SANTO DOMINGO.– Lo que comenzó como una propuesta para reforzar el control de la frontera dominico-haitiana se ha convertido en uno de los proyectos de infraestructura y seguridad más ambiciosos impulsados por el Gobierno en la zona limítrofe.
La estrategia volvió a colocarse en la agenda esta semana luego de que el presidente Luis Abinader anunciara la construcción de 13 kilómetros adicionales de la verja perimetral inteligente y la creación de un nuevo mercado binacional en el municipio de Restauración, provincia Dajabón.
La medida forma parte de la iniciativa gubernamental denominada “Frontera Fuerte”, presentada durante un encuentro con directores de medios de comunicación, donde las autoridades defendieron una visión sustentada en tres pilares: seguridad fronteriza, conectividad y desarrollo económico.
Un proyecto que comenzó en 2022
La historia de la verja fronteriza se remonta a principios de 2022. En enero de ese año, el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD), y el Ministerio de Defensa revisaban los planes para una infraestructura que combinaría elementos físicos y tecnológicos con el propósito de fortalecer la vigilancia en la frontera.
Según informaciones divulgadas entonces por el Ministerio de Defensa, el proyecto contemplaba sistemas de iluminación, sensores de movimiento, cámaras de videovigilancia, radares, centros de mando y control, torres de vigilancia y drones para supervisar los movimientos a lo largo de la línea fronteriza.
Un mes después, el presidente Luis Abinader dio el primer picazo para iniciar la construcción de la denominada verja perimetral inteligente, concebida como una herramienta para enfrentar el tráfico ilícito, el contrabando, el robo de ganado y la migración irregular.
Ese mismo año, mediante el decreto 292-22, el Poder Ejecutivo declaró de utilidad pública e interés social una franja de terrenos a lo largo de la frontera para facilitar la ejecución de la obra, según reportó en su momento El Inmobiliario.
De 54 kilómetros a una infraestructura más amplia
La primera fase del proyecto fue diseñada para abarcar 54 kilómetros en las provincias de Montecristi, Dajabón, Elías Piña, Independencia y Pedernales.
Posteriormente, el Ministerio de Defensa inició el proceso para una segunda fase que contemplaba otros 110 kilómetros de infraestructura, con muros de hormigón armado, malla ciclónica, torres de vigilancia, puertas de acceso y caminos de patrullaje.
Además de la barrera física, el proyecto fue concebido con una importante carga tecnológica. Las autoridades anunciaron la instalación de cámaras de vigilancia, radares terrestres, sensores de movimiento, centros de control y drones con visión diurna y nocturna conectados a los sistemas de inteligencia de las Fuerzas Armadas.
El costo también ha evolucionado
A medida que avanzó la construcción, también cambiaron las proyecciones presupuestarias.
Datos publicados por el Ministerio de Economía en 2023 indicaban que el costo de la verja se había incrementado en aproximadamente un 27 % respecto al monto inicialmente previsto, pasando de RD$2,000 millones a RD$2,550 millones.
Para entonces, el Gobierno defendía la inversión argumentando que la infraestructura permitiría reducir los tiempos de respuesta de las autoridades ante cualquier incidente en la zona fronteriza.
Más adelante, en noviembre de 2024, el Ministerio de la Presidencia informó que la primera etapa presentaba un avance de un 84 %, con una inversión superior a los RD$2,388 millones y la meta de concluir los trabajos durante el año siguiente.
Seguridad y desarrollo económico
La novedad anunciada esta semana no se limita a la ampliación de la verja.
El Gobierno también reveló planes para construir un mercado binacional próximo a la comunidad de Tilory, en Restauración, una iniciativa que busca formalizar y fortalecer el intercambio comercial entre República Dominicana y Haití en una zona donde históricamente las actividades económicas han dependido de flujos transfronterizos de menor escala.
La propuesta retoma una idea que ya había sido planteada durante las primeras discusiones del proyecto fronterizo. En 2022, autoridades de planificación y defensa señalaron la necesidad de vincular la nueva infraestructura con la modernización de los mercados binacionales para evitar que la estrategia se limitara únicamente al componente de seguridad.
Ahora, cuatro años después del inicio del proyecto, el Gobierno plantea una combinación de control territorial, fortalecimiento militar, infraestructura logística y espacios comerciales como parte de una apuesta integral para transformar la dinámica económica y social de la frontera dominico-haitiana.
La nueva expansión
Durante la presentación de la estrategia «Frontera Fuerte», el presidente Luis Abinader informó que los nuevos 13 kilómetros se sumarán a los 54 kilómetros ya construidos.
Asimismo, anunció el envío de 1,500 militares adicionales para reforzar la vigilancia en la zona fronteriza, donde actualmente operan cerca de 9,500 efectivos.
Las autoridades sostienen que la ampliación de la verja responde a la necesidad de fortalecer la capacidad de vigilancia y resolución ante el deterioro de la situación de seguridad en Haití, mientras que los proyectos económicos buscan generar nuevas oportunidades de desarrollo para las comunidades fronterizas dominicanas.
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