SANTO DOMINGO. – Gobiernos de América Latina y otras regiones del mundo reaccionaron este sábado con posiciones divididas ante la versión difundida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro durante una operación militar estadounidense en Venezuela, según reportaron agencias internacionales como Reuters y Associated Press.
En América Latina, varios gobiernos expresaron rechazo a la operación militar y llamaron a una desescalada.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, condenó el uso de la fuerza y sostuvo que preservar la soberanía y el derecho internacional es indispensable para la estabilidad regional, según reportó la agencia EFE.
En la misma línea, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó la intervención como una violación grave del principio de no intervención, de acuerdo con declaraciones recogidas por Reuters.
Desde Colombia, el presidente Gustavo Petro manifestó preocupación por las consecuencias humanitarias y políticas de una acción militar unilateral y reiteró la necesidad de una solución política negociada, informó Associated Press.
Chile, por su parte, llamó al respeto del derecho internacional y evitó respaldar cualquier acción armada contra un Estado soberano, según reportes de medios regionales citados por AP.
En contraste, Argentina adoptó una postura distinta. El presidente Javier Milei celebró públicamente la captura de Maduro en mensajes difundidos en redes sociales, interpretando el hecho como un punto de inflexión político en Venezuela, según consignaron Reuters y medios argentinos.
Países del Caribe también han marcado distancia. El gobierno de Trinidad y Tobago afirmó que no participa ni respalda la operación militar y reiteró su interés en mantener relaciones pacíficas con Venezuela, de acuerdo con información de Associated Press.
Fuera de la región, Rusia y China condenaron la acción estadounidense. Moscú calificó la operación como un acto de agresión contra un Estado soberano, mientras Pekín expresó profunda preocupación por el impacto en la estabilidad regional, según comunicados oficiales citados por Reuters.
La reacción internacional se produce en medio de una alta incertidumbre informativa y aunque Trump aseguró que Maduro fue capturado y trasladado bajo custodia estadounidense, las agencias internacionales advierten que los detalles sobre su paradero y estatus legal siguen sin verificación independiente, un elemento clave en la lectura diplomática del caso.
Mientras tanto, organismos internacionales y varios gobiernos han pedido prudencia, transparencia y respeto al derecho internacional, ante una crisis que amenaza con reconfigurar el equilibrio político y de seguridad en América Latina y el Caribe.


