de concreto y 17 barras de acero) mostraron resistencias dentro de los rangos esperados. No se identificaron defectos de construcción como factor determinante.
Recomendación final: demoler el resto del edificio. No hay reparación posible.
La tesis de la defensa: el techo colapsó desde adentro
El equipo de la defensa llega a una conclusión opuesta: la sobrecarga no fue la causa del colapso.
Su argumento central parte de un principio básico: si las vigas hubieran estado cargando por encima de su capacidad máxima, el colapso habría ocurrido hace al menos tres años, que fue la última vez que se añadió carga sustancial al techo.
El hecho de que el techo soportara la misma carga durante años antes del desplome demuestra que la sobrecarga no pudo haber sido la causa inmediata, dice el informe privado.
La causa, según este equipo: deterioro progresivo y oculto de los alambres de postensado, un debilitamiento interno, invisible desde fuera, que con el tiempo redujo la resistencia hasta que la estructura ya no pudo sostenerse.
Los ensayos metalúrgicos identificaron en los alambres evidencia de agrietamiento asistido por hidrógeno (HAC), un mecanismo de corrosión interna que fractura los alambres de forma progresiva. A medida que los alambres se rompen, aumenta la deflexión de las vigas, y ese aumento de deflexión explica por qué se fueron acumulando capas de «finos»: “no por negligencia, sino para corregir la pendiente de un techo que se hundía lentamente”.
Además, mediante georradar, el equipo detectó que el conducto de postensado de al menos una viga estaba mal colocado desde la construcción, lo que la hacía estructuralmente más débil, un defecto oculto durante décadas.
Las críticas técnicas al informe de la Fiscalía
El informe de la defensa dedica su primera parte a demostrar que el análisis del Ministerio Público contiene errores que hacen sus conclusiones «físicamente imposibles»:
1. Espaciamiento incorrecto de vigas. Los planos de ONESVIE establecían 1.80 metros entre las vigas H y J. El modelo del gobierno les asignó 2.18 metros, un error del 21% que sobreestimó directamente la carga sobre esas vigas. Corregido ese error, la relación demanda/capacidad cae por debajo de 1.0.
2. Omisión del diafragma postensado. El techo tenía un diafragma estructural de concreto postensado que conectaba las vigas y redistribuía cargas entre ellas. Los peritos de la Fiscalía lo identificaron, pero lo clasificaron como «perfil metálico» y, según la defensa, lo ignoraron en todos sus análisis, modelando vigas que se deforman de manera independiente, lo cual es estructuralmente incorrecto, dice el documento.
3. Sobreestimación de la carga de tinacos. El informe del peritaje oficial estimó el peso de los tanques en más de 39 toneladas, cinco veces más de lo real, y los ubicó incorrectamente sobre las vigas H y J. En realidad, tres de los cuatro tinacos estaban sobre los ejes F y G.
4. Número incorrecto de vigas. La planta estructural de ONESVIE mostraba 15 vigas postensadas interiores. El modelo ETABS del informe de la fiscalía solo incluyó 14, contribuyendo directamente al error de espaciamiento, dice el informe de la defensa de los hermanos Espaillat.
5. El mecanismo de colapso progresivo nunca fue justificado. El gobierno afirma que el fallo de las vigas H y J generó torsión en las vigas perimetrales y comprometió columnas. Pero en ningún lugar del informe se calculó cuantitativamente esa demanda de torsión, ni se buscó evidencia física del daño en los escombros.
Hallazgo inesperado en informe privado
Una de las contribuciones más inesperadas del informe de la defensa es el trabajo del Dr. Alfonso Ibarreta de Exponent, que investigó causas externas, incluyendo la posible presencia de un artefacto explosivo. Resultado: no se encontraron residuos de explosivos en 14 muestras analizadas.
Pero tampoco se pudo descartar esa hipótesis, por razones que apuntan a fallas en el manejo de la escena, según la narrativa de los investigadores privados, que alegan en su informe que:
• Los escombros no fueron debidamente documentados. La mayoría fue trasladada antes de que los peritos de la defensa tuvieran acceso.
• Los escombros estuvieron expuestos al sol y la lluvia durante 12 meses, lo que pudo causar falsos negativos.
• Varios testigos describieron un «estruendo» o «estallido» y sintieron una «ola expansiva» antes del colapso.
• El informe final de ONESVIE se publicó el 10 de septiembre de 2025, antes de que la Policía Nacional publicara su Informe Técnico de Video (5 de noviembre de 2025). Los peritos del Ministerio Público concluyeron sin haberlo revisado.
• ONESVIE descartó explosivos basándose en que la policía «no mostró elementos explosivos», un registro de apenas 50 objetos personales recogidos días después del colapso.
El informe de la defensa califica esta postura como un caso de «sesgo de expectativa», definido en la norma NFPA 921 como el fenómeno que ocurre cuando un investigador llega a una conclusión de manera prematura y luego solo usa los datos que la confirman.
Las diferencias clave
| Aspecto | Peritaje Fiscalía | Peritaje Defensa |
| Causa principal | Falla por flexión por sobrecarga acumulada | Deterioro progresivo interno de alambres de postensado |
| Las capas de finos | Evidencia de sobrecarga negligente | Evidencia de que el techo se hundía y se corregía la pendiente |
| Estado del acero | En buen estado, sin merma estructural | Agrietamiento asistido por hidrógeno (HAC) identificado |
| Defectos de construcción | No determinantes | Factor contribuyente clave (conducto mal colocado detectado por georradar) |
| El diafragma del techo | Identificado como ‘perfil metálico’, ignorado en análisis | Elemento crítico omitido que invalida el modelo del MP |
| Espaciamiento en modelo | 2.18 metros (incorrecto) | Debió ser 1.80 metros según planos de ONESVIE |
| Posibilidad de explosivo | Descartada por ausencia de evidencia policial | No se puede descartar; escena no fue preservada adecuadamente |
| Validez del modelo ETABS | Calibrado y confiable | Al menos cinco errores que sobreestiman la carga en más de 40% |
| Recomendación final | Demolición total, sin posibilidad de reparación | No emite recomendación sobre el inmueble en este informe |
Lo que queda en el aire
Ambos informes coinciden en que el edificio tenía problemas estructurales serios: una columna había sido demolida, los muros de confinamiento habían sido removidos, y el techo acumuló décadas de modificaciones informales sin supervisión técnica adecuada.
También coinciden en que no existía documentación técnica del edificio, el MIVHED solo pudo proveer planos de una ampliación del espacio de 1983, que no correspondían con la construcción real.
Donde divergen de forma irreconciliable es en la pregunta central: ¿bastaban esas cargas para tumbar el techo? La Fiscalía dice que sí. La defensa dice que no, y que la carga hubiera tumbado el techo tres años antes, si eso fuera cierto.
El juicio que se desarrolla en el Primer Juzgado de Instrucción del Distrito Nacional tendrá que dirimir cuál de los dos modelos describe mejor la física de lo ocurrido aquella trágica madrugada. Pero más allá del proceso penal, el caso del Jet Set ha puesto en evidencia algo que trasciende los cálculos estructurales: la ausencia de un protocolo oficial para la preservación de evidencia en colapsos de edificaciones, y la manera en que esa omisión puede hacer imposible llegar a la verdad.
Lecturas recomendadas:
- Ministerio Público dice en el Jet Set se eliminó una columna clave en la estructura; hubo carga excesiva en el techo
- Hermanos Espaillat insisten en un contraperitaje del Jet Set y rechazan cualquier demolición
- De la tragedia del Jet Set a hospitales en riesgo: la crisis silenciosa de la infraestructura en República Dominicana




