SANTO DOMINGO.– El ministro de Vivienda, Hábitat y Edificaciones (MIVHED), Víctor –Ito– Bisonó, afirmó este martes que desde la institución se trabaja en la actualización del código sísmico y en el fortalecimiento de las normas de construcción, con el objetivo de reducir la vulnerabilidad de las edificaciones ante posibles terremotos.
Señaló que los recientes eventos sísmicos registrados en países de la región deben servir como un llamado de atención para quienes desarrollan infraestructuras en República Dominicana, especialmente sobre la importancia de cumplir con las leyes y los procedimientos establecidos para garantizar la seguridad de las construcciones.
“Lo primero es que es un llamado de atención lo que lamentablemente ha sucedido en Venezuela, en Colombia y el ejemplo que hemos tenido en República Dominicana, para que los que están desarrollando infraestructuras cumplan con la ley”, expresó.
El funcionario enfatizó que los procesos de evaluación, inspección y otorgamiento de permisos no responden a decisiones arbitrarias de las autoridades, sino que constituyen medidas necesarias para prevenir situaciones lamentables ante la ocurrencia de fenómenos naturales.
“Hay que someterse a la evaluación, a la inspección, a los procedimientos y a las reglas para no tener situaciones lamentables”, manifestó.
Nuevo código sísmico se encuentra en consulta
El titular del MIVHED informó que actualmente se encuentra en proceso de consulta un nuevo código sísmico, mientras que ya fue aprobado un nuevo código de construcción.
Explicó que las autoridades trabajan para hacer más rigurosos los procesos y garantizar que las edificaciones sometidas a evaluación y a la obtención de licencias cumplan con las disposiciones establecidas en la legislación dominicana.
Compromiso por amenaza sísmica
La arquitecta Iliana López Gallardo, directora de Normas y Reglamentaciones de la entidad y especialista en materia sísmica, explicó que la institución asumió el compromiso de realizar un estudio de amenaza sísmica, cuyos resultados forman parte del proceso de actualización de las normativas de construcción.
La técnica aclaró que no existe una garantía absoluta de que una edificación pueda resistir todos los efectos de un terremoto. Sin embargo, aseguró que el cumplimiento de las normas permite disminuir considerablemente la vulnerabilidad de las estructuras.
“La norma reduce la vulnerabilidad de las edificaciones y todas las edificaciones que someten sus permisos se consideran formales y preparadas, lo más posible, para responder ante un fenómeno sísmico”, explicó.
Asimismo, sostuvo que el país no puede eliminar la amenaza que representan los terremotos, pero sí puede adoptar medidas destinadas a disminuir sus posibles consecuencias.
“Nosotros como país no podemos eliminar la amenaza; podemos reducirla. Nuestro compromiso es seguir fortaleciendo mecanismos como estos”, puntualizó.




