La advertencia de la Embajada estadounidense sobre viajeros drogados, robados o agredidos sexualmente ya comenzó a circular fuera de República Dominicana. El comunicado menciona también los alojamientos de corta estancia, aunque no identifica plataformas, establecimientos ni destinos específicos
SANTO DOMINGO. – La alerta de seguridad emitida por la Embajada de Estados Unidos en Santo Domingo, difundida el 30 de octubre, sobre casos de viajeros que han sido drogados, robados o agredidos sexualmente introduce un elemento sensible para la percepción de seguridad de República Dominicana en sus mercados turísticos, en momentos en que la información ya comienza a reproducirse fuera del país.
La advertencia, sin embargo, no modifica el nivel general de recomendación de viaje de Estados Unidos para República Dominicana, que permanece en Nivel 2, “Exercise Increased Caution”, la categoría que recomienda a los viajeros ejercer mayor precaución y que ya estaba vigente desde junio de 2025.
Hay que distinguir entre el Travel Advisory, que es la evaluación general que el Departamento de Estado hace sobre las condiciones de viaje a un país, y el nuevo comunicado que es una alerta de seguridad emitida por la Embajada estadounidense en Santo Domingo, a partir de reportes específicos recibidos por la sede diplomática.
La prensa internacional
La agencia EFE distribuyó la información el mismo día de la alerta y el despacho fue publicado por el portal Infobae. La advertencia también ha sido recogida por publicaciones estadounidenses especializadas en viajes, mientras una versión de la información circuló en AOL Canada. La difusión internacional, aunque todavía limitada en los principales mercados emisores europeos, sitúa la advertencia ante potenciales viajeros hacia República Dominicana.
Para un destino cuyo principal mercado emisor es Estados Unidos, la circulación de una advertencia de esta naturaleza puede incidir en la percepción de seguridad, aunque hasta ahora no hay avisos públicos sobre cancelaciones, cambios en las operaciones de turoperadores o modificaciones en las recomendaciones de viaje de otros gobiernos.
La advertencia de la Embajada
La comunicación señala que la Embajada recibe “informes periódicos” de viajeros, incluidos ciudadanos estadounidenses, que han sido drogados y posteriormente robados o agredidos sexualmente, en algunos casos durante un mismo incidente.
Según el aviso, algunos de los agresores contactan a sus víctimas a través de aplicaciones de citas o las conocen en bares y discotecas, por lo que la Embajada recomienda, entre otras medidas, reunirse con desconocidos en lugares públicos, evitar sitios aislados y no dejar alimentos o bebidas sin vigilancia.
El comunicado también incluye una referencia que amplía el alcance de la advertencia más allá de los establecimientos hoteleros tradicionales. Los ataques, según la Embajada, se han producido en residencias privadas, incluidas propiedades de alquiler de corta duración, así como en hoteles, moteles y sus alrededores.
La alerta no menciona ninguna plataforma específica de alquileres ni identifica hoteles, propiedades, zonas turísticas o provincias donde se habrían producido los hechos. La referencia a los alquileres temporales debe entenderse, por tanto, como una mención al tipo de alojamiento y no como una advertencia dirigida contra una empresa o plataforma específica.
Los datos que no aparecen
El comunicado tampoco precisa cuántos casos dieron lugar a la alerta, en qué período ocurrieron ni cuántos involucraron a ciudadanos estadounidenses. Tampoco informa si los hechos fueron denunciados ante las autoridades dominicanas o si existen investigaciones abiertas relacionadas con los reportes recibidos por la Embajada.
Una revisión de la cobertura periodística disponible sobre hechos ocurridos en 2026 no permitió identificar, hasta ahora, denuncias públicas de ciudadanos estadounidenses que puedan vincularse de manera directa con los episodios específicos descritos en la comunicación diplomática.
Esta falta de detalles dificulta establecer la dimensión de los hechos que motivaron la advertencia y su posible impacto sobre la actividad turística. La información disponible permite conocer el tipo de incidentes reportados y los contextos en los que, según la Embajada, se habrían producido, pero no medir su frecuencia ni determinar si se concentran en algún destino.
La alerta no ha modificado la clasificación general de riesgo establecida por Estados Unidos para República Dominicana, que permanece en Nivel 2, pero su contenido ya ha comenzado a circular en medios internacionales.
El comunicado advierte sobre reportes de agresiones sexuales y robos, y menciona entre los lugares donde se habrían producido incidentes los hoteles y las propiedades de alquiler de corta estancia, sin identificar establecimientos, plataformas ni destinos específicos.
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