SANTO DOMINGO.- El paquete de medidas sometido por el Gobierno dominicano y que ayer miércoles 17 fue aprobado por el Senado de la República podría aportar un alivio temporal a las finanzas públicas, pero está lejos de corregir el déficit fiscal y los problemas estructurales que durante años han limitado la sostenibilidad de las cuentas del Estado.
Tres economistas consultados por El Inmobiliario consideran que el paquete aliviaría las presiones fiscales de corto plazo, pero advierten que no corrige los problemas estructurales de las finanzas públicas y deja pendientes reformas de mayor alcance.
Mientras el Gobierno proyecta recaudar entre RD$40,000 millones y RD$50,000 millones adicionales, los especialistas consideran que esos recursos apenas permitirían reducir parte de las presiones inmediatas y no representan una solución definitiva para un déficit presupuestario que asciende a RD$280,575 millones, equivalente al 3.2 % del producto interno bruto.
Costos claros, beneficios inciertos
Uno de los principales cuestionamientos proviene del economista Haivanjoe Cortiñas, quien sostiene que la propuesta explica con claridad cuánto pretende recaudar el Estado, pero no ofrece métricas que permitan evaluar cuáles serán los beneficios reales sobre la economía.
“El proyecto no cuantifica cuánto crecerá el PIB, cuánto empleo adicional se generará, cuánto disminuirá la inflación ni cuánto se reducirá la deuda pública. Los costos tributarios aparecen definidos en la ley, mientras que los beneficios económicos permanecen como expectativas no verificadas”, afirmó.
A su juicio, el Gobierno debe demostrar que los sacrificios fiscales que se piden a los contribuyentes se traducirán efectivamente en mejores condiciones económicas para la población.

Una reforma para administrar la crisis
El académico de la Univerdidad Autónoma de Santo Domingo Francisco Taveras, va más allá y define la iniciativa como una “reforma de baja intensidad” o “sin ruptura”, diseñada para administrar las presiones actuales sin modificar los pilares más sensibles del sistema tributario.
El economista sostiene que el Gobierno evitó tocar aspectos como el ITBIS, las exenciones fiscales y los impuestos selectivos, manteniendo prácticamente intacta la estructura tributaria vigente.
“Sin una reforma integral que enfrente las raíces del desequilibrio fiscal, el país seguirá atrapado en el ciclo de ajustes temporales y soluciones incompletas”, advirtió.
Incluso, considera que los recursos adicionales que se espera recaudar ya están comprometidos por obligaciones como los subsidios y otras presiones del gasto público.

El problema estructural sigue pendiente
De su parte, el ecónomista Alejandro Arredondo coincide en que las medidas pueden contribuir a preservar la estabilidad macroeconómica y fortalecer los ingresos públicos en medio de un entorno internacional incierto, pero entiende que por sí solas no bastan para enfrentar el problema fiscal.
“El déficit es un desafío estructural que el país viene arrastrando desde hace años. La sostenibilidad de las finanzas públicas requerirá una estrategia más amplia que incluya una reducción significativa de la evasión, una mejora en la calidad del gasto y una discusión más profunda sobre la modernización del sistema tributario”, expresó.

Coincidencias
Aunque cada uno propone soluciones diferentes, los tres especialistas convergen en varios puntos: consideran insuficiente el paquete para resolver el desequilibrio fiscal, defienden una mayor lucha contra la evasión y entienden que el país continúa aplazando una reforma de mayor profundidad.
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