El país apuesta a reformas legales, incentivos fiscales y estabilidad institucional como base de su competitividad en el mercado inmobiliario internacional.
SANTO DOMINGO.-Las bondades que posee República Dominicana, un país bañado por las aguas del mar Caribe y del océano Atlántico, van más allá de sus playas paradisíacas, su riqueza cultural y la hospitalidad de su gente.
Quienes llegan a pisar tierra dominicana, en busca de oportunidades, encuentran un marco jurídico que, en los últimos años, se ha fortalecido como garantía para proteger el capital de quienes buscan invertir en uno de sus sectores más dinámicos del país: el inmobiliario.
Para la directora ejecutiva del Centro de Exportación e Inversión de la República Dominicana (ProDominicana), Biviana Riveiro Disla, la seguridad jurídica se ha convertido en un factor decisivo para atraer inversión extranjera directa.
Apuntó que, frente a la competencia global, los inversionistas buscan jurisdicciones con marcos legales estables y garantías sobre sus derechos de propiedad, lo que ha llevado al país a convertir la seguridad jurídica en un activo estratégico.
“La República Dominicana se destaca en la región por su clima de estabilidad política, económica e institucional, lo cual ha sido clave para consolidar su posicionamiento como uno de los principales destinos de inversión extranjera en América Latina y el Caribe”, puntualizó Riveiro.
Precisó que la nación cuenta con un “marco legal claro, predecible y favorable al inversionista”, amparado por leyes y una sólida jurisdicción inmobiliaria que se ha fortalecido con reformas legislativas y la modernización de los registros de títulos.
Esta posición fue compartida por el socio de Guzmán Ariza, Alfredo Guzmán Saladín, quien destacó que las bases jurídicas actuales ofrecen protección para inversionistas nacionales y extranjeros.
“La Ley 108‑05 de Registro Inmobiliario establece un sistema registral que asegura que los derechos inscritos estén protegidos y cuenten con plena fe pública, es decir, que se avala su legalidad”, especificó.
Guzmán, quien es director de las oficinas de Bávaro-Punta Cana, Cap Cana, Casa de Campo y La Romana, añadió que la Ley 16-95 de Inversión Extranjera garantiza igualdad de trato y permite la repatriación de capital sin restricciones, reforzada por la Constitución, que reconoce los mismos derechos a personas físicas y sociedades extranjeras.

Alfredo Guzmán Saladín, socio de la firma de abogados Guzmán Ariza. (Fuente externa).
Indicó, además, que los incentivos fiscales también convierten al país en un destino competitivo. El principal corresponde a la Ley 158-01 de Fomento al Desarrollo Turístico (Confotur), que otorga exenciones significativas a los primeros adquirientes de inmuebles en proyectos clasificados bajo este régimen.
Entre los beneficios, Guzmán detalló que se incluye la exención del 3 % del Impuesto de Transferencia Inmobiliaria, así como la exoneración del Impuesto al Patrimonio Inmobiliario (IPI) por 15 años y reducciones en impuestos sobre hipotecas, dividendos y ganancias de capital.
“En el pasado existían zonas del país que se percibían como ‘apaches’ en términos de seguridad jurídica. Hoy esa situación ha quedado atrás. Se ha evolucionado hacia un sistema mucho más sólido y confiable”, opinó.
En otra vertiente, la directora de ProDominicana, institución que fue finalista global de los premios WTPO en la categoría “Mejor uso de tecnología en servicios de inversión”, con la plataforma ProInteligencia, habló sobre los mecanismos que refuerzan la confianza internacional en el país.

Biviana Riveiro Disla, directora de Pro Dominicana. (Fuente externa).
Informó que la República Dominicana ha suscrito más de 20 Acuerdos de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones (Appri). Sumado a esto, aseguró que forma parte de organismos como del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), lo cual refuerza la confianza del inversionista internacional ante eventuales controversias.
En el plano de la modernización, Riveiro subrayó que los avances digitales han transformado la percepción de confianza en el país.
“El fortalecimiento de la seguridad jurídica se ha evidenciado en la digitalización de los servicios registrales, el impulso de la Ventanilla Única de Inversión y los esfuerzos interinstitucionales por mejorar el cumplimiento normativo, la transparencia y la trazabilidad de los procesos”, destacó.
En consonancia, Guzmán señaló que en los últimos 10 años se ha marcado un punto de inflexión: se digitalizaron los procesos del registro de títulos y de los tribunales, se incorporaron trámites y firmas electrónicas, y se modernizó la estructura de los tribunales especializados.
“Este avance ha fortalecido la confianza de inversionistas y ha contribuido a que el país escale en los rankings mundiales sobre facilidad para hacer negocios”, expresó.
Cómo evitar riesgos
Para Guzmán, quien es abogado y se especializa en las industrias de turismo y bienes raíces, la confianza debe pasar por la práctica. A partir de esa premisa, aconseja a quienes deseen invertir realizar una debida diligencia legal: revisar títulos en el registro de propiedad, constatar que el vendedor sea propietario legítimo y considerar fideicomisos que eliminen riesgos de promesas incumplidas.
“Lo más importante de todo, es que se acompañen de un abogado especialista en materia inmobiliaria desde el primer momento de la operación, antes de la firma del contrato de promesa u otro similar, de manera que le pueda advertir a tiempo sobre los riesgos evidentes y los verificados luego de concluida esa debida diligencia inicial”, recalcó.
También sugirió utilizar agrimensores certificados para evitar superposiciones de terrenos y asegurarse de que los contratos incluyan cláusulas claras que protejan frente a incumplimientos.
Biviana Riveiro, conocida por ser una líder institucional, indicó que, en los últimos años, el sector inmobiliario vinculado al turismo residencial ha liderado la captación de inversión extranjera, especialmente en destinos como Punta Cana y Samaná.
En esa línea, señaló que otro segmento que se encuentra en crecimiento es el de desarrollos urbanos orientados al alquiler corporativo y a la inversión en bienes raíces con fines de renta fija o temporal.
Para ambos expertos, la combinación de un marco legal sólido, los incentivos fiscales, la digitalización y la estabilidad macroeconómica ha convertido al país en un destino cada vez más atractivo para invertir, tanto para dominicanos como para extranjeros.
Contenido publicado originalmente en El Inmobiliario impreso (Edición #12).


