El acuerdo, anunciado por David Collado en sus redes sociales, busca generar información para medir el impacto del proyecto y orientar las oportunidades que traerá a Puerto Plata y la región Norte
SANTO DOMINGO. – El desarrollo de Punta Bergantín entra en una nueva etapa en la que el conocimiento y la investigación académica tendrán un papel central para medir sus efectos sobre Puerto Plata y la región Norte.
El ministro de Turismo, David Collado, utilizó sus redes sociales para anunciar el pasado viernes la firma de un acuerdo entre el proyecto Punta Bergantín y la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), orientado a impulsar la investigación económica y generar información que permita medir el impacto y las oportunidades asociadas al desarrollo turístico.
“Porque no se trata solo de desarrollar un nuevo destino, sino de hacerlo con conocimiento, planificación y una visión clara de cómo ese crecimiento puede llegar a nuestra gente”, escribió Collado al informar sobre el acuerdo en su cuenta de Instagram.
Desde la presentación del plan maestro de Punta Bergantín en la PUCMM, en junio de 2024, el proyecto había planteado la necesidad de conocer con mayor precisión la realidad socioeconómica de la población de Villa Montellano y su relación con el futuro desarrollo turístico.
En aquella ocasión, Andrés Marranzini, director ejecutivo de Punta Bergantín, informó que se realizaría un censo socioeconómico de los habitantes de la zona y que se buscaba una alianza con la universidad para desarrollar iniciativas de integración y sostenibilidad.
El plan maestro presentado entonces contemplaba unas 4,000 habitaciones hoteleras, alrededor de 1,500 residencias turísticas, 2,000 unidades de uso mixto, un campo de golf y otros componentes de entretenimiento y servicios.
La PUCMM destacó desde ese momento que el proyecto tendría implicaciones para el desarrollo turístico e inmobiliario no solo de Puerto Plata, sino de toda la región Norte.
De conocer la comunidad a medir el impacto
La investigación anunciada ahora se suma a otro estudio realizado por Punta Bergantín con el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), cuyos resultados fueron presentados en julio pasado y ofrecen una primera aproximación cuantitativa al impacto económico del proyecto en Villa Montellano.
Ese estudio estimó que, durante la fase inicial de construcción y desarrollo, entre 2025 y 2030, Punta Bergantín podría generar entre 7,000 y 11,000 empleos directos anuales y entre seis y nueve empleos totales, directos, indirectos e inducidos, por cada habitación hotelera.
La investigación también proyectó un aumento de entre 25% y 30% en las ventas del comercio y los servicios locales y un incremento de entre 14% y 17% en los ingresos de los hogares de Villa Montellano vinculados a la actividad económica generada por el proyecto. Para la próxima década, calculó más de US$200 millones anuales en valor agregado total.
El estudio fue construido a partir de entrevistas a 322 familias, 92 negocios y 15 líderes comunitarios, complementadas con información de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), el Sistema Único de Beneficiarios (SIUBEN), el Banco Central, el Ministerio de Turismo y el Ministerio de Hacienda, además de datos del World Travel & Tourism Council (WTTC).
Entre sus resultados, 71.7% de los empresarios consultados manifestó disposición de convertirse en proveedor de Punta Bergantín.
El informe también identificó necesidades relacionadas con infraestructura vial y servicios comunitarios, así como la importancia de mantener canales permanentes de comunicación con la población y preservar la identidad cultural de Villa Montellano durante el proceso de transformación.
Ya estaba en agenda
La preocupación por medir los efectos económicos de Punta Bergantín tampoco es nueva. Los términos de referencia publicados por el propio proyecto para una investigación económica plantearon como objetivos identificar, cuantificar y caracterizar las externalidades positivas y negativas, los multiplicadores económicos, las inversiones y los derivados financieros asociados a sus operaciones.
El documento estableció además que el estudio debía analizar el impacto sobre la cadena de valor del turismo y los posibles cambios en la dinámica productiva de Villa Montellano, así como determinar sus efectos sobre el empleo, los impuestos y la redistribución de la renta.
Entre los resultados esperados figuraban también recomendaciones para enfrentar eventuales externalidades negativas.
Ese enfoque explica la importancia del nuevo acuerdo con la PUCMM: la discusión sobre Punta Bergantín comienza a desplazarse de cuánto se invertirá y cuántas habitaciones tendrá el nuevo destino hacia una pregunta más amplia: cómo se distribuirán sus efectos económicos y sociales en el territorio y qué condiciones deben crearse para que la población y las empresas locales puedan participar de ese crecimiento.
PUCMM forma parte de la estructura científica del proyecto
La alianza anunciada por Collado también tiene un antecedente institucional importante en la elección, en julio de 2025 del reverendo padre Secilio Espinal, rector de la PUCMM, como presidente del Comité Científico del HUB de Innovación Punta Bergantín, juramentado por el presidente Luis Abinader.
Ese comité fue concebido para identificar y diseñar proyectos de investigación e innovación y reúne representantes de la academia, el sector privado y entidades estatales. Sus áreas prioritarias son educación, medio ambiente, agricultura y seguridad alimentaria, energías renovables y economía digital.
Un mes después, la PUCMM acogió el primer encuentro del comité, en el que se definieron estructuras de trabajo y próximos pasos. La universidad explicó que el propósito era desarrollar investigación aplicada y conectar el conocimiento científico con soluciones para problemas actuales y futuros.
La relación entre la PUCMM y Punta Bergantín, por tanto, viene desarrollándose desde antes de la firma anunciada el pasado viernes 21 de agosto. La universidad había incorporado el proyecto a sus planes de formación e investigación en Puerto Plata, mientras Punta Bergantín ha buscado articular al sector académico con las necesidades del territorio.
En noviembre de 2025, por ejemplo, estudiantes de Turismo y Gastronomía de la PUCMM visitaron el proyecto para conocer sus objetivos, avances y proyecciones. Punta Bergantín ha planteado que el destino integrará hoteles, residencias, estudios cinematográficos, un campus académico y otros componentes recreativos y de innovación.
El nuevo destino quiere conectar con su entorno
La dimensión de Punta Bergantín, que se desarrolla en Villa Montellano, a pocos kilómetros de Puerto Plata, hace especialmente relevante la generación de información local, pues pretende convertirse en uno de los principales nuevos polos turísticos del Norte.
El estudio de INTEC ya mostró que el impacto no se limitaría a la construcción y operación de hoteles: alcanzaría el comercio, los servicios, el transporte, la logística, el sector inmobiliario y proveedores agrícolas, pesqueros y manufactureros.
La investigación también identificó una ventana para incorporar a la población local. Según sus estimaciones, 1,347 personas con perfiles especializados podrían incorporarse desde la etapa actual; en seis meses, unas 2,153 personas con capacitación moderada tendrían posibilidades de empleo; en 18 meses, la cifra subiría a 3,709 y, en 36 meses, hasta 8,187 residentes podrían beneficiarse de las oportunidades laborales generadas.
Villa Montellano, el municipio donde se desarrolla Punta Bergantín, tenía 20,753 habitantes en 2022, según el X Censo Nacional de Población y Vivienda de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), de los cuales 10,363 eran hombres y 10,390 mujeres.
El nuevo acuerdo anunciado por Collado coloca ahora a la PUCMM en esa conversación económica. El funcionario explicó que el propósito es producir información que permita “entender, medir y aprovechar mejor” el impacto y las oportunidades que traerá Punta Bergantín.
El alcance exacto de la nueva investigación, sus variables, metodología, calendario y resultados esperados aún no han sido divulgados públicamente en detalle, pero el anuncio completa una secuencia que comenzó con el diagnóstico de la comunidad, avanzó hacia la medición del impacto económico y ahora incorpora nuevamente a la academia para profundizar en la generación de conocimiento.
Así, Punta Bergantín comienza a ser observado no solamente como un proyecto de inversión turística, sino como un laboratorio territorial en el que se intenta medir, antes y durante su desarrollo, cuánto crecimiento produce, dónde se produce, quiénes participan de él y qué hace falta para que sus beneficios alcancen a la comunidad que lo rodea.
Lecturas recomendadas:




