SANTO DOMINGO.- Melissa Conde encontró en República Dominicana el lugar donde decidió echar raíces y proyectar su carrera. Nacida en Tegucigalpa, Honduras el 17 de diciembre de 1981, llegó al país en 2018 junto a su esposo por una oportunidad laboral que parecía temporal. Ese mismo año nació su hija y, con ella, una certeza: quedarse y construir un hogar frente al mar.
Antes de Punta Cana, su vida profesional ya había pasado por varios países. En Inglaterra trabajó en turismo, afinando un enfoque claro en el servicio al cliente; y su paso por la banca le dio base financiera y conocimiento del mundo de las tarjetas de crédito. Hoy, como CEO y gerente general de MC Punta Cana Realty, combina esas habilidades para ofrecer asesoría inmobiliaria con cercanía, análisis y confianza.
Para Melissa, el mar es más que paisaje: es estilo de vida. Sus mejores recuerdos de infancia están ligados a la costa, y vivir cerca del agua era un sueño antiguo. “Mis mejores memorias han sido cerca del mar. Siempre supe que tenía que vivir así”, dice. Esa conexión también guía su trabajo, porque muchos clientes no buscan solo una propiedad, sino una manera distinta de habitar el día a día.
Su experiencia en cruceros y el trato con múltiples nacionalidades le aportaron una mirada multicultural clave en un mercado global. Hablar varios idiomas y comprender distintas culturas vuelve la comunicación más fluida y reduce fricciones en decisiones importantes. “Cuando hablamos el mismo idioma, no se pierde nada en la traducción y el cliente se siente en confianza”, afirma.
Desde su perspectiva, el país ofrece condiciones atractivas para invertir: estabilidad, crecimiento y conectividad internacional. En un sector competitivo, se ha posicionado con organización, estrategias claras y el respaldo de un equipo alineado con su visión. En cada operación apuesta por la transparencia: explicar escenarios, tiempos y riesgos con lenguaje simple, y acompañar hasta la entrega. Su meta es que el inversionista se sienta seguro desde la primera llamada y vuelva a invertir en el país.
Después de recorrer varios países, la palabra hogar adquirió un significado más profundo: su familia. “Donde están mi esposo, mi hija y mis perros, ahí es mi hogar”. Esa certeza guía su vida personal y su liderazgo empresarial, consolidándola como una mujer extranjera que hoy brilla en tierra dominicana, atraída por el azul turquesa de un paraíso caribeño que también decidió llamar su casa.
Este artículo fue publicado originalmente en la Revista Mujer de Concreto, 3ra edición.
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