El ajuste, aplicado conforme a la Ley 189‑11 y sus modificaciones, también eleva el monto exento del patrimonio inmobiliario para personas físicas, que pasa de RD$10,190,833 a RD$10,695,494.
SANTO DOMINGO.– La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) fijó ayer jueves 15 xe enero el nuevo tope de la Vivienda de bajo costo para 2026, una decisión que provocó reacciones en el sector construcción e inmobiliario, con advertencias sobre aumentos por comparación, mayores exigencias crediticias y la persistente limitación del poder adquisitivo entre los compradores locales.
Mediante la resolución DDG‑AR1‑2026‑00001, el organismo recaudador informó que el valor máximo para la calificación de estas viviendas será para el presente año de RD$5,450,851.12, equivalente a un aumento de 4.95% respecto al límite anterior de RD$5,193,655.47.
El ajuste, aplicado conforme a la Ley 189‑11 y sus modificaciones, también eleva el monto exento del patrimonio inmobiliario para personas físicas, que pasa de RD$10,190,833 a RD$10,695,494.
Tras el anuncio, El Inmobiliario entrevistó a brokers, agentes y promotores vinculados al segmento de bajo costo, quienes ofrecieron sus valoraciones sobre el alcance de la nueva calificación.
Opiniones
Alenny Garabito, veterana agente inmobiliaria y CEO de TimeHomes Inmobiliaria dijo que la actualización del tope suele generar movimientos inmediatos en los precios del mercado.
Precisó que “muchas constructoras, tan pronto reciben esta noticia, aumentan los precios. También se crea una ‘bola de nieve’, porque las viviendas que no están en ese renglón suben por comparación y por emoción”.
Garabito señaló que, aunque el Bono Vivienda aumenta en la misma proporción, los ingresos de los adquirientes no han mostrado un crecimiento equivalente. “La gente quiere comprar, pero lo que debe ganar para poder hacerlo no les alcanza”, agregó la líder inmobiliaria.
Créditos
La agente inmobiliaria Jade de la Cruz, especializada en proyectos de bajo costo, indicó que el nuevo tope podría elevar la capacidad crediticia requerida para acceder a una vivienda.
Explicó que “con relación al reajuste del tope para las viviendas de bajo costo, esto puede encarecer las unidades disponibles en el mercado. La capacidad de crédito que un cliente necesitaría para comprar sería mayor, especialmente si también aumentan las tasas hipotecarias”, expresó.
Recordó que en 2025 muchos interesados ya enfrentaban limitaciones. “El año pasado tuve muchos clientes que, lamentablemente, no calificaron para proyectos de bajo costo porque sus ingresos mensuales y su capacidad de crédito no se lo permitieron”, dijo.
Promotores
El ingeniero Rafael Durán, promotor inmobiliario, consideró que el incremento del tope no modifica las condiciones económicas de los potenciales adquirientes.
Durán expresó que “para mí, como promotor inmobiliario, esto no es ni una mala ni una buena noticia. Es simplemente una noticia, porque el tema no es que se incremente el precio tope de la vivienda de bajo costo. El verdadero punto aquí es que la gente tenga poder adquisitivo”.
También señaló que incluso profesionales formales enfrentan dificultades para calificar. “Dos profesores casados entre sí, que hoy en día ganan 50, 60 o 70 mil pesos cada uno, aun así tienen dificultades para adquirir una vivienda que cueste más de 4 millones de pesos”, afirmó.



