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SANTO DOMINGO.-“Debo decirles a ustedes que ni renuncio ni tampoco voy a pedir licencia ni tampoco nadie me ha pedido del gobierno que deje mi cargo». Así lo declaró el miércoles de esta semana, Mérido Torres de Jesús Espinal, director de la Unidad Técnica Ejecutora de Titulación de Terrenos del Estado (UTECT), refiriéndose a su mención en la operación Calamar

Un día después, ayer, la directora general de Ética e Integridad Gubernamental, Milagros Ortiz Bosch, consideró que el funcionario «debería pedir licencia laboral tras ser mencionado en el expediente que involucra un grupo de exfuncionarios de la pasada gestión peledeista.

“La Dirección de Ética ha emitido públicamente su recomendación y esperamos su contestación. Ahora por los años, por la canas, yo hubiera recomendado, que conociendo la actitud que tarde o temprano toma esta casa presidencial, yo hubiera pedido la licencia. Me acostumbro a decir lo que siento y lo que creo que es válido, pero yo creo que lo recomendable era liberar a una institución en la que tú crees, de toda contaminación que no sea la transparencia total», declaró la funcionaria.

Ortiz Bosch dio estas declaraciones durante la rueda de prensa sobre de los resultados de la Cumbre por la Democracia, en la que también negó que los casos de corrupción en contra de exfuncionarios sean motivados por cuestiones políticas.

La titular de la Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental (Digeig) también afirmó que el orden de la persecución de casos de corrupción también depende de la gravedad de las acusaciones.

La mención de Mérido Torres

Mérido Torres de Jesús Espinal. (Fuente externa).

El expediente de solicitud de medida de coerción contra imputados en el caso Calamar citó el nombre del director de la UTECT y de acuerdo con el documento de Jesús Espinal recibió del exministro de Hacienda, Donald Guerrero, RD$32,065,992.00 por el pago de unos terrenos que supuestamente eran de su propiedad.

Sin embargo, el funcionario calificó estas acusaciones como una injuria, afirmando que se trata de una campaña de descrédito en su contra y que por eso no renunciará a su cargo ni solicitará una licencia.

“Debo decirles a ustedes que ni renuncio ni tampoco voy a pedir licencia ni tampoco nadie me ha pedido del gobierno que deje mi cargo”, manifestó de Jesús Espinal durante una entrevista.

y agregó: “No hay forma humana mediante una campaña que se ha hecho en contra nuestra porque dije en un momento que aspiraría a la alcaldía del municipio de Santo Domingo Este, ese hecho ha vuelto loco a mucha gente y ha vuelto contra mí. Eso es una campaña mediática que en su momento haré los sometimientos a la justicia”, dijo.

“No me importa postura, no me importa político, el honor no tiene precio”, agregó al tiempo de indicar que se prepara para someterlos a los tribunales.

Testigo en Calamar recibió 500 millones por su participación en pago de expropiaciones

El empresario José Arturo Ureña Pérez, uno de los testigos del Ministerio Público en el caso Calamar, admitió haber recibido 500 millones de pesos por su participación en la estructura creada supuestamente en el Ministerio de Hacienda para el pago por expropiaciones de terrenos.

Dichos recursos los habría recibido mediante transacciones bancarias, según narra en el interrogatorio que le realizó la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca) y la Dirección de Persecución de la Procuraduría, en las personas de sus titulares Wilson Camacho y Yeni Berenice Reynoso, respectivamente.

Según Ureña Pérez, el dinero se lo transfería Fernando Crisóstomo, otro de los testigos del Ministerio Público en la solicitud de medida de coerción que presentó contra los 20 detenidos en la Operación Calamar.

Entre los detenidos en esta operación figuran varios exfuncionarios del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), entre ellos los exministros de Obras Públicas, Gonzalo Castillo; de Hacienda, Donald Guerrero y Administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta.

El inicio

A Crisóstomo, Ureña Pérez lo presenta, igual que lo hacen otros testigos que se describen en la solicitud de medida de corción, como la persona a través de quien se iniciaron los pagos irregulares que, según el Ministerio Público, se sustentaron en expedientes incompletos y/o con informaciones falsas.

Narró que supo de una operación para pagos de expropiaciones por un comentario de Ramón Emilio Jiménez, quien, más adelante, le habría indicado que tenía de contacto al ministro de Hacienda, Donald Guerrero. Y aunque dice no tener una participación activa en la selección de los expedientes que soportaban los pagos, admite que tanto él, como Crisóstomo y Jiménez eran parte de la estructura formada para los cobros.

En otra de las presuntas irregularidades que se habrían cometido desde el Ministerio de Hacienda en la que Ureña Pérez también tuvo participación fue en el cobro a bancas de lotería y de apuestas y colmados con máquinas  tragamonedas.

A esos establecimientos se les cobraba montos que, al inicio, iban desde los RD$3,000, de acuerdo al testimonio que ofreció.

“Pero, luego, eso tuvo cambios, porque no todas las bancas pagaban tres mil pesos, y no era un monto estático, y yo no manejaba los detalles de esa parte”.

En declaraciones a Diario Libre, varios legisladores que son dueños de bancas de apuestas, admitieron los pagos que hacían y se quejaron del efecto que éstos tuvieron en sus negocios. Aseguran que, mensualmente, debían pagar millones de pesos. En el interrogatorio, de 18 páginas y 62 preguntas, Ureña admitió que formó parte de la estructura para la gestión de los referidos cobros y que recibió unos 38 millones de pesos por su participación. Dijo que el dinero se lo entregaba Jiménez, al final o principio de mes, en efectivo y en la oficina de este. 

Cuestionado si del dinero que recibió tuvo que aportar algo para campañas políticas, Ureña Pérez aseguró que no. Pero afirmó ante los investigadores que Jiménez decía que entregaba dinero para fines electorales y que lo había entregado a Gonzalo Castillo.“Nunca lo acompañé. Él siempre entregaba más de lo que nos repartíamos nosotros, pero no puedo precisar la cantidad, porque ese no era mi campo”, sostuvo.