Miles de años después de su construcción, monumentos ubicados en Europa, África y América continúan revelando parte de la historia de las primeras sociedades humanas
Mucho antes de las grandes pirámides egipcias y de los templos de la Grecia clásica, distintas comunidades ya levantaban estructuras destinadas a ceremonias, enterramientos, viviendas y otras actividades. Algunas de ellas han sobrevivido durante miles de años y actualmente forman parte del patrimonio arqueológico de sus respectivos países.
Una recopilación publicada por Viajestic, de La Sexta, reúne varios de estos antiguos vestigios y advierte que determinar cuáles son exactamente las construcciones más antiguas del planeta no es sencillo. Las fechas pueden variar según los métodos de datación y también existe debate sobre qué estructuras deben considerarse construcciones y cuáles corresponden únicamente a restos arqueológicos.
Francia conserva algunos de los primeros ejemplos
Entre los monumentos más antiguos mencionados en el recorrido se encuentran varios complejos funerarios situados en Francia.
Uno de ellos es el Cairn de Barnenez, en Bretaña, una construcción megalítica utilizada con fines funerarios. Su antigüedad se remonta aproximadamente al período comprendido entre 4850 y 4500 a. C.
En ese mismo grupo aparece el túmulo de Bougon, donde las investigaciones arqueológicas han encontrado numerosos restos humanos. También destaca el túmulo de Saint-Michel, localizado cerca de Carnac y relacionado con un paisaje prehistórico en el que también existen numerosos menhires.
Estos monumentos muestran la importancia que las sociedades neolíticas concedían a los espacios destinados a los muertos y a las prácticas ceremoniales.
Una pirámide escalonada que precede a las grandes pirámides
En la isla italiana de Cerdeña se encuentra Monte d’Accoddi, un sitio construido aproximadamente hacia el 4000 a. C.
Su diseño llama especialmente la atención porque presenta una plataforma escalonada con apariencia piramidal. A diferencia de varios de los monumentos franceses, no se trata principalmente de una estructura funeraria, sino de un lugar relacionado con actividades ceremoniales.
La publicación de La Sexta recoge además la posibilidad de que el espacio tuviera alguna relación con la observación de los astros.
Las primeras viviendas de piedra
Las construcciones antiguas no estaban destinadas únicamente a ceremonias o enterramientos. En Escocia, por ejemplo, se encuentra Knap of Howar, un conjunto de viviendas de piedra cuya antigüedad se estima en torno al 3700 a. C.
El sitio constituye una muestra de los primeros espacios domésticos construidos de manera permanente en esta región de Europa y permite acercarse a la forma en que las comunidades neolíticas organizaban sus lugares de residencia.
Malta y sus templos de miles de años
La pequeña isla de Malta concentra varios de los monumentos prehistóricos más destacados del continente europeo.
En Gozo se encuentran los templos de Ġgantija, un complejo compuesto por dos grandes estructuras megalíticas. Su construcción se sitúa alrededor del 3750 a. C. y estuvo relacionada con prácticas religiosas.
Otro conjunto importante es el de los templos de Tarxien, en la isla de Malta, cuya antigüedad ronda el 3175 a. C. Sus estructuras conservan elementos decorativos y manifestaciones artísticas que ofrecen información sobre las sociedades que las levantaron.
Tumbas prehistóricas en Inglaterra, Irlanda y Gales
Las islas británicas también conservan numerosos vestigios de la arquitectura prehistórica.
En Inglaterra, el túmulo de West Kennet, construido aproximadamente hacia el 3650 a. C., forma parte del paisaje arqueológico de Avebury. El monumento fue utilizado como espacio funerario y en él se han identificado decenas de enterramientos.
En Irlanda se encuentra Listoghil, un monumento levantado alrededor del 3550 a. C. que ocupa una posición central dentro de un complejo formado por numerosas tumbas.
Mientras, en Gales destaca Pentre Ifan, datado aproximadamente en el 3500 a. C. Su estructura está vinculada a prácticas funerarias de las comunidades prehistóricas.

Perú también guarda una construcción milenaria
La arquitectura prehistórica no se limita al continente europeo. En Perú se encuentra Sechín Bajo, un complejo cuya antigüedad se sitúa alrededor del 3500 a. C.
El sitio es especialmente relevante dentro de la arqueología americana y, según el recorrido presentado por La Sexta, pudo desempeñar funciones administrativas y ceremoniales.
Su antigüedad permite situarlo entre las primeras grandes expresiones arquitectónicas conocidas de América.
Un monumento prehistórico que terminó convertido en búnker
En las Islas del Canal se encuentra La Hougue Bie, otro monumento de origen neolítico cuya construcción se remonta aproximadamente al 3500 a. C.
El lugar tuvo inicialmente una función funeraria y ceremonial. Sin embargo, su historia no terminó en la prehistoria: miles de años después fue utilizado como búnker durante la ocupación alemana de las islas en la Segunda Guerra Mundial.
Egipto y la arquitectura monumental
Con el paso de los siglos aparecieron otras construcciones que hoy son mundialmente conocidas. Entre ellas están la pirámide escalonada de Zóser, las pirámides de Guiza y los templos de Abu Simbel, todos localizados en Egipto.
Estas edificaciones pertenecen a períodos posteriores a muchos de los monumentos neolíticos europeos, pero su monumentalidad las convirtió en algunos de los mayores símbolos de la arquitectura del mundo antiguo.
El Partenón, legado de la antigua Grecia
Dentro de la arquitectura clásica europea destaca el Partenón de Atenas, cuya construcción se desarrolló en el siglo V a. C., aproximadamente hacia el 438 a. C.
El templo fue dedicado a Atenea y se convirtió en una de las obras más representativas de la civilización griega.
Desde los antiguos monumentos funerarios de Francia hasta los templos de Malta, las pirámides de Egipto y el Partenón, estas construcciones permiten recorrer miles de años de historia y conocer cómo diferentes sociedades utilizaron la arquitectura para expresar sus creencias, organizar sus comunidades y dejar huella de su existencia.
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