El movimiento telúrico fue perceptible en La Habana y otras provincias del oeste de la isla, mientras que reportes internacionales indican que también se sintió en zonas del sur de Florida
SANTO DOMINGO. — Un terremoto de magnitud 6.1 sacudió la tarde de este lunes el occidente de Cuba, provocando que decenas de personas salieran de edificios y viviendas en varias localidades, especialmente en La Habana y Pinar del Río, donde el movimiento fue claramente perceptible.
De acuerdo con reportes publicados por medios cubanos como Diario de Cuba y CubaNet, el sismo se sintió en gran parte del tercio occidental de la isla, incluyendo las provincias de Artemisa, Mayabeque, Matanzas y la Isla de la Juventud.
Según la información difundida por el Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas de Cuba (Cenais), el epicentro se localizó aproximadamente a 100 kilómetros al noroeste de Mantua, en la provincia de Pinar del Río, con una profundidad cercana a los 20 kilómetros.
Sin reportes de daños
Hasta el momento, las autoridades cubanas no habían informado sobre víctimas ni daños materiales de consideración, aunque mantienen activos los protocolos de monitoreo y evaluación en las zonas donde el fenómeno fue más perceptible.
Testimonios recogidos por medios locales antes citados, describen que las sacudidas se extendieron durante varios segundos, obligando a numerosas personas a abandonar edificios altos por precaución mientras buscaban información sobre lo ocurrido.
También fue perceptible en Florida
El medio estadounidense Univision informó que el movimiento telúrico también fue sentido en distintas localidades del sur de Florida, citando datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), organismo que estimó la magnitud del sismo en 6.1 y ubicó su epicentro a unos 104 kilómetros al oeste-noroeste de Mantua.
Asimismo, el Centro de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos descartó que el fenómeno representara una amenaza significativa para las costas de la región.
Una zona menos acostumbrada a grandes sismos
Aunque Cuba se encuentra en una región de importante actividad tectónica, la mayor parte de los terremotos de mayor intensidad suelen concentrarse en el oriente de la isla, asociado a la Falla de Oriente, límite entre las placas del Caribe y Norteamérica.
Por ello, un movimiento telúrico de esta magnitud en el extremo occidental del país genera especial atención entre las autoridades y los organismos de vigilancia sísmica, que continúan evaluando cualquier posible afectación derivada del fenómeno.
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