SANTO DOMINGO– Durante el año 2023, el sector construcción superó en más de un 18% el promedio pagado por los demás sectores de la economía nacional, de acuerdo al estudio Mercado laboral y mano de obra extranjera en el sector construcción en República Dominicana”, elaborado por el Instituto Nacional de Migración de la República Dominicana (INMRD).
La investigación plantea que si se comparan los ingresos por hora que reciben los ocupados perceptores de ingresos del sector construcción con el que perciben los de otros sectores, se evidencia que en promedio en 2023 la construcción pagaba un ingreso por hora de RD$163.92, superior en 18.8 % al promedio pagado por todos los sectores de la economía (RD$137.51).
Asimismo el estudio de la autoría de Marina Ortiz y Rita Mena, establece que dicho sector ocupaba el quinto lugar entre los sectores de mayor ingreso por hora. “Los ocupados del sector de intermediación financiera recibieron el ingreso por hora más alto entre todos los sectores (RD$235.96). En contraste, aquellos ocupados en el sector de agricultura y ganadería recibieron el ingreso promedio más bajo (RD$90.27”, señala.
Destaca que a lo largo del periodo comprendido entre julio de 2014 y diciembre de 2023, el ingreso por hora en el sector construcción, según informaciones del Banco Central, ha mostrado una tendencia creciente, colocándose casi un 20 % por encima del ingreso por hora del promedio de la economía.
Salarios mínimos
Los trabajadores del sector formal de la construcción están sujetos a las regulaciones de salario mínimo establecidas por el Comité Nacional de Salarios del Ministerio de Trabajo. Estos se determinan según el tipo de labor desempeñada o la maquinaria operada, y se fijan tanto por jornada como por trabajo a destajo.
Las investigaciones realizadas dicen que entre los años 2018 y 2024, los salarios mínimos por jornada han registrado un aumento acumulado de 38.9 %, reflejando una mejora significativa para quienes trabajan bajo esta modalidad.
En el caso de los trabajos a destajo, el informe señala un alto nivel de especificidad en las tarifas, con más de 190 categorías solo en el área de albañilería. Estas incluyen labores como colocación de blocks, empañete de paredes, instalación de accesorios de baño, trabajos en mármol, yeso, electricidad, plomería, carpintería y pintura, entre otros. Cada una de estas tareas cuenta con su propia tarifa, determinada por el grado de especialización y el tipo de obra ejecutada.
Los hallazgos resaltan la importancia de las regulaciones salariales para mejorar las condiciones laborales de los obreros de la construcción, especialmente en un contexto donde persiste la informalidad y donde muchos trabajadores no cuentan con contratos ni beneficios laborales.
Al tiempo que el ingreso promedio del sector continúa superando el de la economía en general, los desafíos pendientes se centran en reducir las brechas internas, fortalecer la aplicación de las normativas salariales y garantizar condiciones laborales más equitativas para todos los trabajadores de la construcción.


