SANTO DOMINGO.- Desde Samaná hasta Punta Cana, y ahora con base comercial en Estados Unidos, la historia de Morada Group refleja cómo una empresa familiar transformó la experiencia turística en un modelo inmobiliario sostenible, de gran escala y con proyección internacional. Su trayectoria es un ejemplo de cómo la visión, la innovación y el compromiso pueden converger en proyectos que marcan la diferencia en el mercado dominicano.
Detrás de la marca está Daniel Cordero y familia, empresario dominicano que inició su recorrido en el sector turístico y, durante más de dos décadas, construyó una sólida experiencia como tour operador. Ese camino le permitió entender de cerca al inversionista extranjero, conocer sus expectativas y descubrir cómo República Dominicana se posiciona como destino estratégico de alto interés. Con el tiempo, esa visión se convirtió en oportunidad y, sobre todo, en un compromiso con la calidad y la sostenibilidad.

La llegada de Morada
En 2020 nace formalmente Morada, aunque su base empresarial se venía gestando años antes con la adquisición estratégica de terrenos clave. El primer gran proyecto fue Atalía Green City, un desarrollo de 200 unidades concebido bajo un modelo único de energía solar 100 %, una propuesta innovadora y diferenciadora dentro del mercado inmobiliario nacional. Hoy, parte de esa comunidad ya está habitada y continúa en expansión, reflejando la apuesta de la empresa por un crecimiento ordenado y responsable.
Crecimiento sostenido
Daos y otros proyectos en Punta Cana alcanzaron ventas completas en tiempos reducidos, consolidando la confianza de los inversionistas y la proyección de crecimiento del Grupo en el mercado inmobiliario dominicano.
En un sector donde los retrasos burocráticos generan incertidumbre, Morada apuesta por la transparencia y el cumplimiento. Actualmente, la empresa opera con unos 40 empleos directos y más de 400 indirectos, integrando talento dominicano en áreas clave como ingeniería, arquitectura, marketing y ventas. Este enfoque permite ofrecer a los compradores seguridad y respaldo, valores fundamentales en cualquier inversión.

Llegó la internacionalización
La expansión internacional forma parte de su estrategia de crecimiento, asegura Daniel Cordero, CEO de la marca. Con presencia comercial en Florida, la compañía fortalece su relación con inversionistas estadounidenses, quienes representan una parte significativa de su cartera. Además, la empresa evalúa el desarrollo futuro de un proyecto mixto en Orlando, que combinaría espacios comerciales y residenciales, como parte de su estrategia de expansión internacional.
Morada Group proyecta un crecimiento sostenido. Sin embargo, más allá de las cifras, la empresa mantiene su filosofía centrada en desarrollar viviendas sostenibles, accesibles y pensadas para distintos perfiles de compradores, equilibrando innovación, confort y responsabilidad ambiental.

Daniel Cordero afirma que Morada es una empresa familiar donde participan activamente su esposa Adalgiza de la Cruz, sus hijos, Arnold, Darling y Melvyn; y su hermano Rufino Cordero, integrando experiencia y nuevas generaciones en una misma visión. Más que construir propiedades, el consorcio apuesta por crear comunidad, legado y confianza en el mercado, demostrando que la familia, la pasión y la visión estratégica son los pilares que sostienen su crecimiento.
Este artículo fue publicado originalmente en El Inmobiliario impreso no. 14
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