El enfoque del discurso oficial de la Iglesia Católica agrupa problemáticas que corresponden a áreas de gestión pública, incluyendo seguridad, economía, servicios básicos y políticas sociales
SANTO DOMINGO. – En sus primeras seis intervenciones, el Sermón de las Siete Palabras 2026 establece un diagnóstico de la situación social en República Dominicana, con referencias a violencia, presión económica y desigualdad.
Los predicadores señalan que en el país persisten problemas como “la delincuencia, la violencia, destacándose los feminicidios, el robo e inseguridad ciudadana”, junto al “alto costo de la canasta básica e inflación” y “el desempleo y bajos salarios para cubrir la canasta básica”.
El texto también incluye la corrupción e impunidad como parte de las preocupaciones sociales, así como deficiencias en los sistemas de salud y educación, indicando que “no alcanzan las metas de inversión necesarias”.
En el plano económico, el sermón vincula el aumento de los combustibles con el encarecimiento general del costo de vida, al señalar que “el alza de la gasolina encarece todo”.
Los predicadores presentan estos elementos como factores que “afectan la calidad de vida de los ciudadanos y generan una sensación de vulnerabilidad”, tanto en zonas urbanas como rurales.
En materia ambiental, el sermón introduce un señalamiento más concreto al plantear la necesidad de “aplicar estrictamente la ley”, en referencia a la legislación vigente sobre protección de recursos naturales, y menciona la deforestación, la contaminación y la gestión de residuos como temas urgentes.
Las primeras seis palabras construyen un panorama de problemas estructurales que coinciden con áreas bajo responsabilidad pública.
Los predicadores describen fallas que corresponden a la gestión pública. Se habla de “corrupción e impunidad en las instituciones públicas”, de “deficiencias en los sistemas de salud y educación” y de problemas como inseguridad, violencia y costo de vida.
Ese tipo de formulación, en lenguaje eclesial, funciona como reclamo institucional sin personalizar responsabilidades.
En el tema ambiental, el sermón es más explícito al pedir “aplicar estrictamente la ley”, lo que implica cuestionamiento a la ejecución y cumplimiento de normas existentes, en este caso la Ley 64-00.
El Sermón de las Siete Palabras 2026 fue leído por miembros del clero y de la vida consagrada, cada uno a cargo de una de las reflexiones.
La Primera Palabra, “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”, estuvo a cargo del padre Francisco Benito Alvarado; la Segunda, “Hoy estarás conmigo en el paraíso”, fue pronunciada por el padre Mario de la Cruz Campusano; y la Tercera, “He aquí a tu hijo; he aquí a tu Madre”, fue leída por el diácono José Ricardo Rosado.
La Cuarta Palabra, “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”, fue leída por el padre Candelario Mejía; la Quinta, “Tengo sed”, por la hermana Zoila María Mercedes; y la Sexta, “Todo está consumado”, por el diácono Juan Evangelista Rivas Morillo.
Cada intervención formó parte de la lectura integral del sermón, centrado en reflexiones religiosas vinculadas a la realidad social del país.




