Ocho años después de que Leonel Fernández regresara al poder, el país mejoró levemente en la calidad de sus viviendas existentes, pero el número de viviendas que faltaban por construir siguió creciendo
SANTO DOMINGO. – El Censo Nacional de Población y Vivienda de 2010, cuyo levantamiento se realizó en octubre de ese año, capturó una fotografía del país a las puertas del cambio de gobierno. Comparado con el censo anterior, de 2002, permite trazar un balance de lo que ocurrió con la vivienda dominicana durante los dos mandatos consecutivos de Leonel Fernández documentados en esta serie.
Según la metodología de cálculo desarrollada por la Oficina Nacional de Estadística junto al Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía, y aplicada por igual a ambos censos, el parque habitacional del país pasó de 2,181,149 a 2,662,862 viviendas particulares ocupadas entre 2002 y 2010. De ese total, las viviendas sin ningún tipo de déficit, ni cualitativo ni cuantitativo, subieron de 23.35% a 31.21%, una mejora relativa de casi ocho puntos porcentuales.
La dimensión cualitativa del déficit, es decir, las viviendas ya existentes pero con carencias recuperables en materiales o en servicios básicos, aumentó en términos absolutos, de 1,239,497 a 1,333,548 viviendas, aunque perdió peso relativo dentro del total del parque habitacional.
La dimensión cuantitativa, en cambio, las viviendas que faltaban por construir para resolver el hacinamiento y el allegamiento de núcleos familiares que comparten un mismo techo, creció de manera más pronunciada, de 689,812 a 865,829 viviendas, un incremento de 176,017 unidades en ocho años, equivalente a unas 22,000 viviendas adicionales de déficit por año.
Ese último dato resulta especialmente revelador si se compara con las cifras de producción del propio Instituto Nacional de la Vivienda, ya documentadas en esta serie. El instituto, en su mejor momento del período, entregaba entre 1,300 y 1,900 viviendas nuevas al año.
El déficit cuantitativo, mientras tanto, crecía a un ritmo de aproximadamente 22,000 unidades anuales. La producción pública, aun sumada a la construcción privada, no alcanzó a revertir esa tendencia.
El deterioro no fue uniforme en todo el territorio. La investigación de Ciudad Alternativa, al cruzar los datos censales con los mapas de pobreza del país, encontró que el llamado allegamiento interno, es decir, la existencia de más de un núcleo familiar dentro de una misma vivienda, disminuyó en siete de las diez provincias más pobres del país, pero aumentó en ocho de las diez provincias menos pobres, entre ellas Santo Domingo, Santiago, La Vega y el Distrito Nacional.
La explicación más plausible, según la misma fuente, es la migración interna hacia las zonas urbanas con mayor oferta de empleo.
En mayo de 2012, Danilo Medina, también del Partido de la Liberación Dominicana, resultó electo presidente, y asumió el cargo el 16 de agosto de ese año. Heredaba, en materia de vivienda, un instituto con capacidad de producción reducida frente a la de 2000-2004, un banco de fomento que ya no financiaba viviendas de manera exclusiva, una ley de fideicomisos recién aprobada y todavía sin ejecutar, y un déficit habitacional que, según el propio censo de su antecesor, seguía creciendo más rápido de lo que el Estado podía construir.
Con ese balance se cierra el arco de ocho años que documenta esta entrega de la serie. La próxima etapa, ya bajo la administración de Danilo Medina, retomará precisamente el hilo de la Ley 189-11 y el nacimiento de Ciudad Juan Bosch, el proyecto que convertiría esa ley, hasta entonces sin cosechar, en el programa de vivienda social más grande emprendido en el país.
Fuentes: Oficina Nacional de Estadística (ONE), “El déficit habitacional en República Dominicana: Panorama actualizado de los requerimientos habitacionales, 2010” (División de Investigaciones, con asistencia técnica de CELADE, abril de 2014), con datos del VIII Censo de Población y Vivienda de 2002 y el IX Censo de 2010. | Ciudad Alternativa, “Las Marcas de la Política Habitacional: Vivienda, Derechos Humanos y Fiscalidad en República Dominicana, 2000-2016” (Santo Domingo, septiembre de 2017), Capítulo II, apartado 2.2.
Historia de la Vivienda Social en la República Dominicana 2004-2012.
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