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SANTO DOMINGO.- El apagón registrado la mañana del 23 de febrero de 2026 no se limita a una falla técnica aislada. El evento expone vulnerabilidades estructurales del sistema energético dominicano y tuvo impactos inmediatos sobre servicios públicos, movilidad urbana, actividades oficiales y la percepción ciudadana sobre la gestión gubernamental del sector eléctrico.
Mientras las autoridades continúan con el proceso de estabilización del sistema, el país permanece a la espera de un informe técnico definitivo que determine con precisión las causas del incidente y establezca medidas correctivas a mediano y largo plazo.
Qué ocurrió
Desde aproximadamente las 11:00 de la mañana, el Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) registró una falla mayor que provocó una interrupción masiva del suministro eléctrico en amplias zonas del país.
Entre las provincias afectadas se encuentran Santo Domingo, Santiago, Peravia, San Francisco de Macorís, Dajabón y El Seibo.
Datos preliminares oficiales indican que el nivel de generación eléctrica se redujo a niveles críticos durante el incidente, con una caída superior al 60 % respecto a la energía programada.
Causas en investigación
El apagón ha sido atribuido preliminarmente a una falla técnica de gran magnitud dentro del SENI. Se investiga una posible incidencia en la red Hainamosa–Villa Duarte, aunque hasta el momento no se ha publicado un informe técnico concluyente.
Este episodio ocurre poco más de tres meses después del apagón general registrado en noviembre de 2025, lo que reaviva cuestionamientos sobre la estabilidad y resiliencia del sistema eléctrico nacional.
Consecuencias en la vida ciudadana
Interrupciones de servicios
Se reportaron semáforos fuera de servicio y congestión vehicular en distintos puntos del país, particularmente en Santiago de los Caballeros, lo que complicó la movilidad urbana durante varias horas.
El Metro de Santo Domingo y el Teleférico de Santo Domingo experimentaron interrupciones temporales, aunque posteriormente restablecieron sus operaciones mediante sistemas de respaldo energético.
Impacto en actividades oficiales
Una rueda de prensa convocada por la Policía Nacional fue cancelada debido a la falta de suministro eléctrico en sus instalaciones, evidenciando el efecto inmediato del apagón en la agenda institucional.
Reacciones políticas
Organizaciones como el Frente Amplio calificaron el evento como una señal de alerta sobre la situación estructural del sistema energético y cuestionaron la planificación y mantenimiento de la infraestructura eléctrica.
Medidas adoptadas
Activación de protocolos técnicos
La Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) informó que activó los protocolos de emergencia y coordinación con el Organismo Coordinador y las empresas generadoras y distribuidoras para lograr una reposición progresiva y segura del servicio.
Refuerzo de seguridad pública
La Policía Nacional dispuso el incremento del patrullaje preventivo en zonas comerciales y sectores de alta concentración, como medida preventiva ante posibles incidentes durante la interrupción eléctrica.
Restablecimiento progresivo
Autoridades de transporte confirmaron que los sistemas de transporte masivo operan con normalidad tras breves interrupciones, utilizando respaldo energético mientras se completaba la estabilización del sistema.
Un debate reactivado
Este es el segundo apagón general en poco más de tres meses, lo que ha intensificado el debate sobre la capacidad de mantenimiento y modernización del SENI.
Sectores políticos y sociales han solicitado mayor transparencia en la publicación del informe técnico y un plan estructural que garantice mayor estabilidad y reducción de riesgos en el sistema eléctrico nacional.
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