SANTO DOMINGO.– En la audiencia preliminar del caso Jet Set, celebrada ayer lunes 27 de abril, el proceso avanzó bajo un equilibrio entre control judicial y presión de las partes, en una jornada donde coincidieron testimonios, discusiones legales y decisiones clave del tribunal.
Desde el inicio, el juez Raymundo Mejía, del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, delimitó el alcance de esta etapa. Insistió en que la audiencia preliminar no debe convertirse en un juicio de fondo, por lo que rechazó la reproducción formal de testimonios.
El magistrado explicó que su rol se centra en evaluar la acusación presentada por el Ministerio Público, no en valorar pruebas testimoniales, las cuales corresponden exclusivamente al tribunal de juicio.
Testimonios que marcan el proceso
A pesar de estas limitaciones, las intervenciones de víctimas y sobrevivientes incidieron en el desarrollo de la jornada. Sus relatos ofrecieron contexto sobre las consecuencias del colapso del techo del centro nocturno, ocurrido en 2025.
Uno de los puntos más relevantes estuvo vinculado a Gregory Adames, señalado como testigo clave. Su versión, referida durante la audiencia, sostiene que existían advertencias previas sobre fallas estructurales, incluyendo filtraciones y desprendimientos en el establecimiento.
Posible cambio en la calificación jurídica
A partir de estos elementos, el abogado Plinio Piña planteó que el caso podría experimentar una variación en su tipificación legal.
Actualmente, los imputados Antonio Espaillat y Maribel Espaillat enfrentan cargos de homicidio involuntario. Sin embargo, la parte querellante sostiene que podría configurarse dolo eventual, lo que abriría la posibilidad de un cargo de homicidio voluntario.
El argumento se basa en el supuesto conocimiento previo de los riesgos estructurales y la capacidad de haber evitado la tragedia.
Estructura empresarial bajo análisis
Durante la audiencia también se abordó la estructura empresarial vinculada al funcionamiento del Jet Set. Representantes de las víctimas indicaron que varias empresas habrían sido utilizadas en la operación del establecimiento, distribuyendo funciones administrativas, operativas y de mantenimiento.
Según lo expuesto, estas entidades tendrían vínculos directos con Antonio Espaillat y habrían participado en decisiones relacionadas con el manejo del local antes del colapso.
Decisiones procesales y aplazamiento
En el plano procesal, el tribunal rechazó una solicitud de prórroga presentada por la defensa, que buscaba más tiempo para completar un informe de contraperitaje. El juez consideró que dichas pruebas pueden ser introducidas en la fase de juicio de fondo.
Asimismo, destacó que, pese a tratarse de un caso complejo, el proceso avanza dentro de plazos ágiles en comparación con expedientes similares.
Al cierre de la jornada, la audiencia fue aplazada y continuará en la próxima convocatoria, cuando se espera que la defensa de los imputados presente sus argumentos y eventualmente intervengan los acusados.
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