SANTO DOMINGO.– En la Ciudad Colonial de Santo Domingo, considerada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, se erige una de las mayores joyas históricas del continente: la Casa del Cordón, reconocida como la casa de piedra europea más antigua de América y probablemente la primera residencia de dos niveles construida por europeos en el Nuevo Mundo.
Según registros históricos y publicaciones especializadas, su construcción se inició alrededor de 1502–1503, apenas unos años después de la fundación de Santo Domingo como primer asentamiento urbano europeo estable en las Américas. La casa se distingue por su fachada con un cordón franciscano tallado en piedra, un símbolo ligado a la orden religiosa que marcaba la presencia e influencia de España en la isla.
A lo largo de los siglos, la Casa del Cordón ha sido testigo de momentos relevantes de la historia colonial. Albergó a importantes figuras como Francisco de Garay, militar y gobernador de Jamaica, e incluso fue ocupada temporalmente por Diego Colón y su esposa, antes de que estos se trasladaran a su residencia oficial.
Además de su valor histórico y arquitectónico, este edificio representa una conexión tangible con los primeros años de la presencia europea en el continente, cuando las construcciones españolas comenzaban a definir no solo el paisaje urbano sino también las formas de habitar en el Nuevo Mundo.
Hoy en día, la Casa del Cordón alberga el Centro Cultural Taíno Casa del Cordón, un espacio dedicado a preservar y difundir la cultura indígena y colonial, y ha recibido miles de visitantes interesados en explorar la historia de la isla y su influencia en la arquitectura americana.
Este dato curioso no solo revela la importancia arquitectónica de la República Dominicana, sino que también subraya cómo el país alberga hitos históricos que siguen vivos en sus calles, vigentes como parte del patrimonio cultural y urbano.
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