De acuerdo con el análisis del organismo internacional, el golpe más fuerte recaerá sobre las poblaciones de menores ingresos y las economías en desarrollo
SANTO DOMINGO.- El impacto de la guerra en Oriente Medio no se quedará en los mercados energéticos. Según advierte el más reciente informe Commodity Markets Outlook del Banco Mundial, el conflicto está activando una cadena de efectos que encarece la vida a nivel global, desde el combustible hasta los alimentos.
De acuerdo con las informaciones del organismo, los precios de la energía aumentarán un 24% este año, impulsando un alza general de los productos básicos de hasta un 16%. Este comportamiento, según el análisis, marcaría el mayor incremento en los costos energéticos de los últimos años.
Un efecto que va más allá del petróleo
Según indica el informe, el aumento de los precios no ocurre de forma aislada. El encarecimiento de la energía impacta directamente en los costos de producción, transporte y distribución, lo que termina reflejándose en el precio de los alimentos y otros bienes esenciales.
En ese contexto, los fertilizantes registrarán un incremento proyectado del 31%, mientras que productos clave para la agricultura podrían volverse menos accesibles, afectando tanto a productores como a consumidores.
Los más afectados: hogares y economías vulnerables
De acuerdo con el análisis del organismo internacional, el golpe más fuerte recaerá sobre las poblaciones de menores ingresos y las economías en desarrollo, donde una mayor proporción del gasto se destina a alimentos y combustible.
El informe advierte que, si el conflicto se prolonga, millones de personas podrían enfrentar mayores niveles de inseguridad alimentaria, en un escenario donde el acceso a productos básicos se vuelve cada vez más limitado.
Inflación al alza y crecimiento en retroceso
Según indica el documento, este escenario presionará la inflación global, especialmente en las economías en desarrollo, donde podría alcanzar un promedio de 5.1%, superando las previsiones anteriores.
Al mismo tiempo, el crecimiento económico se verá afectado. De acuerdo con las proyecciones, estas economías crecerán menos de lo esperado, impactadas por el aumento de costos y las restricciones en sectores clave.
Un escenario que podría empeorar
El Banco Mundial advierte que los riesgos siguen siendo altos. Si las interrupciones en el suministro energético se intensifican, el precio del petróleo podría escalar aún más, generando nuevos aumentos en cadena en otros sectores.
Según el informe, esto no solo agravaría la inflación, sino que también limitaría la capacidad de respuesta de los gobiernos, muchos de los cuales ya enfrentan altos niveles de deuda.
Apoyo focalizado
Frente a este panorama, el organismo sugiere a los gobiernos evitar medidas generalizadas que puedan distorsionar la economía y, en su lugar, priorizar ayudas dirigidas a los sectores más vulnerables.
De acuerdo con el informe, el reto no solo será contener el impacto inmediato, sino gestionar una crisis que combina energía, alimentos y estabilidad económica en un mismo escenario.
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