SANTO DOMINGO.- Los préstamos hipotecarios representan la principal vía para la compra de una vivienda. Durante 2025, este segmento fue el de mayor crecimiento dentro del sistema bancario dominicano, de acuerdo con la Superintendencia de Bancos. Dicha cartera alcanzó los 443,170 millones de pesos, registrando un aumento interanual de 13.2 %.
En el proceso que se lleva a cabo para lograr un préstamo de esta especie, hay dos términos que lo acompañan: precalificación y preaprobación, los cuales tienen significados y propósitos distintos. Obtener una precalificación es un paso preliminar para determinar el monto de la hipoteca que podría obtener, mientras la segunda significa recibir una aprobación condicional para el monto del préstamo que va a solicitar.
Expertos consideran que una precalificación puede otorgarse con información ingresada por el solicitante, pero aún no verificada, como sus ingresos o activos. Con esa información, se puede determinar el monto de la hipoteca para la que probablemente la persona calificaría, sin realizar una consulta de crédito exhaustiva. Luego, podría emitir una carta de precalificación formal o indicar el monto que está dispuesto a prestarle.
La preaprobación, en cambio, requiere completar una solicitud de hipoteca y que se realice una consulta de crédito exhaustiva para determinar la solvencia del solicitante. Con dicha información, el banco puede ofrecer una estimación más precisa del monto que se le aprobará al solicitante una vez que esté listo para completar la solicitud.
Si aún se encuentra en las primeras etapas del proceso de comprar una vivienda, una precalificación podría ser útil para obtener una estimación aproximada del monto que podrá obtener en préstamo. Luego, cuando esté listo para un análisis más detallado de sus finanzas, podría proceder con la preaprobación.
Obtener una precalificación y una preaprobación puede ayudarle a determinar qué tipo de vivienda puede permitirse. La precalificación suele ser el paso más sencillo, pero ofrece menos certeza sobre el monto que el prestamista te aprobará. Por lo tanto, considera obtener una preaprobación antes de negociar con el vendedor.
En algunos casos, el funcionamiento de los procesos de ambos puede variar según la entidad crediticia.
Contenido publicado originalmente en la edición 15 de El Inmobiliario impreso.
Fuente consultada:
www.investopedia.com
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