La República Dominicana entra en una nueva etapa de su transición demográfica, marcada por una menor fecundidad, una mayor esperanza de vida y un progresivo envejecimiento de la población, de acuerdo con las nuevas Estimaciones y Proyecciones Nacionales de Población 1950-2100 de la Oficina Nacional de Estadística (ONE)
SANTO DOMINGO. – Los resultados muestran que el país continuará aumentando su población durante las próximas décadas, pero a un ritmo cada vez menor: la población, que supera los 10.8 millones de habitantes en 2026, alcanzaría unos 12.3 millones en 2050 y continuaría creciendo hasta aproximarse a su máximo durante la década de 2070.
Después, comenzaría un descenso gradual. La transformación, sin embargo, no está solamente en el número de habitantes, sino que el cambio más profundo está ocurriendo en la composición de la población dominicana: menos hijos y mayor esperanza de vida
Según la ONE, en 1950 cada mujer tenía en promedio 7.57 hijos durante su vida reproductiva y para 2026, la tasa global de fecundidad se sitúa en 1.97 hijos por mujer, por debajo del nivel de reemplazo.
Las proyecciones indican que este indicador permanecerá alrededor de 1.70 hijos por mujer hacia 2050 y 2100.
Al mismo tiempo, la esperanza de vida al nacer ha experimentado un incremento considerable, al pasar de 44 años en 1950 a 75.7 años en 2026 y la ONE proyecta que alcanzará aproximadamente 91.5 años en 2100.
En 2026, la esperanza de vida es de 79.1 años para las mujeres y 72.4 años para los hombres. La combinación de una menor fecundidad y una vida más larga está modificando la estructura de edades del país.
Una sociedad que envejece
La edad media de la población dominicana pasó de 21.6 años en 1950 a 32.9 años en 2026 y la ONE proyecta que llegará a 40.3 años en 2050 y la proyecta a 51.6 años en 2100. Esto significa que la República Dominicana tendrá progresivamente una población de mayor edad.
Uno de los indicadores que mejor refleja este proceso es el índice de envejecimiento, que relaciona la población de 60 años y más con la población menor de 15 años. De acuerdo con las proyecciones de la ONE, este indicador superará el umbral de 60 en 2031, lo que marcará la entrada del país en una etapa de envejecimiento alto.
La transformación será todavía más evidente hacia mediados de siglo y los datos son claros: la población de 0 a 14 años, que representaba el 25 % en 2025, bajaría al 18 % en 2050, mientras la población de 65 años y más pasaría del 9 % al 17 % durante el mismo período.
La ONE señala que, de mantenerse estas tendencias, hacia mediados de siglo el país tendrá por primera vez más adultos mayores que niños y niñas.
El país crecerá, pero cada vez más despacio
El crecimiento demográfico tampoco será uniforme durante todo el siglo. Los datos dela ONE indican que la tasa promedio anual de crecimiento poblacional fue de 31.3 por cada mil habitantes entre 1950 y 1975.
Para el período 2000-2025 se estima en 10.3 por mil, mientras que las nuevas proyecciones la sitúan en 3.9 por mil entre 2025 y 2050, entre 2050 y 2075 bajaría a 0.9 por mil y entre 2075 y 2100 se volvería negativa, con una tasa promedio de -2.6 por mil. Esto implica que hacia finales del siglo las defunciones superarían a los nacimientos.
La población dominicana, por tanto, no seguirá una trayectoria de crecimiento permanente y la proyección apunta a un período de expansión demográfica durante las próximas décadas, seguido de una etapa de estabilización y posterior reducción.
Todavía existe una ventana de oportunidad
A pesar del envejecimiento proyectado, el país atraviesa actualmente una etapa que la ONE identifica como una ventana de oportunidad demográfica. En 2026, por cada 100 personas en edad de trabajar existen 51.7 personas dependientes, el nivel más bajo del período analizado. En 1950 la relación era de 93.4 personas dependientes por cada 100 en edad laboral.
La ONE proyecta que esta relación se mantendrá relativamente estable durante las próximas décadas, antes de comenzar a aumentar nuevamente como consecuencia del envejecimiento poblacional.
Según los resultados presentados por la institución, esta ventana de oportunidad demográfica se extendería aproximadamente hasta 2065.
El desafío será convertir ese período en mejores condiciones de desarrollo económico y social antes de que aumente nuevamente la relación de dependencia.
Las nuevas proyecciones no constituyen únicamente una actualización del número de habitantes, ya que la ONE destaca que estos datos son un insumo para la planificación económica y social, la asignación de recursos y el diseño de políticas públicas adaptadas a las diferentes etapas demográficas.
El envejecimiento de la población implica, entre otros desafíos, anticipar nuevas necesidades en materia de salud, cuidados, protección social, empleo e infraestructura. También modifica las características de la población económicamente activa y la relación entre las personas que trabajan y quienes dependen de ellas.
La institución prevé continuar durante 2026 y 2027 con la elaboración de estimaciones y proyecciones de población subnacional, población económicamente activa y hogares, herramientas que permitirán conocer con mayor precisión cómo estos cambios se distribuirán territorialmente.
Estos próximos datos serán especialmente relevantes para entender cómo evolucionará la demanda de servicios y las necesidades de las distintas comunidades del país.
Una transformación que apenas comienza
Los resultados de la ONE dibujan una República Dominicana diferente a la de las últimas décadas y se prevé que será un país con más habitantes durante buena parte del siglo, pero con una población progresivamente más envejecida, menos nacimientos y una esperanza de vida mucho mayor.
La transformación ya está en marcha y el reto para las próximas décadas será adaptar las políticas, la economía y los servicios a una estructura poblacional que será muy distinta a la que conoció el país durante buena parte del siglo XX.
Y aunque las proyecciones apuntan a que República Dominicana continuará creciendo hasta alrededor de la década de 2070, el mensaje de fondo de las nuevas cifras de la ONE es claro: el país no solo está cambiando en tamaño; están cambiando quiénes lo habitan.
Fuente: Oficina Nacional de Estadística (ONE), Estimaciones y Proyecciones Nacionales de Población 1950-2100, elaboradas con acompañamiento técnico del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE) de la CEPAL. La ONE señala que las estimaciones incorporan información del X Censo Nacional de Población y Vivienda 2022, estadísticas vitales, encuestas especializadas y registros administrativos.




