Últimas noticias
Skip to main content

SANTO DOMINGO.– La Real Academia de la Lengua Española establece tres definiciones para el término fraude: Acción contraria a la verdad y a la rectitud, que perjudica a la persona contra quien se comete; acto tendente a eludir una disposición legal en perjuicio del Estado o de terceros y en tercer lugar lo define como el delito que comete el encargado de vigilar la ejecución de contratos públicos o de algunos privados, confabulándose con la representación de los intereses opuestos.

A propósito del tema de las estafas, el Registro Inmobiliario (RI) dominicano, entidad que tiene como misión «ser garante de los derechos inmobiliarios y su registro, promoviendo un clima de confianza, el desarrollo económico, la seguridad jurídica y la paz social de la República Dominicana», invita a los usuarios a evitar ser objeto de fraude inmobiliario antes de comprar o hipotecar un inmueble.

Recomienda poner en práctica cuatro procedimientos: El primero solicitar en esa dependencia el certificado de estado jurídico del inmueble. «Este documento define quien o quienes son los dueños, si tiene alguna carga o si es objeto de un litigio», subraya en su web la entidad estatal.

La segunda sugerencia que hace el RI es solicitar la expedición de una certificación con reserva de prioridad. «Genera un bloqueo registral por 15 días hábiles sobre el inmueble, y garantiza la fecha de inscripción del negocio jurídico», apunta.

Como paso tres aconseja la «consulta parcelaria», la cual permite verificar que la designación del inmueble corresponde con la ubicación del mismo».

Finalmente, el Registro Inmobiliario recomienda asesorarse con especialistas en la materia.