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Esos acuerdos por escrito suelen utilizarse para el uso de viviendas, locales comerciales y fincas o tierras

SANTO DOMINGO. Aunque los contratos de arrendamientos o alquileres de inmuebles deben ser elaborados por abogados, es prudente conocer los detalles imprescindibles que deben ser tomados en cuenta al momento de elaborarlos.

Para ello El Inmobiliario consultó a la abogada y experta en Derecho Inmobiliario, Luz del Alba Rodríguez, quien detalló seis aspectos que se deben observar para esos fines.

Destacó que, en primer lugar, un contrato de esos tipos debe contener la descripción del objeto que se va a arrendar o alquilar, así como la especificación precisa del monto económico a pagar cada mes.

Otro aspecto que no debe quedarse es establecer en ese documento legal la fecha precisa de los pagos a realizarse de manera mensual.

Aclaró que en un contrato de arrendamiento puede darse el caso que los pagos se efectúen por etapas al ser más prolongados.

La CEO del Grupo Diure dijo que se deben agregar cláusulas que estipulen moras en caso de incumplimiento a los pagos y cláusulas de cumplimiento y responsabilidad para ambas partes envueltas en el contrato.

También, cláusulas de rescisión de contrato en casos específicos y conforme a lo estipulado en el Código Civil, cuando se trate de contratos de arrendamiento y según lo establecido en el Decreto No. 4807, para contratos de alquileres.

Contratos para fines comerciales

Rodríguez precisó que cuando se trata de contratos de alquileres para fines comerciales se debe analizar en primera instancia las políticas y los reglamentos estipulados por los propietarios o administradores de la plaza o centro comercial, porque la utilidad y condiciones puestas en el contrato deberán estar alineadas y acordes a los mismos.

Diferencias entre arrendar y alquilar

La experta en Derecho Inmobiliario precisó que existe diferencias en el objeto de los contratos de arrendamientos y los contratos de alquiler o para fines de vivienda.

Detalló que “El contrato de arrendamiento va más dirigido a predios, es decir, a fincas, tierras, y la obligación de uso y disfrute de la cosa se estipula por más tiempo”.

En tanto que el contrato de alquiler de viviendas está más dirigido a casas y apartamentos y la obligación de uso normalmente se estipula por menor tiempo, que el del contrato de arrendamiento.