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Un espacio acogedor

La experta Adriana Arranz-Sobrini Ayuso entiende que  los ambientes con pocos muebles, incómodos, extremadamente sobrios y limpios, han dejado de ser tendencia hace tiempo. «Los espacios para ser vivibles tienen que ser cómodos y acogedores, y por lo tanto los muebles también», subraya.

Un buen ejemplo de lo que está bien es este dormitorio que, aunque minimalista, da un aspecto acogedor al utilizar materiales naturales y una perfecta combinación de tonalidades tierra.

FOTO: EUGENI PONS.

El auge del lujo silencioso

Esta estancia es el ejemplo correcto de cómo conseguir un espacio minimalista sin equivocarse. Y es que, está diseñada destacando el lujo silencioso. La tendencia, que va ganando cada vez más peso, se basa en que las apariencias pasan a un segundo plano y lo que realmente importa es el bienestar que nos aporta un lugar.

Foto: BARDE + VANVOLTT.

Sostenibilidad y personalidad

Poco a poco, las generaciones van tomando más consciencia sobre la importancia de la sostenibilidad en el día a día. Este también es un punto importante de la estética del lujo silencioso.

Adquirir piezas únicas es una buena forma de colaborar con el medio ambiente, a la vez que aportas personalidad a tu hogar. Esto mismo sucede en esta cocina.

Además, también comparte otras características con la estética del lujo silencioso. Aunque está diseñada con una misma gama de colores, la tonalidad en marrón ayuda a crear una mayor sensación de calidez a la estancia. Tampoco se debe olvidar la importancia de los materiales utilizados. Es esencial invertir en materiales y en acabados de calidad para lograr un espacio agradable y sostenible.

FOTO: LISA ALLEGRA.

Piezas únicas

Retomando el punto anterior, es importante disponer de piezas que brinden un toque especial al hogar. El objetivo es encontrar piezas de diseño que destaquen y aporten personalidad a la estancia. Apostar por diseñadores más selectos es una buena forma de conseguirlo. Este es el caso de la francesa Lisa Allegra, quien vuelca su creatividad en cada una de sus piezas artesanales.

Estas lámparas de la colección Moor, a pesar tener un color más sobrio, logran cautivar la atención del espectador gracias a su innovador diseño. 

FOTO: EUGENI PONS.

Calidez y elegancia

Vuelven los colores y las texturas. En palabras del interiorista Fabián Ñíguez: «se viene una vuelta a la riqueza de tejidos y variedad de colores, un eclecticismo en donde las casas respondan cada vez más a quien las habita, y no tanto a la tendencia de ese minimalismo frío sino todo lo contrario. Nos acercamos a lo que a me gusta llamar «Barroco minimalista».

Esta estancia es un muy buen ejemplo de lo que comenta Ñíguez. El toque de color en la butaca aporta calidez a la sala, sin perder la elegancia y el lujo del estilo minimalista. Además, cuenta con una muy buena iluminación natural, lo que contribuye al bienestar de los habitantes. 

FOTO: INHAUS BY MORPH ROCK.

Una mirada a lo esencial

Hoy en día, lo que se considera exclusivo y lujo es aquello que logra transmitir una sensación cálida e invita a apreciar la belleza desde una mirada a lo esencial.

FOTO: ALEX LESAGE.

Adiós a los espacios fríos

El minimalismo extremo está desfasado. Aunque aporta numerosos beneficios, como el orden o la consciencia con el medio ambiente; también trae consigo consecuencias negativas. Por ejemplo, puede colaborar a que un espacio se vuelva frío e incómodo. 

Una recomendación es no tener miedo a incluir piezas de diseño para darle un poco más de personalidad y calidez a los espacios. El minimalismo sigue presente, pero se aleja del aspecto frío tan innecesario.

Fuente: Arquitectura y diseño.